ESTADOS UNIDOS: LA RETIRADA SILENCIOSA – I

“He estado buscando una palabra para describirlo, y el que yo uso es ‘retirada’, es la mejor que se me ocurre … estamos por retirarnos del lugar central que mantuvimos en la escena internacional”. Edwin M. Truman, ex funcionario del Tesoro de Obama ahora con el Instituto Peterson de Economía Internacional .

Parecería que recién ahora el Siglo XXI está entregando pistas de aquello que lo cualificará y que lo hará diferente del Siglo XX. Hasta el momento hemos observado la lenta decadencia de todo lo que se instituyó en el Siglo XX: su lógica, su tecnología, su geopolítica, sus valores, sus formas de relacionamiento, sus vicios, sus instituciones y hasta la física de Einstein.

Es innegable que un mundo diferente está emergiendo y quienes tratamos de figurarlo somos muchos y cual arqueólogos del futuro intentamos ver en cada fragmento de suceso, de noticia o incluso de omisión, vestigios que alumbren como va a ser aquello a lo que nos vamos incorporando.

Uno aspecto primordial que se empieza a reconfigurar agresivamente es la geopolítica global que establece donde yace el poder en el mundo, el cual, luego de la Guerra Fría arrojó una versión unipolar del mundo asentada en Estados Unidos y sus aliados europeos.

El caso es que USA luego de sus últimas aventuras bélicas al inicio de este siglo ya no ha podido levantar cabeza ni ordenar sus finanzas, la torpeza histórica de G. W. Bush por pretender estructurar una democracia en el mundo árabe por la fuerza al invadir Iraq en el 2003, luego su Guerra contra el Terror en Afganistán; y, su rotundo fracaso en la invasión a Libia y la persecución de Gadafi en el 2011. Todo ello lo que ha arrojado no es la desaparición, sino el crecimiento de movimientos islámicos radicales como Al Qaeda, Talibanes y el Estado Islámico.

Los resultados de esas intervenciones han sido patéticos en todos los frentes, no se consolidaron modelos democráticos, en su lugar se gestaron Estados fallidos o en abierta guerra civil; y, en el plano económico no se establecieron modelos de negocio o acceso a los recursos naturales de esos países que permitan recuperar el ingente gasto militar que representaron estas guerras.

Según Joseph Stiglitz un cálculo conservador del costo que le significó a Estados Unidos la Guerra de Iraq indica que bordea los 3 trillones de dólares (eso se escribe con el número 3 delante seguido de 12 ceros…. ), mientras que algunos estudios estiman el costo de la guerra en Afganistán en alrededor de 1 trillón de dólares. Se trata de 4 trillones de dólares al menos, ya que Libia fue una intervención corta y sin bajas que costó poco más de 1 billón de dólares, lo que resulta despreciable dados los otros valores.

Este dinero lo obtuvo USA mediante préstamos sobre los cuales deberá pagar intereses hasta el año 2053, por lo que este endeudamiento afectó el presupuesto anual y el endeudamiento nacional, constituyendo estas guerras el 20% del endeudamiento de Estados Unidos durante el período 2001 – 2012. El incremento del endeudamiento nacional estadounidense en el período de Bush fue de 5.9 trillones en 2001 a casi el doble: 10.6 trillones en 2008 en que empezó el período Obama.

Dado que Obama mantuvo la presencia militar en Iraq y Afganistán, aunque la redujo progresivamente de manera casi total en sus períodos, Estados Unidos ha estado a punto de entrar en default (incapacidad de pago) varias veces y solamente tras una dura puja con el bando republicano en el Senado mediante sesiones maratónicas, ha logrado aprobar los aumentos del límite de endeudamiento estableciéndolos para abril de 2015 en 18.133 trillones de dólares, es decir casi un 80% más de cuando Obama tomó el Poder Ejecutivo, lo que representa la exorbitante suma de alrededor del 108% del PIB norteamericano.

Si bien el empleo se ha recuperado en USA, lo ha hecho disminuyendo los salarios promedio y afectando fuertemente a la clase media, es decir, luego de la crisis del 2008 de la burbuja financiera y el crecimiento del desempleo que se generó, la gente ha vuelto a obtener trabajo, pero en condiciones pauperizadas. Por otro lado, USA sigue posponiendo obras fundamentales para mantener la calidad de vida y servicios de su población, entre ellos decenas de miles de puentes que deben ser renovados, infraestructura hidráulica para enfrentar la escasez de agua en lugares como California o Detroit, hasta el mantenimiento de autopistas, calles y aceras.

La incapacidad de Estados Unidos de enfrentar un nuevo conflicto militar es ya una realidad, hecho que constituye una paradoja dado su incomparable poderío militar a nivel planetario, cuyo mantenimiento y planes de desarrollo en condiciones de paz tiene un presupuesto anual de alrededor de 600 billones de dólares.

Solo una crisis interna de estas dimensiones puede explicar el desentendimiento relativo de Estados Unidos sobre los conflictos de Ucrania, Siria, Iraq, Libia y Yemen. El enfrentar al Estado Islámico le cuesta a USA 8.5 millones de dólares al día, y es así de barato dado que no tiene tropas de combate en el terreno, contando solo con asesores, pero hay que considerar los bombardeos aéreos y el ingente apoyo en equipamiento bélico con que aporta.

Este vacío en las zonas de conflicto más agudas también se ve reflejado en al campo económico. Una de las noticias de mayor resonancia estos días, y que ha sido el tema de conversación general tras bambalinas en el Encuentro Económico Global que se realiza en Washington, es en relación a la manera como estados Unidos está cediendo su lugar de líder de la economía global en todas las esferas creadas a partir de la Segunda Guerra Mundial.

