CÓMO EMPIEZA EL 2016: UN SOBREVUELO GLOBAL

Existen visos de cambio en diferentes frentes simultáneamente en el mundo. Entran en serio cuestionamiento las instituciones surgidas luego de la Segunda Guerra Mundial, el tren económico global que ha sido China los últimos 15 años parece detenerse, el modelo de la Unión Europea nunca ha sido tan probable que colapse, el petróleo pone al borde de la quiebra a Rusia, el conflicto chiíta – suní ha llegado a niveles inéditos en la historia reciente y tiene al menos a tres países sumidos en el caos, Estados Unidos ya no es el policía global, los gobiernos autoritarios enfrentan retos estructurales, mientras las democracias occidentales tienden a dar por terminado el Estado de Bienestar.

Miremos algunos datos y cifras al respecto:

Rusia:

La debacle de los precios del petróleo afecta seriamente a Rusia cuyo presupuesto depende en un 70% de los combustibles, su reserva de dinero en efectivo proveniente de la explotación y exportación de combustible se redujo en 2015 en 40 billones de dólares reduciéndose este fondo a 70 billones, aún cuando el precio del barril de petróleo Ural aún se cotizaba entre 40 y 50 dólares, con la caída en picada del petróleo a precios por debajo de 30 dólares este fondo de liquidez inmediata ruso puede desaparecer en 2016. Sus gasoductos largamente planeados para proveer a Europa como el South Stream que llegaría a Europa a través del Mar Negro y Bulgaria, fracasó por presión de la Unión Europea sobre Bulgaria que denegó el paso por su territorio, la segunda opción era vía Turquía, lo cual se halla totalmente paralizado y es menos viable hoy dado que Rusia y Turquía tienen intereses contradictorio en Siria e Iraq, baste recordar el avión militar ruso derribado por Turquía. La presencia militar rusa en Ucrania y Siria tiene altos costos económicos y políticos para Rusia, en noviembre fue derribado un avión comercial ruso en el Sinaí y existen focos pro Estado Islámico en el Cáucaso. Hay que recordar que fue en el contexto de una crisis petrolera cuando colapsó la Unión Soviética y si la integridad de la Federación Rusa se ve hoy en riesgo, la reacción de Putin es impredecible (Ya lo dijo Merkel sobre Putin: “está en otro mundo”). Putin es visto como el responsable de la pauperización de la calidad de vida especialmente en los 21 estados de la Federación que no son de origen ruso, especialmente en Chechenia y el Cáucaso, abiertamente conflictivas. El modelo burocrático y corrupto forjado por Putin en 18 años presupone un modelo económico ineficiente orientado a servir los intereses de esta élite burocrática, el cual no puede ya subsistir sin los ingentes ingresos petroleros recientes. La decadencia de la imagen de Putin al interior de Rusia lo ha llevado a revivir la imagen de Stalin quien ahora es recordado como el tercer ruso más grande de la historia, a fin de reavivar el sacrificio y la unión del pueblo ruso en tiempos de la Segunda Guerra Mundial.

China:

