La próxima guerra en Medio Oriente. Por Joschka Fischer

En medio de la debacle que vive la democracia, más aún desde el arribo de Trump al poder en EEUU, el caos en Medio Oriente causado por la Segunda Guerra del Golfo llega a su fin, pero no para entrar en una nueva etapa de equilibrio, paz y prosperidad, sino para preparar el enfrentamiento soterrado que se vivió durante toda esta etapa entre Arabia Saudita e Irán, quienes vienen enfrentándose por le hegemonía en la región mediante fuerzas irregulares y gobiernos apoyados por ambos.

La ineptitud de Trump para enfrentar este nuevo período una vez finiquitado el califato del Estado Islámico, con Siria profundamente debilitada, Iraq en caos, la cuestión kurda a flor de piel, el chiísmo controlando gran parte de Medio Oriente bajo la batuta de Irán, el autoritarismo de Erdogan en Turquía, entonces el cuestionamiento de Trump al acuerdo antinuclear iraní resulta gravísimo.

Chiítas y sunnitas, encarnados en Irán y Arabia Saudita, persas y árabes respectivamente, parecen enfilarse a resolver sus seculares conflictos para desgracia del mundo entero. El sistemático fracaso de la política norteamericana en Medio Oriente cedió paso a la mayor presencia de Rusia e incluso China en la región.

En este amargo contexto se da la sucesión en Arabia Saudita en donde su nuevo príncipe al mando MBS (Mohammed Bin Salman) está decidido a transformar el país en lo religioso, político, tecnológico y militar. Para ello ejecutó una purga sin precedentes, encarceló a 11 príncipes de las demás líneas reales herederas, y a varios exministros billonarios que han hecho su riqueza en base a contratos con el gobierno árabe, hoy encarcelados bajo cargos de corrupción. La concentración del poder en Arabia Saudita altera profundamente el espectro de sucesos que pueden devenir en Medio Oriente, como muestra de ello es la renuncia forzosa del Primer Ministro libanés Saad Hariri impuesto en diciembre desde Arabia Saudita, sin permitirle el retorno a Líbano.

Nunca un Occidente tan debilitado había enfrentado una transición política crítica en Medio Oriente como hoy. Se mira con escepticismo el futuro de la región. Paradójicamente, esta situación ya empezó a disparar el precio del petróleo cuyo precio WTI llegó a los $ 58, máximos de hace dos años, lo cual significarán mayores ingresos para financiar la guerra de los principales actores de la región.

A continuación el link del artículo de Joschka Fischer publicado en Project Syndicate

Jorge Alvear

 

https://www.project-syndicate.org/commentary/middle-east-struggle-for-hegemony-by-joschka-fischer-2017-07/spanish

 

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Los Bancos Centrales deben trabajar juntos – o sufrir solos-. Por Kaushik Basu.

El individualismo en el capitalismo también tiene sus límites, y ellos se evidencian mayormente en contextos de crisis. La crisis financiera del 2008 provocó una serie de acciones y reacciones de parte de los principales Bancos Centrales que, enmarcados en la teoría de juegos, llevaron a que las tasas de interés se redujesen a nada o a menos que nada, es decir a intereses negativos, con tal de estimular el crecimiento económico. 9 años después el exceso de circulante emitido empieza a forjar una nueva burbuja y aparece en el firmamento el temor de una nueva crisis.

Los Bancos Centrales están forzados a ralentizar su política de estímulos lo cual supone instigar la competencia entre si. El articulista, Kaushik Basu, propone que los Bancos Centrales deben trabajar coordinados en sus decisiones y terminar con la lógica de beneficio individual so pena de provocar importantes impactos negativos a la economía global  en un juego sin ganadores.

Jorge Alvear

A continuación el link del artículo publicado en Project Syndicate:

https://www.project-syndicate.org/commentary/monetary-policy-trap-travelers-dilemma-by-kaushik-basu-2017-10?utm_source=Project+Syndicate+Newsletter&utm_campaign=7ade0a07db-sunday_newsletter_22_10_2017&utm_medium=email&utm_term=0_73bad5b7d8-7ade0a07db-101821185

 

 

 

 

La lección perdida de la crisis financiera. Por Mohamed A. El Erian

En este artículo para The Project Syndicate, El Erian retoma un análisis particular de la crisis del 2007 y los errores por como se lo enfrentó, descuidando la inequidad interna. Este análisis apuntala mi escrito anterior, publicado hace pocos minutos, así como el temor a una resolución violenta  de lo que Harold James llama esta “desglobalización” ( “Deconstructing globalization” –  https://www.project-syndicate.org/commentary/three-emotions-underlying-deglobalization-by-harold-james-2017-09?utm_source=Project+Syndicate+Newsletter&utm_campaign=f297196641-sunday_newsletter_17_9_2017&utm_medium=email&utm_term=0_73bad5b7d8-f297196641-101821185)

En fin, las señales son muchas y señalan al mismo lugar: la inequidad como clave inobservada para la estabilidad política y económica de nuestra comunidad global.