Citando a Arvind Subramanian, jefe del equipo asesor del gobierno de la India, el New York Times dice “Retiro de Washington no es intencional, dijo Subramanian, sino el resultado de la disfunción y la falta de recursos para proyectar el poder económico de la manera que lo hizo antes. Debido a presupuestos ajustados y que compiten demandas financieras, los Estados Unidos es menos capaz de mantener su poder económico, y debido a las luchas políticas internas, ha sido incapaz de compartirlo formalmente.” en la parte final Subramanian se refiere al veto de los republicanos en el Congreso a la propuesta de Obama de reconocer el mayor peso de China en el FMI duplicando su peso específico en las decisiones del organismo.

Siguiendo con el New York Times: “Los expertos dicen que está dando lugar a un cambio global más caótico, que gira en torno al modelo de China, incluso los funcionarios de la administración Obama se preocupan de que se está extendiendo su influencia económica en Asia y en otras partes sin seguir las normas más estrictas para la protección del medio ambiente, los derechos laborales y la transparencia en los negocios que se han convertido en normas entre las instituciones occidentales.”

Para graficar más profundamente el abandono norteamericano del liderazgo económico global señalaremos dos hechos. El primero, que la liquidez del gobierno chino, que en 2014 su PIB ya fue mayor que el de Estados Unidos, le ha permitido en los dos últimos años invertir  $ 670 billones de dólares en obras de infraestructura en todo el mundo, mientras que la entidad norteamericana ocupada de apoyar esas inversiones desde su creación en los años ’30, el Export – Import Bank, suma apenas $ 590 billones de dólares a lo largo de toda su existencia.

Y, para colmo de la crisis norteamericana, muy probablemente el Export – Import Bank sea desintegrado en junio  próximo por el sector más conservador del Congreso norteamericano, lo cual deja en desventaja abrumadora a los inversores norteamericanos frente a la mayoría de empresas de todo el planeta, las cuales cuentan con el apoyo de una entidad como ésta para que sirva de garante en las grandes inversiones principalmente de infraestructura que se realizan en otros países y que son garantías exigidas por esos gobiernos.

El otro aspecto que se debe mencionar es la creación por parte de China del AIIB (Banco Asiático de Inversión e Infraestructura), el cual China quiere constituirlo como una entidad paralela y con más poder de inversión que el FMI y el Banco Mundial y en el cual China tenga la mayor inversión y el control político de la misma. A pesar del intenso lobbying de Estados Unidos ante sus aliados en todo el mundo, ni siquiera uno de ellos ha dudado de integrarse al AIIB chino, incluso la Gran Bretaña, histórico aliado de Estados Unidos ya lo ha hecho.

El mundo entero ya percibió la extrema debilidad norteamericana y las principales fuerzas se han lanzado a disputarle los espacios que antes monopolizaba. Irán y Arabia Saudita se lían por el control del mundo árabe; Irán financia movimientos chiítas radicales en Yemen, Siria, Iraq, Palestina y Líbano y está a punto de alcanzar una bomba atómica en parte gracias al borrador de acuerdo ambiguo y muy favorable para ellos suscrito USA + 5; por su parte Arabia Saudita es el mayor comprador de armas de todo el mundo, financia al Estado Islámico, interviene en Yemen militarmente y consigue el compromiso paquistaní de adquirir ojivas nucleares si lo considera necesario.

Rusia restablece nexos con China con miras a una alianza estratégica, logra aliarse con Turquía para conducir los oleoductos que llevarán su petróleo y gas a Europa, luego de que Bulgaria fue presionada a rechazar el oleoducto ruso South Stream, Rusia también vende  misiles anti aire SS-300 a Irán que harían invulnerables sus instalaciones atómicas a bombardeos norteamericanos, pretende cercenar Ucrania para negarle el acceso al Mar Negro y retomar su égida el este de Europa, y para refirmar su presencia en el Mediterráneo sigue defendiendo a Bashar Al-Assad en Siria, reafirma antiguos lazos con Egipto y se infiltra en el seno de la comunidad europea mediante el gobierno de Tsipras del partido la Syriza de la Grecia disidente.

Por su lado China logra en 2014 desbancar a Estados Unidos como primera economía del mundo, consolida redes de comercio sin la utilización del dólar, integra a todas las potencias del globo en torno al Banco Asiático de Inversión e Infraestructura, con su inmensa liquidez desplaza Estados Unidos en todos los países en desarrollo a donde penetra, así se trate de antiguos aliados norteamericanos como Djibouti en el cuerno de África o en el tradicional patio trasero latinoamericano; China se fortalece militarmente y unilateralmente va tomando control de los mares del Pacífico Sur en agrias disputas con Singapur, Japón y Filipinas, Estados Unidos depende de la producción china de 11 de los 12 metales raros que se utilizan en la tecnología de punta actual que sirve para hacer desde celulares, computadoras, y armamento militar, China tiene en período de pruebas su primer Portaaviones el Liaoning como parte de una repotenciación militar integral de PLA (Ejército de Liberación del Pueblo, las Fuerzas Armadas de China).

Se podrían citar más ejemplos, pero el punto está claro: la retirada de Estados Unidos de sus roles tradicionales desde la Segunda Guerra Mundial es un hecho y ese espacio está siendo copado por otras potencias de este mundo actualmente multipolar. ¿Qué opciones quedan? ¿Qué modelos de gobierno se están empoderando del mundo? Eso lo responderé en una segunda parte de este artículo.

Jorge Alvear

Sociólogo

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