China no cumple sus expectativas de crecimiento y se mantiene por debajo del 7% esperado para 2015. La transición de su economía hacia el consumidor interno encuentra desfases con la política financiera debido a la falta de transparencia de su manejo económico y como consecuencia de su planificación centralizada desligada del mercado. El ideal chino es producir, aunque no exista demanda para sus productos, así es como se ha llegado a una extrema acumulación de stocks que se ven reflejados en el dato de que hay 50 millones de hogares construidos sin quien los habite. Lo mismo pasa a nivel industrial: la meta es que la gente trabaje y reciba su salario, aunque los stocks se acumulen, es decir aunque no existan compradores. El Estado chino entrega gran cantidad de divisas a las empresas para que continúen produciendo, sin embargo esas empresas han empezado a enviar el dinero al exterior, por lo que el Estado ha empezado a restringir el libre flujo de divisas al exterior. La solidez del dólar norteamericano  (la Reserva federal subió 0.25% las tasas de interés por primera vez en casi una década) ha provocado una estampida de capital fuera de China que se ve reflejado en el colapso de la Bolsa, que perdió en tres semanas un tercio de su valor, además debido a la desaceleración de la industria (5 meses continuos de contracción del sector manufacturero) y las regulaciones impuestas arbitrariamente por el régimen chino a la bolsa perjudica el libre mercado y a la economía en general al crear desconfianza, en medio de un gobierno acostumbrado a emitir cifras económicas opacas, no verificables y en las que ningún actor económico confía. De una reserva líquida china de 3.3 trillones de dólares en 2014, se redujo en 2015 en casi una sexta parte, es decir en 512 billones. La deuda externa china ha crecido desproporcionadamente hasta llegar a los 28 trillones de dólares. Paralelamente china impulsa el Banco de Asiático de Infraestructura e Inversión como instancia paralela al Banco Mundial, en el cual se han integrado ya 57 países (Estados Unidos no participa y se opone a este Banco), contando ya con un capital inicial de 100 billones de dólares; además en diciembre el Renmimbi fue reconocido por el FMI como moneda de reserva monetaria global, un privilegio otorgado a muy pocas monedas en el mundo. Señales contradictorias del gigante asiático.

Arabia Saudita:

El desarrollo tecnológico, siguiendo a rajatabla la Ley de Moore, hace evidente que en menos de 20 años se dé por terminada la era de los combustibles fósiles, ello implica que gran parte de las reservas probadas de combustibles del planeta se quedarán bajo tierra por siempre, ello impulsa, a más de otros factores políticos, a que los productores de petróleo a  más bajo costo impongan sus reglas al mundo. Arabia Saudita encabeza esta tendencia en un contexto interno peculiar, luego de la muerte del Rey Abdullah, las intrigas palaciegas se han cernido sobre la corona y el heredero, el Rey Salman, aún no genera la confianza en su gestión y existen dudas sobre su sanidad mental. Decisiones erradas como la intervención militar en Yemen, la ingenuidad de su hijo y Ministro de Defensa al anunciar una coalición sunita de 34 países para hacer frente a sus rivales chiítas en Medio Oriente sin ningún resultado concreto, su distanciamiento de Estados Unidos y las sostenidas evidencias del financiamiento oculto mediante ONG’s a Al Qaeda y a otros grupos radicales wahabitas (primos hermanos de los salafistas del Estado Islámico) y el incremento del costo de la vida a sus ciudadanos para paliar el déficit provocado por los bajos precios del petróleo tornan la situación al interior del reino sumamente inestables.

Unión Europea:

Al borde de la desintegración vía anulación del libre tránsito por los acuerdos de Schengen, debido al flujo incesante de inmigrantes desde las fronteras de Turquía y Grecia principalmente (1 millón en 2015 y se esperan 3 millones este año). El involucramiento de Rusia y Turquía en la Guerra en Siria e Iraq, así como la guerra desatada por Erdogan en el sureste de Turquía en contra de la población kurda y su decisión de exterminar al PKK, el YPG y el PYD asentado en Siria, los cuales reciben apoyo ruso y norteamericano en su lucha contra el Estado Islámico. El plebiscito en Inglaterra a realizarse este año para decidir la salida de Inglaterra de la Unión Europea, la cual al momento es ligeramente mayoritaria a favor de su salida. El surgimiento de gobiernos autoritarios anti Unión Europea en Polonia, Hungría y Turquía. El alto endeudamiento externo de Grecia, España y Portugal pone en juego al Euro y la capacidad de la troika para mantener la confianza sobre el Banco Central Europeo. La amenaza rusa sobre Ucrania luego de la toma de la Península de Crimea y el estado de guerra latente en Donbas. Las sanciones económicas a Rusia por la guerra en Ucrania que golpea también a los productores europeos. El proceso de consolidación de la Unión Europea aún no logra consolidar sus instituciones y ha devenido en dos europas, una fuerte y de rápida integración y otra débil y de escepticismo ante la integración.