Link del artículo de Mohamed A. El Erian:

https://www.project-syndicate.org/commentary/lost-lessons-of-the-financial-crisis-by-mohamed-a–el-erian-2017-08/spanish

Jorge Alvear T.

 

Problems from hell, un artículo de Project Syndicate.

Project Syndicate periódicamente elabora un artículo basado en la opinión de múltiples analistas sobre los diversos tópicos que se avisoran como los más trascendentes para el planeta. Esta vez su artículo en este sentido se denomina”Problems from hell”, en el mismo se destacan posiciones con respecto al insurgencia del populismo en Europa, Trump, los retos en medio oriente, las políticas sobre inmigración y su incidencia en la política europea, los potenciales conflictos en los que se envuelve el factor nuclear incluyendo Norcorea por supuesto, entre otros. Se trata de un excelente briefing global para estar al día. Lamentablemente solo en Inglés.

https://www.project-syndicate.org/onpoint/problems-from-hell-2017-03?utm_source=Project+Syndicate+Newsletter&utm_campaign=7afe0ef89e-op_newsletter_2017_3_31&utm_medium=email&utm_term=0_73bad5b7d8-7afe0ef89e-101821185

 

 

CÓMO EMPIEZA EL 2016: UN SOBREVUELO GLOBAL

Existen visos de cambio en diferentes frentes simultáneamente en el mundo. Entran en serio cuestionamiento las instituciones surgidas luego de la Segunda Guerra Mundial, el tren económico global que ha sido China los últimos 15 años parece detenerse, el modelo de la Unión Europea nunca ha sido tan probable que colapse, el petróleo pone al borde de la quiebra a Rusia, el conflicto chiíta – suní ha llegado a niveles inéditos en la historia reciente y tiene al menos a tres países sumidos en el caos, Estados Unidos ya no es el policía global, los gobiernos autoritarios enfrentan retos estructurales, mientras las democracias occidentales tienden a dar por terminado el Estado de Bienestar.

Miremos algunos datos y cifras al respecto:

Rusia:

La debacle de los precios del petróleo afecta seriamente a Rusia cuyo presupuesto depende en un 70% de los combustibles, su reserva de dinero en efectivo proveniente de la explotación y exportación de combustible se redujo en 2015 en 40 billones de dólares reduciéndose este fondo a 70 billones, aún cuando el precio del barril de petróleo Ural aún se cotizaba entre 40 y 50 dólares, con la caída en picada del petróleo a precios por debajo de 30 dólares este fondo de liquidez inmediata ruso puede desaparecer en 2016. Sus gasoductos largamente planeados para proveer a Europa como el South Stream que llegaría a Europa a través del Mar Negro y Bulgaria, fracasó por presión de la Unión Europea sobre Bulgaria que denegó el paso por su territorio, la segunda opción era vía Turquía, lo cual se halla totalmente paralizado y es menos viable hoy dado que Rusia y Turquía tienen intereses contradictorio en Siria e Iraq, baste recordar el avión militar ruso derribado por Turquía. La presencia militar rusa en Ucrania y Siria tiene altos costos económicos y políticos para Rusia, en noviembre fue derribado un avión comercial ruso en el Sinaí y existen focos pro Estado Islámico en el Cáucaso. Hay que recordar que fue en el contexto de una crisis petrolera cuando colapsó la Unión Soviética y si la integridad de la Federación Rusa se ve hoy en riesgo, la reacción de Putin es impredecible (Ya lo dijo Merkel sobre Putin: “está en otro mundo”). Putin es visto como el responsable de la pauperización de la calidad de vida especialmente en los 21 estados de la Federación que no son de origen ruso, especialmente en Chechenia y el Cáucaso, abiertamente conflictivas. El modelo burocrático y corrupto forjado por Putin en 18 años presupone un modelo económico ineficiente orientado a servir los intereses de esta élite burocrática, el cual no puede ya subsistir sin los ingentes ingresos petroleros recientes. La decadencia de la imagen de Putin al interior de Rusia lo ha llevado a revivir la imagen de Stalin quien ahora es recordado como el tercer ruso más grande de la historia, a fin de reavivar el sacrificio y la unión del pueblo ruso en tiempos de la Segunda Guerra Mundial.

