La década perdida de las economías avanzadas. Por, Robert Skidelsky

Un análisis de las políticas económicas adoptadas a raíz de la crisis del 2.008. Una visión crítica de los principales economistas que orientaron las decisiones de los bancos centrales, sus errores y aciertos cobijados por sus diferentes orientaciones ideológicas. Artículo muy didáctico y con lecciones muy claras escrito por Robert Skidelsky para Project Syndicate.

 

https://www.project-syndicate.org/onpoint/the-advanced-economies-lost-decade-by-robert-skidelsky-2018-04?utm_source=Project+Syndicate+Newsletter&utm_campaign=02c41241ab-op_newsletter_2018_6_4&utm_medium=email&utm_term=0_73bad5b7d8-02c41241ab-101821185&mc_cid=02c41241ab&mc_eid=cbcd228301

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El indetenible ascenso de China. Por J. O’Neill

Trump y su absurdo proteccionismo en tono al falso slogan de “America first” llega en el peor momento posible: cuando todas las economías se hallan en franca recuperación de la crisis del 2008, incluyendo por supuesto a Inglaterra, la Eurozona y a Japón.

Pero el artículo que comparto aquí destaca al crecimiento sostenido de la economía China en 2017, lo que refleja un tránsito exitoso de la economía de exportación al modelo de consumo interno. El autor, Jim O’Neill acertadamente contextualiza a China entre sus pares, el grupo de los BRIC (Brasil, Rusia India y China), lo cuales han dejado atrás la recesión y apuntalan nuevamente su crecimiento.

Cito un párrafo:

“When my former Goldman Sachs colleagues and I first started tracking the rise of the BRIC economies (Brazil, Russia, India, and China) in the early 2000s, we figured that it would take until the end of 2015 just for China to catch up to Japan. Yet 2018 has barely started, and already China’s economy is two-and-a-half times larger than Japan’s, five times larger than India’s, six times larger than Brazil’s, and eight times larger than Russia’s. It is also larger than the entire eurozone.

China’s staggering $1.5 trillion expansion in 2017 means that, in nominal terms, it essentially created a new economy the size of South Korea, twice the size of Switzerland, and three times the size of Sweden. The latest data suggest that China could catch up to the US, in nominal terms, sometime around 2027, if not before. Within a decade after that, the BRIC countries collectively could catch up to the G7 economies.” J. O’Neill.

Trump y sus estrategias contra el comercio global pueden resultar suicidas para EEUU en esta coyuntura. Renunciar al TPP con Asia, la muy probable salida del NAFTA con México y Canadá, la elevación de aranceles y la renuncia a participar de causas globales como las ambientales podrían derivar en la pérdida del liderazgo global por parte de Estados Unidos, a sabiendas de que ese lugar intentará ser captado por otros como desde ya lo intenta Macron en Francia y Xi Jinping en la propia China.

¿Puede la economía norteamericana resistir 3 años más de gestión al estilo Trump? De aquí al 2021, ¿cuánto habrá cambiado el posicionamiento de cada pías en la economía global?, ¿cómo será recibido un nuevo y sensato gobierno (aspiremos a ello) estadounidense en el mundo? La posibilidad de que funcionarios serviles a Trump como Mnuchin o Ross amplien su arco de intervención a áreas tan delicadas como la Reserva Federal, en las que se evidencie sus limitaciones profesionales y prioricen la atención a los requerimientos del Presidente, crea un marco de desconfianza extremadamente alto en un contexto delicado para la economía norteamericana y global.

Acertadamente Obama procuró mantener el liderazgo de Estados Unidos en el mundo luego de que el propio Estados Unidos fue el factor desencadenante de la crisis del 2008. Sus estrategias dejaron lo militar en segundo plano para priorizar el fortalecimiento de lazos económicos con Asia y Europa para poner freno al modelo económico chino basado en el autoritarismo antidemocrático y de planificación económica centralizada. Hoy Trump deshace todo lo actuado provocando un retroceso en la posición norteamericana que quizás resulte irreversible en la dinámica geopolítica global actual.

Quizás el impeachment a Trump sea indispensable para la economía norteamericana y para la democracia liberal en el mundo.

J. Alvear

He aquí el link al artículo de Jim O’Neill publicado en Project Syndicate:

https://www.project-syndicate.org/commentary/china-2017-gdp-growth-by-jim-o-neill-2018-01?utm_source=Project+Syndicate+Newsletter&utm_campaign=4bf9c5d8e0-sunday_newsletter_4_2_2018&utm_medium=email&utm_term=0_73bad5b7d8-4bf9c5d8e0-101821185

 

 

Ante el fortalecimiento de la economía, la FED reflexiona sobre un nuevo enfoque. Por Binyamin Appelbaum

La ortodoxia económica de los últimos 50 años está siendo puesta en cuestionamiento, no por la teoría, sino por la práctica. No se tiene claro el porqué la inflación no crece en Europa y Estados Unidos a pesar de varios años de estímulos económicos inéditos que han arrojado sobre el mercado varios trillones de dólares y euros.

Las explicaciones del lado de la oferta aparecen insuficientes, por el lado de la demanda han sido menos estudiadas, pero la recuperación de los niveles de consumo parecen indicar que allí tampoco está la explicación.

La Reserva Federal (FED) estadounidense ha abierto un sano debate sobre si la meta del 2% tope de inflación es sensato, si es conveniente la estrategia prevista de recortar los estímulos, subir las tasas de interés y recapitalizar las inversiones adquiridas durante la crisis. Se analiza una nueva meta de inflación, lo que supondría mantener el programa de estímulos por un tiempo no establecido hasta que la inflación se sitúe en torno a la nueva meta propuesta, que hay quienes sostienen podría llegar al 4%.

La FED fue pionera en la estrategia para salir de la crisis del 2008 con su programa de estímulos al cual se sumaron de manera desconfiada entre 3 y 5 años más tarde Japón y la Comunidad Europea. Este debate quizás también de luces sobre el funcionamiento de la economía en el siglo XXI, caracterizado por la globalización, la robótica y la inteligencia artificial. Esperemos el criterio técnico prevalezca por sobre los antojos del “very stable genius” de la Casa Blanca.

J. Alvear

Link al artículo del New York Times y cuya autoría es de Binyamin Appelbaum.