Estados Unidos:

Obama pateó el tablero global al centrar su quehacer político al interior de su país y minimizar el papel de policía global que Estados Unidos había tomado en el mundo. El vacío de poder dejado en Medio Oriente luego de los desastrosos resultados de su intervención en Iraq y Libia así como por efecto de la Primavera Árabe, ha despertado la ambición de otros poderes por ocupar su lugar e imponerse a sus rivales en la región. La geopolítica cambió sustantivamente al desaparecer el poder militar imperativo norteamericano ya que posibilitó la expresión de contradicciones locales antes contenidas. La tibia respuesta ante la invasión rusa a Ucrania, el retiro de tropas de Afganistán, la indolencia con los gobiernos autoritarios latinoamericanos, la incapacidad de establecer una estrategia efectiva en contra del Estado Islámico y Bashar al Assad en Siria, todo ello replanteó la geopolítica global y permitió la actitud expansionista rusa en Siria, Iraq, Ucrania y el Mar Báltico; así como el incremento de la influencia iraní en Bahrein, Siria, Iraq, Líbano y Yemen. El mutis norteamericano ante la crisis de refugiados que sufre Europa evidencia para Europa que es mucho menos lo que podrá esperar de hoy en adelante de su aliado trasatlántico y no solamente en lo militar. El debilitamiento estructural de sus lazos para con sus aliados históricos y estratégicos son una tendencia sostenida en el gobierno de Obama. El alejamiento de Israel, Arabia Saudita, Egipto, Inglaterra y Europa parece haber cambiado el foco del escenario geopolítico norteamericano hacia China y el Océano Pacífico, mientras los acercamientos con Cuba e Irán preocupan a las democracias liberales.

El petróleo:

La decisión saudí de mantener casi al máximo su capacidad de producción petrolera desde la segunda mitad del 2015 produjo una significativa reducción de los precios de los hidrocarburos, incluso provocando un déficit de 90 billones de dólares en 2015 a la misma Arabia Saudita, que ha aumentado el precio de los combustibles a sus ciudadanos y a eliminado otros subsidios. Arabia Saudita hace esto para desincentivar la producción petrolera de las arenas de esquisto mediante “fracking”, especialmente en Estados Unidos y Canadá, cuyas reservas de combustible en este tipo de depósitos son las mayores del mundo. Eso ha provocado que 40000 pozos petroleros estén sellados en Estados Unidos y que mantenga en incertidumbre la inversión de 150 mil millones realizada en ellos cuando los precios del petróleo aún eran altos. Se esperaba que el precio del petróleo se mantenga en alrededor de 30 – 40 dólares por barril, ya que la producción mediante “fracking” tiene un costo de entre 50 y 65 dólares por barril; sin embargo, sobrevino la aguda desaceleración de la economía china y el acuerdo nuclear entre Irán y siete potencias mundiales, lo cual liberó de las sanciones comerciales a Irán y le permitió poner en el mercado 100 millones de barriles acumulados durante los largos años de restricciones a su producción y además un flujo constante de 800.000 barriles por día al mercado. Todo ello hace prever que el precio del barril de petróleo baje a alrededor de entre 20 y 30 dólares, con lo cual quedan fuera de competencia aquellos países productores con costos de producción superiores, tales como: Inglaterra, Brasil, Estados Unidos, Canadá, Noruega, Angola, Colombia, Nigeria, Ecuador, China, México y Kazajistán; los países que tendrían ganancia marginal ya que sus costos coinciden con la banda prevista son Libia, Venezuela, Argelia y Rusia, mientras que los únicos que mantendrían ganancias seguras son Kuwait, Irán, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos e Iraq. Toda una estrategia Saudí para mantener la importancia estratégica y geopolítica de Medio Oriente en el mundo. Con sus reservas líquidas de 684 billones de dólares acumulados durante años de altos precios en la producción petrolera, el reino Saudí reta al mundo a resistir estos precios.

El Ambiente:

2015 el año más caluroso jamás registrado. La escasez en el acceso al agua está fuertemente ligado al conflicto de Medio Oriente. Un día hace pocos meses hacía más calor en el Ártico que en California. El Niño más intenso jamás registrado que hace palidecer al del año 98 al menos en sus registros de temperatura. El segundo mayor lago de Bolivia, el Poopó se evaporó el 2015, el Mar de Aral en la frontera entre Kazajistán y Uzbekistán vivió una progresiva disminución hasta su desaparición el 2015, el lago Folsom desapareció temporalmente en California, que vive su cuarto año de sequía, y que llevó al racionamiento del consumo de agua permanente. Una esperanzadora cita de París que apunta a mantener el calentamiento global por debajo de los 2.7 grados.