China:

China no cumple sus expectativas de crecimiento y se mantiene por debajo del 7% esperado para 2015. La transición de su economía hacia el consumidor interno encuentra desfases con la política financiera debido a la falta de transparencia de su manejo económico y como consecuencia de su planificación centralizada desligada del mercado. El ideal chino es producir, aunque no exista demanda para sus productos, así es como se ha llegado a una extrema acumulación de stocks que se ven reflejados en el dato de que hay 50 millones de hogares construidos sin quien los habite. Lo mismo pasa a nivel industrial: la meta es que la gente trabaje y reciba su salario, aunque los stocks se acumulen, es decir aunque no existan compradores. El Estado chino entrega gran cantidad de divisas a las empresas para que continúen produciendo, sin embargo esas empresas han empezado a enviar el dinero al exterior, por lo que el Estado ha empezado a restringir el libre flujo de divisas al exterior. La solidez del dólar norteamericano  (la Reserva federal subió 0.25% las tasas de interés por primera vez en casi una década) ha provocado una estampida de capital fuera de China que se ve reflejado en el colapso de la Bolsa, que perdió en tres semanas un tercio de su valor, además debido a la desaceleración de la industria (5 meses continuos de contracción del sector manufacturero) y las regulaciones impuestas arbitrariamente por el régimen chino a la bolsa perjudica el libre mercado y a la economía en general al crear desconfianza, en medio de un gobierno acostumbrado a emitir cifras económicas opacas, no verificables y en las que ningún actor económico confía. De una reserva líquida china de 3.3 trillones de dólares en 2014, se redujo en 2015 en casi una sexta parte, es decir en 512 billones. La deuda externa china ha crecido desproporcionadamente hasta llegar a los 28 trillones de dólares. Paralelamente china impulsa el Banco de Asiático de Infraestructura e Inversión como instancia paralela al Banco Mundial, en el cual se han integrado ya 57 países (Estados Unidos no participa y se opone a este Banco), contando ya con un capital inicial de 100 billones de dólares; además en diciembre el Renmimbi fue reconocido por el FMI como moneda de reserva monetaria global, un privilegio otorgado a muy pocas monedas en el mundo. Señales contradictorias del gigante asiático.

Arabia Saudita:

El desarrollo tecnológico, siguiendo a rajatabla la Ley de Moore, hace evidente que en menos de 20 años se dé por terminada la era de los combustibles fósiles, ello implica que gran parte de las reservas probadas de combustibles del planeta se quedarán bajo tierra por siempre, ello impulsa, a más de otros factores políticos, a que los productores de petróleo a  más bajo costo impongan sus reglas al mundo. Arabia Saudita encabeza esta tendencia en un contexto interno peculiar, luego de la muerte del Rey Abdullah, las intrigas palaciegas se han cernido sobre la corona y el heredero, el Rey Salman, aún no genera la confianza en su gestión y existen dudas sobre su sanidad mental. Decisiones erradas como la intervención militar en Yemen, la ingenuidad de su hijo y Ministro de Defensa al anunciar una coalición sunita de 34 países para hacer frente a sus rivales chiítas en Medio Oriente sin ningún resultado concreto, su distanciamiento de Estados Unidos y las sostenidas evidencias del financiamiento oculto mediante ONG’s a Al Qaeda y a otros grupos radicales wahabitas (primos hermanos de los salafistas del Estado Islámico) y el incremento del costo de la vida a sus ciudadanos para paliar el déficit provocado por los bajos precios del petróleo tornan la situación al interior del reino sumamente inestables.

Unión Europea:

Al borde de la desintegración vía anulación del libre tránsito por los acuerdos de Schengen, debido al flujo incesante de inmigrantes desde las fronteras de Turquía y Grecia principalmente (1 millón en 2015 y se esperan 3 millones este año). El involucramiento de Rusia y Turquía en la Guerra en Siria e Iraq, así como la guerra desatada por Erdogan en el sureste de Turquía en contra de la población kurda y su decisión de exterminar al PKK, el YPG y el PYD asentado en Siria, los cuales reciben apoyo ruso y norteamericano en su lucha contra el Estado Islámico. El plebiscito en Inglaterra a realizarse este año para decidir la salida de Inglaterra de la Unión Europea, la cual al momento es ligeramente mayoritaria a favor de su salida. El surgimiento de gobiernos autoritarios anti Unión Europea en Polonia, Hungría y Turquía. El alto endeudamiento externo de Grecia, España y Portugal pone en juego al Euro y la capacidad de la troika para mantener la confianza sobre el Banco Central Europeo. La amenaza rusa sobre Ucrania luego de la toma de la Península de Crimea y el estado de guerra latente en Donbas. Las sanciones económicas a Rusia por la guerra en Ucrania que golpea también a los productores europeos. El proceso de consolidación de la Unión Europea aún no logra consolidar sus instituciones y ha devenido en dos europas, una fuerte y de rápida integración y otra débil y de escepticismo ante la integración.

Estados Unidos:

Obama pateó el tablero global al centrar su quehacer político al interior de su país y minimizar el papel de policía global que Estados Unidos había tomado en el mundo. El vacío de poder dejado en Medio Oriente luego de los desastrosos resultados de su intervención en Iraq y Libia así como por efecto de la Primavera Árabe, ha despertado la ambición de otros poderes por ocupar su lugar e imponerse a sus rivales en la región. La geopolítica cambió sustantivamente al desaparecer el poder militar imperativo norteamericano ya que posibilitó la expresión de contradicciones locales antes contenidas. La tibia respuesta ante la invasión rusa a Ucrania, el retiro de tropas de Afganistán, la indolencia con los gobiernos autoritarios latinoamericanos, la incapacidad de establecer una estrategia efectiva en contra del Estado Islámico y Bashar al Assad en Siria, todo ello replanteó la geopolítica global y permitió la actitud expansionista rusa en Siria, Iraq, Ucrania y el Mar Báltico; así como el incremento de la influencia iraní en Bahrein, Siria, Iraq, Líbano y Yemen. El mutis norteamericano ante la crisis de refugiados que sufre Europa evidencia para Europa que es mucho menos lo que podrá esperar de hoy en adelante de su aliado trasatlántico y no solamente en lo militar. El debilitamiento estructural de sus lazos para con sus aliados históricos y estratégicos son una tendencia sostenida en el gobierno de Obama. El alejamiento de Israel, Arabia Saudita, Egipto, Inglaterra y Europa parece haber cambiado el foco del escenario geopolítico norteamericano hacia China y el Océano Pacífico, mientras los acercamientos con Cuba e Irán preocupan a las democracias liberales.

El petróleo:

La decisión saudí de mantener casi al máximo su capacidad de producción petrolera desde la segunda mitad del 2015 produjo una significativa reducción de los precios de los hidrocarburos, incluso provocando un déficit de 90 billones de dólares en 2015 a la misma Arabia Saudita, que ha aumentado el precio de los combustibles a sus ciudadanos y a eliminado otros subsidios. Arabia Saudita hace esto para desincentivar la producción petrolera de las arenas de esquisto mediante “fracking”, especialmente en Estados Unidos y Canadá, cuyas reservas de combustible en este tipo de depósitos son las mayores del mundo. Eso ha provocado que 40000 pozos petroleros estén sellados en Estados Unidos y que mantenga en incertidumbre la inversión de 150 mil millones realizada en ellos cuando los precios del petróleo aún eran altos. Se esperaba que el precio del petróleo se mantenga en alrededor de 30 – 40 dólares por barril, ya que la producción mediante “fracking” tiene un costo de entre 50 y 65 dólares por barril; sin embargo, sobrevino la aguda desaceleración de la economía china y el acuerdo nuclear entre Irán y siete potencias mundiales, lo cual liberó de las sanciones comerciales a Irán y le permitió poner en el mercado 100 millones de barriles acumulados durante los largos años de restricciones a su producción y además un flujo constante de 800.000 barriles por día al mercado. Todo ello hace prever que el precio del barril de petróleo baje a alrededor de entre 20 y 30 dólares, con lo cual quedan fuera de competencia aquellos países productores con costos de producción superiores, tales como: Inglaterra, Brasil, Estados Unidos, Canadá, Noruega, Angola, Colombia, Nigeria, Ecuador, China, México y Kazajistán; los países que tendrían ganancia marginal ya que sus costos coinciden con la banda prevista son Libia, Venezuela, Argelia y Rusia, mientras que los únicos que mantendrían ganancias seguras son Kuwait, Irán, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos e Iraq. Toda una estrategia Saudí para mantener la importancia estratégica y geopolítica de Medio Oriente en el mundo. Con sus reservas líquidas de 684 billones de dólares acumulados durante años de altos precios en la producción petrolera, el reino Saudí reta al mundo a resistir estos precios.

El Ambiente:

2015 el año más caluroso jamás registrado. La escasez en el acceso al agua está fuertemente ligado al conflicto de Medio Oriente. Un día hace pocos meses hacía más calor en el Ártico que en California. El Niño más intenso jamás registrado que hace palidecer al del año 98 al menos en sus registros de temperatura. El segundo mayor lago de Bolivia, el Poopó se evaporó el 2015, el Mar de Aral en la frontera entre Kazajistán y Uzbekistán vivió una progresiva disminución hasta su desaparición el 2015, el lago Folsom desapareció temporalmente en California, que vive su cuarto año de sequía, y que llevó al racionamiento del consumo de agua permanente. Una esperanzadora cita de París que apunta a mantener el calentamiento global por debajo de los 2.7 grados.