Solo para cerrar este recuento, hace falta mencionar la cifra de Oxfam: las 62 personas más ricas del planeta poseen la misma cantidad de dinero que la mitad más pobre del planeta conformado por 3.600 millones de personas.

A modo de conclusión:

Si se procura coaligar todos estos escenarios interdependientes entre sí, se podría plantear la hipótesis de que los altos precios de los commodities y de los recursos no renovables en especial durante la última década inflaron las arcas de los países productores sin beneficio de inventario, es decir, generando inmensos recursos económicos sin que su tejido productivo sea el generador de ese superávit, sino debido a la fortuna de los requerimientos del mercado global. Curiosamente muchos de estos países productores de materias primas y exportadores de combustibles viven regímenes autoritarios o frontalmente antidemocráticos: Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita, Omán, Kuwait, China, Venezuela, Irán, Egipto, Rusia, entre otros.

En estos países el ingreso súbito de divisas fortaleció las políticas clientelares para consolidar su poder aumentando subsidios e incrementando la burocracia, se fortaleció la corrupción y los grupos de poder vinculados a los gobiernos. Todo ello devino en sistemas económicos menos eficientes y más dependientes. Incluso se puede señalar un segundo efecto del desbordamiento de los recursos económicos en países inmersos en latentes conflictos milenarios, como Medio Oriente: la guerra. La excesiva liquidez permitió a gobiernos de orientación religiosa destinar buena parte de sus recursos a financiar la destrucción de sus antagonistas ideológicos, en muchos casos vecinos; En esa batalla se ven inmersos al menos Arabia Saudita, Kuwait, Irán, Iraq y Siria.

La situación actual coloca en franca crisis estructural a Rusia y propone serios retos a China, ambos principales regímenes que promueven los modelos autoritarios en el mundo como una propuesta exitosa, que consideran superior a las democracias liberales occidentales. Es difícil prever si esto derivará en una crisis que lleve a la conformación de gobiernos más democráticos en estos países, y, por tanto en el mundo. Ese es solo un escenario de entre los posibles.

Por otro lado las democracias liberales han tenido resultados mixtos. Si bien Estados Unidos mantiene indicadores positivos de recuperación a partir de la crisis del 2008, Europa marca una evolución divergente entre los países con agudas crisis fiscales (España, Portugal, Italia y Grecia) y Francia y Alemania que lentamente han sabido equilibrar sus economías. Japón no ha tenido éxito sostenido en salir de la crisis del 2008, luego de inyectar ingentes cantidades de capital a su economía en una lógica anticíclica, los resultados no ha sido los mejores y hoy enfrenta una tendencia de contracción económica desde el 2013 que no ha podido revertir y con una deuda de alrededor del 200% de su PIB.

Desde lo político Occidente se enfrenta a varios retos, como ya se vio es altamente probable que Europa no logre consolidar su modelo de Unión; y, por otro lado, en el contexto de una recuperación económica norteamericana basada en la pauperización de las capas medias, no es aún lo suficientemente firme y se enfrenta a un proceso electoral que, como pocos, se presenta impredecible por las orientaciones de quienes pueden llegar a la Casa Blanca, por un lado Trump y por el otro, con menos probabilidades, Sanders; ambos externos al stablishment republicano y demócrata respectivamente. El abandono de la lucha mundial por la democracia y el liberalismo, especialmente por parte de Estados Unidos, ha permitido la expansión de focos de guerra y terror que aún no terminan de definir su ámbito de expansión, que ya tiene células desde el Cáucaso ruso hasta el centro y norte de África, atravesando toda Europa y el sudeste asiático.