Solo para cerrar este recuento, hace falta mencionar la cifra de Oxfam: las 62 personas más ricas del planeta poseen la misma cantidad de dinero que la mitad más pobre del planeta conformado por 3.600 millones de personas.

A modo de conclusión:

Si se procura coaligar todos estos escenarios interdependientes entre sí, se podría plantear la hipótesis de que los altos precios de los commodities y de los recursos no renovables en especial durante la última década inflaron las arcas de los países productores sin beneficio de inventario, es decir, generando inmensos recursos económicos sin que su tejido productivo sea el generador de ese superávit, sino debido a la fortuna de los requerimientos del mercado global. Curiosamente muchos de estos países productores de materias primas y exportadores de combustibles viven regímenes autoritarios o frontalmente antidemocráticos: Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita, Omán, Kuwait, China, Venezuela, Irán, Egipto, Rusia, entre otros.

En estos países el ingreso súbito de divisas fortaleció las políticas clientelares para consolidar su poder aumentando subsidios e incrementando la burocracia, se fortaleció la corrupción y los grupos de poder vinculados a los gobiernos. Todo ello devino en sistemas económicos menos eficientes y más dependientes. Incluso se puede señalar un segundo efecto del desbordamiento de los recursos económicos en países inmersos en latentes conflictos milenarios, como Medio Oriente: la guerra. La excesiva liquidez permitió a gobiernos de orientación religiosa destinar buena parte de sus recursos a financiar la destrucción de sus antagonistas ideológicos, en muchos casos vecinos; En esa batalla se ven inmersos al menos Arabia Saudita, Kuwait, Irán, Iraq y Siria.

La situación actual coloca en franca crisis estructural a Rusia y propone serios retos a China, ambos principales regímenes que promueven los modelos autoritarios en el mundo como una propuesta exitosa, que consideran superior a las democracias liberales occidentales. Es difícil prever si esto derivará en una crisis que lleve a la conformación de gobiernos más democráticos en estos países, y, por tanto en el mundo. Ese es solo un escenario de entre los posibles.

Por otro lado las democracias liberales han tenido resultados mixtos. Si bien Estados Unidos mantiene indicadores positivos de recuperación a partir de la crisis del 2008, Europa marca una evolución divergente entre los países con agudas crisis fiscales (España, Portugal, Italia y Grecia) y Francia y Alemania que lentamente han sabido equilibrar sus economías. Japón no ha tenido éxito sostenido en salir de la crisis del 2008, luego de inyectar ingentes cantidades de capital a su economía en una lógica anticíclica, los resultados no ha sido los mejores y hoy enfrenta una tendencia de contracción económica desde el 2013 que no ha podido revertir y con una deuda de alrededor del 200% de su PIB.

Desde lo político Occidente se enfrenta a varios retos, como ya se vio es altamente probable que Europa no logre consolidar su modelo de Unión; y, por otro lado, en el contexto de una recuperación económica norteamericana basada en la pauperización de las capas medias, no es aún lo suficientemente firme y se enfrenta a un proceso electoral que, como pocos, se presenta impredecible por las orientaciones de quienes pueden llegar a la Casa Blanca, por un lado Trump y por el otro, con menos probabilidades, Sanders; ambos externos al stablishment republicano y demócrata respectivamente. El abandono de la lucha mundial por la democracia y el liberalismo, especialmente por parte de Estados Unidos, ha permitido la expansión de focos de guerra y terror que aún no terminan de definir su ámbito de expansión, que ya tiene células desde el Cáucaso ruso hasta el centro y norte de África, atravesando toda Europa y el sudeste asiático.

En este volátil contexto cabe dudar sobre la prioridad que se le asignará al Acuerdo de París. Logrará la tecnología que ha provocado desde la Revolución Industrial afectar seriamente el medio ambiente, convertirse en la llave que suplante los combustibles fósiles y nos lleve a un modelo más amigable con el ambiente? Si no es la Ley de Moore la que nos saque de este embrollo de insostenibilidad planetaria, es muy poco probable que este sistema que presenta serios indicios de agotamiento (sin que esté aún claro que lo reemplazará), sea capaz de superar los problemas ambientales en base a acuerdos políticos.

Empieza un año interesante. Esperemos nos brinde claves más claras de aquello que será superado y de aquello que se implementará en su lugar. A ver si finalmente empezamos el siglo XXI, todo aún tiene muy impregnado el tufo a siglo XX.

Jorge Alvear

31/1/2016

¿QUÉ PRETENDE ESTADOS UNIDOS EN MEDIO ORIENTE EN EL SIGLO XXI?

Está pregunta ha sido difícil de responder desde que en junio de 2014 el Estado Islámico, inicialmente menospreciado olímpicamente por Obama, tomó la ciudad de Mosul, la segunda en importancia de Iraq después de la capital Bagdad. Una ciudad de más de un millón de habitantes donde no solo tomó control e impuso La Sharia, sino que además se preocupó de organizar las servicios mejorar vías y organizar una autoridad local en todos los órdenes.