En este volátil contexto cabe dudar sobre la prioridad que se le asignará al Acuerdo de París. Logrará la tecnología que ha provocado desde la Revolución Industrial afectar seriamente el medio ambiente, convertirse en la llave que suplante los combustibles fósiles y nos lleve a un modelo más amigable con el ambiente? Si no es la Ley de Moore la que nos saque de este embrollo de insostenibilidad planetaria, es muy poco probable que este sistema que presenta serios indicios de agotamiento (sin que esté aún claro que lo reemplazará), sea capaz de superar los problemas ambientales en base a acuerdos políticos.

Empieza un año interesante. Esperemos nos brinde claves más claras de aquello que será superado y de aquello que se implementará en su lugar. A ver si finalmente empezamos el siglo XXI, todo aún tiene muy impregnado el tufo a siglo XX.

Jorge Alvear

31/1/2016

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ESTADOS UNIDOS: LA RETIRADA SILENCIOSA – I

“He estado buscando una palabra para describirlo, y el que yo uso es ‘retirada’, es la mejor que se me ocurre … estamos por retirarnos del lugar central que mantuvimos en la escena internacional”. Edwin M. Truman, ex funcionario del Tesoro de Obama ahora con el Instituto Peterson de Economía Internacional .

Parecería que recién ahora el Siglo XXI está entregando pistas de aquello que lo cualificará y que lo hará diferente del Siglo XX. Hasta el momento hemos observado la lenta decadencia de todo lo que se instituyó en el Siglo XX: su lógica, su tecnología, su geopolítica, sus valores, sus formas de relacionamiento, sus vicios, sus instituciones y hasta la física de Einstein.

Es innegable que un mundo diferente está emergiendo y quienes tratamos de figurarlo somos muchos y cual arqueólogos del futuro intentamos ver en cada fragmento de suceso, de noticia o incluso de omisión, vestigios que alumbren como va a ser aquello a lo que nos vamos incorporando.

Uno aspecto primordial que se empieza a reconfigurar agresivamente es la geopolítica global que establece donde yace el poder en el mundo, el cual, luego de la Guerra Fría arrojó una versión unipolar del mundo asentada en Estados Unidos y sus aliados europeos.

El caso es que USA luego de sus últimas aventuras bélicas al inicio de este siglo ya no ha podido levantar cabeza ni ordenar sus finanzas, la torpeza histórica de G. W. Bush por pretender estructurar una democracia en el mundo árabe por la fuerza al invadir Iraq en el 2003, luego su Guerra contra el Terror en Afganistán; y, su rotundo fracaso en la invasión a Libia y la persecución de Gadafi en el 2011. Todo ello lo que ha arrojado no es la desaparición, sino el crecimiento de movimientos islámicos radicales como Al Qaeda, Talibanes y el Estado Islámico.

Los resultados de esas intervenciones han sido patéticos en todos los frentes, no se consolidaron modelos democráticos, en su lugar se gestaron Estados fallidos o en abierta guerra civil; y, en el plano económico no se establecieron modelos de negocio o acceso a los recursos naturales de esos países que permitan recuperar el ingente gasto militar que representaron estas guerras.

Según Joseph Stiglitz un cálculo conservador del costo que le significó a Estados Unidos la Guerra de Iraq indica que bordea los 3 trillones de dólares (eso se escribe con el número 3 delante seguido de 12 ceros…. ), mientras que algunos estudios estiman el costo de la guerra en Afganistán en alrededor de 1 trillón de dólares. Se trata de 4 trillones de dólares al menos, ya que Libia fue una intervención corta y sin bajas que costó poco más de 1 billón de dólares, lo que resulta despreciable dados los otros valores.

Este dinero lo obtuvo USA mediante préstamos sobre los cuales deberá pagar intereses hasta el año 2053, por lo que este endeudamiento afectó el presupuesto anual y el endeudamiento nacional, constituyendo estas guerras el 20% del endeudamiento de Estados Unidos durante el período 2001 – 2012. El incremento del endeudamiento nacional estadounidense en el período de Bush fue de 5.9 trillones en 2001 a casi el doble: 10.6 trillones en 2008 en que empezó el período Obama.