Quedó claro que la creación del nuevo Califato en Mosul no era una estrategia terrorista puntual sino que se trataba efectivamente de reinstalar un Estado en los términos que prescribe Mahoma en el siglo VII. El crecimiento exponencial del Estado Islámico, sus múltiples franquicias en Asia, África, Medio Oriente y recientemente en el Cáucaso demuestran un fortalecimiento sistemático amplificado por la reciente toma de Ramadi y Palmira.

Pero intentar responder la pregunta inicial: ¿qué pretende hoy Estados Unidos de Medio Oriente?, sigue resultando un acertijo de variedad de probables respuestas, cada una más intrigante que la otra.

Los elementos con los que contamos para intentar dar una respuesta atraviesan por los indicadores explícitos que se han presentado los últimos meses. Por un lado está la nueva estrategia global de Obama que reniega del envío de tropas al extranjero y ha procurado su retorno a casa de donde estuvieren desplegadas en combate. Ha modificado su incidencia militar global al entrenamiento  de combatientes locales, al uso de drones y a la dotación de armamento a sus aliados de coyuntura. Una causa para ello puede ser la impagable deuda pública de 18150 trillones de dólares que ha crecido en más de 3 billones de dólares cada día durante el gobierno de Obama. Otra causa innegable y evidente es la multipolaridad del poder global, la que ha provocado el resquebrajamiento de la hegemonía de las instituciones de post guerra que santifican la hegemonía norteamericana en el mundo, que para muchos ya ha derivado en el progresivo retiro de Estados Unidos del escenario global no solo en el plano militar, sino también en los planos financiero, institucional; y, por sobre todo, su representación como defensor de la Democracia como el mejor modelo político para alumbrar el futuro del planeta.

El eclipsamiento del imperio norteamericano viene acompañado de una serie de evidencias contundentes, solo para señalar algunas: La invasión rusa a Ucrania, la actual amenaza rusa sobre los estados bálticos, la guerra civil en Siria, la evolución hacia estados fracasados de los países invadidos como Libia e Iraq, la proliferación de conflictos atizados por grupos armados iraníes en Yemen, Palestina, Líbano y Jordania, la incapacidad de acción efectiva sobre el Estado Islámico, el acuerdo nuclear con Irán en términos vergonzosos, la creación del Banco Asiático de Inversión en Infraestructura, la creación de islas y la imposición china en el Mar del Sur de China, el abandono del protectorado a sus aliados históricos como Israel y Arabia Saudita…. la lista puede seguir más y más extensa, por no hablar de la situación interna de Estados Unidos y la aguda pauperización de la clase media, el desempleo y de los servicios públicos.

Quienes como yo, que rondamos los 50 años de edad, hemos estado acostumbrados desde que tenemos uso de razón a mirar a USA hacer y deshacer a su conveniencia en el mundo, aún en tiempos de guerra fría, más aún estando en su patio trasero. Es de suponer que el estado de cosas actual se nos supone profundamente incomprensible y que cuesta redibujar el mapa global a la luz de estos hechos. Es difícil imaginarse unos Estados Unidos en retirada global, tratando de dedicar sus pocos recursos a sacar a flote la crítica condición interna.

Si aceptamos esta hipótesis como cierta, es decir, que Estados Unidos está más preocupado de solucionar sus conflictos internos que los globales porque su músculo económico se ha visto mermado grandemente y su modelo político ha entrado en crisis, quizás desde ese punto de vista sea posible una mejor comprensión de lo que Estados Unidos pretende de Medio Oriente.

Medio Oriente ha sido de gran importancia para Estados Unidos debido a la necesidad de garantizar un flujo de petróleo constante y a precios razonables para su industria y satisfacer el consumo nacional. ¿Qué sucede si esa necesidad desaparece?, ¿cuál es el nivel adecuado de involucramiento de Estados Unidos en los conflictos de Medio Oriente si ya no representa esa fuente estratégica? Allí es donde se empieza a encontrar congruencia entre la práctica norteamericana y sus intereses.

El hecho es que el fracking, el método de explotación de combustibles en los depósitos de esquisto, ya sea en forma de gas o hidrocarburo, ya es una realidad luego de décadas de que el petrolero George Mitchell venía bregando por encontrar una forma rentable de explotarlo. Esta explotación es complicada, altamente costosa y contaminante, debido a que se trata de fracturar inmensos depósitos de piedras que yacen a alrededor de 3 kilómetros bajo tierra, dichas piedras tienen mínimas rajaduras de menos de un milímetro de grosor en las cuales se aloja ya sea el gas o el hidrocarburo. Para poder explotarlas Mitchell diseñó un sistema de perforación horizontal que inyecta a presión gran cantidad de agua mezclada con químicos y arena, todo lo cual reduce a polvo las piedras y separa el combustible.