Dado que Obama mantuvo la presencia militar en Iraq y Afganistán, aunque la redujo progresivamente de manera casi total en sus períodos, Estados Unidos ha estado a punto de entrar en default (incapacidad de pago) varias veces y solamente tras una dura puja con el bando republicano en el Senado mediante sesiones maratónicas, ha logrado aprobar los aumentos del límite de endeudamiento estableciéndolos para abril de 2015 en 18.133 trillones de dólares, es decir casi un 80% más de cuando Obama tomó el Poder Ejecutivo, lo que representa la exorbitante suma de alrededor del 108% del PIB norteamericano.

Si bien el empleo se ha recuperado en USA, lo ha hecho disminuyendo los salarios promedio y afectando fuertemente a la clase media, es decir, luego de la crisis del 2008 de la burbuja financiera y el crecimiento del desempleo que se generó, la gente ha vuelto a obtener trabajo, pero en condiciones pauperizadas. Por otro lado, USA sigue posponiendo obras fundamentales para mantener la calidad de vida y servicios de su población, entre ellos decenas de miles de puentes que deben ser renovados, infraestructura hidráulica para enfrentar la escasez de agua en lugares como California o Detroit, hasta el mantenimiento de autopistas, calles y aceras.

La incapacidad de Estados Unidos de enfrentar un nuevo conflicto militar es ya una realidad, hecho que constituye una paradoja dado su incomparable poderío militar a nivel planetario, cuyo mantenimiento y planes de desarrollo en condiciones de paz tiene un presupuesto anual de alrededor de 600 billones de dólares.

Solo una crisis interna de estas dimensiones puede explicar el desentendimiento relativo de Estados Unidos sobre los conflictos de Ucrania, Siria, Iraq, Libia y Yemen. El enfrentar al Estado Islámico le cuesta a USA 8.5 millones de dólares al día, y es así de barato dado que no tiene tropas de combate en el terreno, contando solo con asesores, pero hay que considerar los bombardeos aéreos y el ingente apoyo en equipamiento bélico con que aporta.

Este vacío en las zonas de conflicto más agudas también se ve reflejado en al campo económico. Una de las noticias de mayor resonancia estos días, y que ha sido el tema de conversación general tras bambalinas en el Encuentro Económico Global que se realiza en Washington, es en relación a la manera como estados Unidos está cediendo su lugar de líder de la economía global en todas las esferas creadas a partir de la Segunda Guerra Mundial.

Citando a Arvind Subramanian, jefe del equipo asesor del gobierno de la India, el New York Times dice “Retiro de Washington no es intencional, dijo Subramanian, sino el resultado de la disfunción y la falta de recursos para proyectar el poder económico de la manera que lo hizo antes. Debido a presupuestos ajustados y que compiten demandas financieras, los Estados Unidos es menos capaz de mantener su poder económico, y debido a las luchas políticas internas, ha sido incapaz de compartirlo formalmente.” en la parte final Subramanian se refiere al veto de los republicanos en el Congreso a la propuesta de Obama de reconocer el mayor peso de China en el FMI duplicando su peso específico en las decisiones del organismo.

Siguiendo con el New York Times: “Los expertos dicen que está dando lugar a un cambio global más caótico, que gira en torno al modelo de China, incluso los funcionarios de la administración Obama se preocupan de que se está extendiendo su influencia económica en Asia y en otras partes sin seguir las normas más estrictas para la protección del medio ambiente, los derechos laborales y la transparencia en los negocios que se han convertido en normas entre las instituciones occidentales.”

Para graficar más profundamente el abandono norteamericano del liderazgo económico global señalaremos dos hechos. El primero, que la liquidez del gobierno chino, que en 2014 su PIB ya fue mayor que el de Estados Unidos, le ha permitido en los dos últimos años invertir  $ 670 billones de dólares en obras de infraestructura en todo el mundo, mientras que la entidad norteamericana ocupada de apoyar esas inversiones desde su creación en los años ’30, el Export – Import Bank, suma apenas $ 590 billones de dólares a lo largo de toda su existencia.

Y, para colmo de la crisis norteamericana, muy probablemente el Export – Import Bank sea desintegrado en junio  próximo por el sector más conservador del Congreso norteamericano, lo cual deja en desventaja abrumadora a los inversores norteamericanos frente a la mayoría de empresas de todo el planeta, las cuales cuentan con el apoyo de una entidad como ésta para que sirva de garante en las grandes inversiones principalmente de infraestructura que se realizan en otros países y que son garantías exigidas por esos gobiernos.

El otro aspecto que se debe mencionar es la creación por parte de China del AIIB (Banco Asiático de Inversión e Infraestructura), el cual China quiere constituirlo como una entidad paralela y con más poder de inversión que el FMI y el Banco Mundial y en el cual China tenga la mayor inversión y el control político de la misma. A pesar del intenso lobbying de Estados Unidos ante sus aliados en todo el mundo, ni siquiera uno de ellos ha dudado de integrarse al AIIB chino, incluso la Gran Bretaña, histórico aliado de Estados Unidos ya lo ha hecho.

El mundo entero ya percibió la extrema debilidad norteamericana y las principales fuerzas se han lanzado a disputarle los espacios que antes monopolizaba. Irán y Arabia Saudita se lían por el control del mundo árabe; Irán financia movimientos chiítas radicales en Yemen, Siria, Iraq, Palestina y Líbano y está a punto de alcanzar una bomba atómica en parte gracias al borrador de acuerdo ambiguo y muy favorable para ellos suscrito USA + 5; por su parte Arabia Saudita es el mayor comprador de armas de todo el mundo, financia al Estado Islámico, interviene en Yemen militarmente y consigue el compromiso paquistaní de adquirir ojivas nucleares si lo considera necesario.

Rusia restablece nexos con China con miras a una alianza estratégica, logra aliarse con Turquía para conducir los oleoductos que llevarán su petróleo y gas a Europa, luego de que Bulgaria fue presionada a rechazar el oleoducto ruso South Stream, Rusia también vende  misiles anti aire SS-300 a Irán que harían invulnerables sus instalaciones atómicas a bombardeos norteamericanos, pretende cercenar Ucrania para negarle el acceso al Mar Negro y retomar su égida el este de Europa, y para refirmar su presencia en el Mediterráneo sigue defendiendo a Bashar Al-Assad en Siria, reafirma antiguos lazos con Egipto y se infiltra en el seno de la comunidad europea mediante el gobierno de Tsipras del partido la Syriza de la Grecia disidente.

Por su lado China logra en 2014 desbancar a Estados Unidos como primera economía del mundo, consolida redes de comercio sin la utilización del dólar, integra a todas las potencias del globo en torno al Banco Asiático de Inversión e Infraestructura, con su inmensa liquidez desplaza Estados Unidos en todos los países en desarrollo a donde penetra, así se trate de antiguos aliados norteamericanos como Djibouti en el cuerno de África o en el tradicional patio trasero latinoamericano; China se fortalece militarmente y unilateralmente va tomando control de los mares del Pacífico Sur en agrias disputas con Singapur, Japón y Filipinas, Estados Unidos depende de la producción china de 11 de los 12 metales raros que se utilizan en la tecnología de punta actual que sirve para hacer desde celulares, computadoras, y armamento militar, China tiene en período de pruebas su primer Portaaviones el Liaoning como parte de una repotenciación militar integral de PLA (Ejército de Liberación del Pueblo, las Fuerzas Armadas de China).

Se podrían citar más ejemplos, pero el punto está claro: la retirada de Estados Unidos de sus roles tradicionales desde la Segunda Guerra Mundial es un hecho y ese espacio está siendo copado por otras potencias de este mundo actualmente multipolar. ¿Qué opciones quedan? ¿Qué modelos de gobierno se están empoderando del mundo? Eso lo responderé en una segunda parte de este artículo.

Jorge Alvear

Sociólogo

LA QUINIELA VENEZOLANA II

Hace un par de semanas escribí un primer artículo con el mismo nombre en el que elucubraba sobre la peor forma de salida a la crisis venezolana: la intervención militar norteamericana.