Estados Unidos tiene las reservas probadas más grandes de todo el planeta de esta fuente de explotación hidrocarburífera. Hoy Estados Unidos es potencialmente autónomo en la provisión de combustibles, por primera vez en su historia a roto esa dependencia que los hacía tan frágil y que condicionó durante décadas sus estrategias geopolíticas y sus alineamientos con otros países.

La principal limitación que enfrenta el fracking es que su costo de producción es de $ 65 dólares por barril de petróleo, es por esa razón que podemos estar seguros de que el precio del petróleo va a rondar entre 50 y 60 dólares por barril, a fin de desincentivar la explotación por fracking y así logra Medio Oriente mantener la demanda global de su petróleo. Por otro lado, a pesar de lo altamente contaminante para el medio ambiente que resulta el fracking, éste está reemplazando al carbón como fuente energética nacional en USA, lo cual tiene muchos adherentes, ya que los hidrocarburos arrojan menos contaminación al medio ambiente que el carbón.

Desde allí se puede comprender el pobre involucramiento norteamericano en los agudos conflictos de Medio Oriente y el norte de África, que están a punto de convertir a toda la región en una inmensa zona de guerra. De igual manera, y siendo un tanto especulador, se podría comprender que una y otra vez el Estado Islámico termine apoderándose de ingentes dotaciones militares norteamericanas una vez entregadas al ejército iraquí, la última de gran envergadura hace un par de meses en la caída de Ramadi a apenas 100 kilómetros de Bagdad y capital de la provincia de Anbar, que es donde se produjo el mayor número de bajas norteamericanas durante la invasión a Iraq. Es público que el principal equipamiento militar del Estado Islámico es norteamericano, desde la desbandada inicial del ejército iraquí.

Si este planteamiento es cierto, todo empieza tomar mayor coherencia: a Estados Unidos no le interesa la paz en Medio Oriente, pues ello jamás le permitiría extraer sus hidrocarburos mediante el costoso fracking y se vería sujeto a la dependencia de combustibles extranjeros.

Entonces, la pregunta inicial puede ya ser respondida: Estados Unidos quiere un Medio Oriente convulsionado, en guerra permanente que le permita explotar sus propios recursos hidrocarburíferos, reduciendo personal militar en zonas de combate, reduciendo bajas militares, reduciendo sus ingentes gastos militares y precautelando el crecimiento del altísimo déficit (la guerra con Iraq se seguirá pagando mediante bonos hasta el año 2053 por ejemplo), ganando autonomía energética y geopolítica, reduciendo la salida de capitales del país y quebrando la producción de carbón interna altamente contaminante.

Siguiendo con una línea especulativa, podríamos insertar en este marco explicativo el acuerdo nuclear con Irán, especialmente ese acuerdo tan malo para el mundo y tan ventajoso para Irán que le permitió violar las pautas iniciales mismas con las que fue concebido: enviar al exterior (Rusia) la mayor parte del uranio enriquecido y permitir visitas intempestivas de los inspectores nucleares. Ambas premisas fueron borradas de un plumazo: Irán mantendrá a su cargo el uranio enriquecido que posee y cualquier inspección requerirá de 25 días de aviso antes de que pongan su pies en territorio iraní los inspectores. Si alguien sospechaba que el acuerdo iba a ser malo, nadie pudo imaginarse que el acuerdo iba a ser una licencia para que Irán fabrique la bomba, tal y cual lo hizo Corea del Norte luego de engañar al mundo desde 1994 hasta 2002.

Entonces, si esta línea de análisis tiene sindéresis con la explicado, la luz verde a un Irán chiíta atómico, cosa absolutamente inviable para Arabia Saudita sunita y para Israel, es una provocación al conflicto nuclear en Medio Oriente, cosa muy altamente viable en el contexto actual. Una nueva pregunta: ¿por qué Estados Unidos podría desear esto? Simple y brutal: una exposición atómica tipo Chernobyl en la Península arábiga dejaría gran cantidad de yacimientos petroleros imposibilitados de ser explotados, viéndose mermada grandemente la producción petrolera global, lo que subiría los precios del petróleo a niveles exorbitantes y permitiría sentar grandes inversiones norteamericanas en el fracking de manera estable y segura desde la certeza de que nada va a cambiar los precios del petróleo súbitamente y esas inversiones van a ser rentables por décadas.