Sorprendentemente la situación ha degenerado tanto que ya se la considera una opción viable, Maduro ha hecho ejercicios militares y se prepara a la población a resistir a la intervención y a Sudamérica a unirse en su defensa. Diosdado Cabello anuncia que quienes no se unan a la defensa serán tratados como traidores, al parecer muchos sectores en Venezuela ven con agrado una intervención que los libere de una casta corrupta enquistada en el poder y que hace pleno ejercicio del monopolio de la fuerza y del sistema judicial.

Lo que sucede con Sudamérica es un reflejo de lo que sucede a nivel global: Estados Unidos va perdiendo espacio y su rol de líder global está bajo directa amenaza. La multipolaridad global provoca que los diferentes centros encuentren réplicas a sus ondas expansivas en todas las latitudes, nuestro subcontinente no podía ser la excepción.

Desde 2010 hemos visto una serie de hechos que evidencian el debilitamiento norteamericano y la pugna de los nuevos actores por ver su poder reflejado geopolíticamente. Lo podemos ver en la Primavera Árabe que derribó gobiernos aliados de Estados Unidos, en Europa con la anexión que hizo Rusia de Crimea y el apoyo a los separatistas en Donetsk. También está en la incapacidad de imponer sus intereses en Siria, razón por la que ya van 4 años de guerra civil en la que tienen intereses Rusia, Irán, Israel, Arabia Saudita, Turquía, Kuwait, Qatar y la nación kurda hasta donde puedo visibilizar.

El hecho es que el músculo norteamericano tiene rivales poderosos en casi cualquier escenario del planeta. Pero hay más evidencias de debilidad estructural en USA como es el abandono del dólar en varios acuerdos comerciales internacionales, el hecho que según los número chinos ya ellos el 2014 se constituyeron en la primera economía del mundo, la reserva de oro de China se especula es mucho más grande que la que se hace pública, mientras que sucede exactamente lo opuesto en USA, donde la Reserva Federal (allá el Banco Central es privado) demanda que no es necesario verificar el oro de Fort Knox, que deben confiar en ella (la última vez que se verificó la cantidad de oro fue en 1.953), el déficit presupuestario que ya superó los 17 trillones de dólares (17 más doce ceros delante), podríamos seguir refiriendo datos, pero no es necesario.

Geográficamente el centro de poder global se desplaza hacia Asia. El gigante chino por ser el mercado más apetecido, impone condiciones, sanciona a empresas, fuerza a compartir tecnología de punta con las empresas chinas… y lo logra! todos ceden. (Qualcomm que diseña microcomponentes para celulares pagó 975 millones de multa por prácticas monopolistas y fue forzado a compartir su tecnología con la empresa china de semiconductores SMIC).

China se propone crear el Banco de Inversión e Infraestructura Asiático con la directa oposición de USA, en razón de que con esa institución pretende desplazar al Banco Mundial. Finalmente ayer, viernes 14, Estados Unidos recibió un duro golpe de su mayor aliado global: Inglaterra, que han decidido aportar a la conformación de esa institución, instando a Corea del Sur y a Australia a que también lo hagan. Lentamente la estructura global liderada por USA a partir de la Segunda Guerra se va desmoronando.

La injerencia internacional de quienes disputan la hegemonía a USA tuvo como puente predilecto a Chávez en Venezuela. Él fue quien abrió las puertas de Sudamérica a obscuros personajes como Putin, Gadafi o Ahmadineyad, pero también a China, más refinada, lejos a las estrategias de fuerza, ellos apuestan (y lo están logrando) a ganarle el juego al capitalismo con sus propias reglas.

Todo esto para decir que Estados Unidos, hoy más que nunca tiene motivos para invadir Venezuela y defender su patio trasero a toda costa de otros poderosos intereses imperialistas. El brazo fuerte de Estados Unidos sigue siendo su brazo militar, el más grande de la historia de la humanidad, como no usarlo en semejante crisis? No solo que es una opción para USA, sino que mantener su hegemonía en esta parte del mundo es su garantía para la supervivencia económica.

Es indispensable que Ernesto Samper y la UNASUR intervengan en Venezuela y propongan un camino de retorno a la Democracia en Venezuela, de lo contrario Estados Unidos lo hará, tiene sobrados intereses.

 Jorge Alvear T.