Claro, es apenas una especulación, pero creo que un escenario tan terrible amerita analizar quien se beneficia y quien pierde y sopesar las acciones ejecutadas hasta el momento hacia donde apuntan. Por otro lado, un gran perdedor de este escenario es China, la potencia económica llamada a desplazar a Estados Unidos del protagonismo global, dada su altísima dependencia de los hidrocarburos importados principalmente desde Medio Oriente..

Jorge Alvear

Sociólogo

LA QUINIELA VENEZOLANA II

Hace un par de semanas escribí un primer artículo con el mismo nombre en el que elucubraba sobre la peor forma de salida a la crisis venezolana: la intervención militar norteamericana.

Sorprendentemente la situación ha degenerado tanto que ya se la considera una opción viable, Maduro ha hecho ejercicios militares y se prepara a la población a resistir a la intervención y a Sudamérica a unirse en su defensa. Diosdado Cabello anuncia que quienes no se unan a la defensa serán tratados como traidores, al parecer muchos sectores en Venezuela ven con agrado una intervención que los libere de una casta corrupta enquistada en el poder y que hace pleno ejercicio del monopolio de la fuerza y del sistema judicial.

Lo que sucede con Sudamérica es un reflejo de lo que sucede a nivel global: Estados Unidos va perdiendo espacio y su rol de líder global está bajo directa amenaza. La multipolaridad global provoca que los diferentes centros encuentren réplicas a sus ondas expansivas en todas las latitudes, nuestro subcontinente no podía ser la excepción.

Desde 2010 hemos visto una serie de hechos que evidencian el debilitamiento norteamericano y la pugna de los nuevos actores por ver su poder reflejado geopolíticamente. Lo podemos ver en la Primavera Árabe que derribó gobiernos aliados de Estados Unidos, en Europa con la anexión que hizo Rusia de Crimea y el apoyo a los separatistas en Donetsk. También está en la incapacidad de imponer sus intereses en Siria, razón por la que ya van 4 años de guerra civil en la que tienen intereses Rusia, Irán, Israel, Arabia Saudita, Turquía, Kuwait, Qatar y la nación kurda hasta donde puedo visibilizar.

El hecho es que el músculo norteamericano tiene rivales poderosos en casi cualquier escenario del planeta. Pero hay más evidencias de debilidad estructural en USA como es el abandono del dólar en varios acuerdos comerciales internacionales, el hecho que según los número chinos ya ellos el 2014 se constituyeron en la primera economía del mundo, la reserva de oro de China se especula es mucho más grande que la que se hace pública, mientras que sucede exactamente lo opuesto en USA, donde la Reserva Federal (allá el Banco Central es privado) demanda que no es necesario verificar el oro de Fort Knox, que deben confiar en ella (la última vez que se verificó la cantidad de oro fue en 1.953), el déficit presupuestario que ya superó los 17 trillones de dólares (17 más doce ceros delante), podríamos seguir refiriendo datos, pero no es necesario.

Geográficamente el centro de poder global se desplaza hacia Asia. El gigante chino por ser el mercado más apetecido, impone condiciones, sanciona a empresas, fuerza a compartir tecnología de punta con las empresas chinas… y lo logra! todos ceden. (Qualcomm que diseña microcomponentes para celulares pagó 975 millones de multa por prácticas monopolistas y fue forzado a compartir su tecnología con la empresa china de semiconductores SMIC).

China se propone crear el Banco de Inversión e Infraestructura Asiático con la directa oposición de USA, en razón de que con esa institución pretende desplazar al Banco Mundial. Finalmente ayer, viernes 14, Estados Unidos recibió un duro golpe de su mayor aliado global: Inglaterra, que han decidido aportar a la conformación de esa institución, instando a Corea del Sur y a Australia a que también lo hagan. Lentamente la estructura global liderada por USA a partir de la Segunda Guerra se va desmoronando.

La injerencia internacional de quienes disputan la hegemonía a USA tuvo como puente predilecto a Chávez en Venezuela. Él fue quien abrió las puertas de Sudamérica a obscuros personajes como Putin, Gadafi o Ahmadineyad, pero también a China, más refinada, lejos a las estrategias de fuerza, ellos apuestan (y lo están logrando) a ganarle el juego al capitalismo con sus propias reglas.

Todo esto para decir que Estados Unidos, hoy más que nunca tiene motivos para invadir Venezuela y defender su patio trasero a toda costa de otros poderosos intereses imperialistas. El brazo fuerte de Estados Unidos sigue siendo su brazo militar, el más grande de la historia de la humanidad, como no usarlo en semejante crisis? No solo que es una opción para USA, sino que mantener su hegemonía en esta parte del mundo es su garantía para la supervivencia económica.

Es indispensable que Ernesto Samper y la UNASUR intervengan en Venezuela y propongan un camino de retorno a la Democracia en Venezuela, de lo contrario Estados Unidos lo hará, tiene sobrados intereses.

 Jorge Alvear T.