¿Y si la oposición se opusiera?

La actual situación del país resulta altamente surrealista. Una banda mafiosa apoderada de toda la institucionalidad modelando un Estado a su antojo, disponiendo por las buenas y por las malas de todos los recursos humanos y materiales existentes, para satisfacer su voraz ambición de lucro y su intrínseca necesidad de permanecer en el poder, pues su modelo acusa en su diseño la ausencia de una estrategia de finalización, llegaron para quedarse y su intención es hacerlo utilizando todos los medios, y ya no importa si son legales o ilegales, en este estado de situación incluso todo lo legal ya es ilegítimo. La cleptocracia convertida en modelo de gobierno.

¿Cómo llegamos a esto? Existen décadas regentadas por lo que se ha denominado la partidocracia en el argot del correísmo, la cual fracasó ampliamente provocando el tristemente célebre suceso de tener 7 presidentes en 11 años (si incluimos al gobierno de la primera presidenta del Ecuador Doña Rosalía Arteaga, que duró poco menos que 24 horas); también sucedió que millones de ecuatorianos migraron y perdimos nuestra moneda, el Sucre, que terminó siendo víctima en el fragor de la lucha de los grupos de poder económico por el control del Estado.

Pero también llegamos a esto por la falta de vocación democrática en nuestra casta política y en el ciudadano común, que permitió que Alianza País arrase con toda forma y decoro democrático desde el Congreso de los manteles, hasta la conformación de una Asamblea Constituyente de plenos poderes que se convirtió en una dictadura legitimada por el anhelo popular de cambio y a nombre del cual se sentaron las bases de esta trapacería.

Lo que resulta incomprensible es que ya en las elecciones de febrero 2014 Alianza País sufrió una amplia derrota en las elecciones seccionales, en las que perdió el control de las principales ciudades del país, siendo elegidos en ellas alcaldes de oposición. Ese reposicionamiento de fuerzas políticas evidenció un debilitamiento de Alianza País que hacía suponer surgiría un efectivo contrapeso a la avasalladora maquinaria gubernamental. Sin embargo esto no se dio.

Más aún, a pesar de la inusitada y masiva protesta ciudadana de junio y julio del 2015, que llegó a movilizar hasta a 500 mil personas en las calles simultáneamente en las principales ciudades del país, las autoridades locales elegidas un año antes no se sumaron a estas protestas de forma decidida. Recordemos que el año pasado Nebot convocó a una marcha a la que asistieron presumiblemente 300 mil personas, charló, dijo lo que pensaba y cada cual para su casa. Meses después dijo de que el gobierno merece apoyo en esta crisis. El caso de Rodas fue más patético: organizaciones sociales y políticas los emplazaron a que lidere las masivas protestas, que convoque a la Asamblea de Quito, pero no hizo lo uno y lo otro, únicamente se lo recuerda cuando asustado hizo un raudo paseo por la Tribuna de Los Shyris y no volvió más. Cabrera en Cuenca llamó al diálogo en lugar de la protesta.

Desde entonces hay cientos de miles y quizás millones de ciudadanos a la espera de que un líder político creíble, con prestigio, y mejor aún, si es alcalde de una de las principales ciudades del país, los convoque a las calles decididamente a expresar su inconformismo, pero nada de eso sucede. Si se mira al amplio y diverso mosaico de opositores declarados, a saber, en un breve recuento: Guillermo Lasso, Jaime Nebot, Mauricio Rodas, Guillermo Celi, Salvador Quishpe, Carlos Pérez Guartambel, Paúl Carrasco , Marcelo Cabrera, Lourdes Tibán, Cynthia Viteri, Cristina Kronfle, Andrés Páez, Ramiro Aguilar, Marlon Santi, Marcelino Chumpi, Carlos Falquez, Dalo Bucaram, Alvaro Noboa, Cristina Reyes, Diego Salgado, entre muchos otros. Incluso casi toda la bancada de Avanza en la Asamblea se ha declarado de oposición, además de tres asambleístas de AP que ya han renunciado a la camiseta verde.

Existen muchos actores políticos, gremiales y económicos que se rasgan las vestiduras jurando su decisión de acabar con el correísmo. Tanto poder vinculado a estos actores, especialmente a quienes controlan gobiernos seccionales y locales, es decir prefecturas y alcaldías, que sumadas en total representan 12 de 23 prefecturas y al menos 120 de 221 alcaldías, incluyendo a las 6 principales ciudades las que representan un total poblacional de alrededor de 7 millones de habitantes, casi la mitad de la población nacional.

Hablamos entonces de que los 6 principales núcleos urbanos del país están controlados por alcaldes de oposición, a saber: Jaime Nebot (Guayaquil), Mauricio Rodas (Quito), Jaime Cabrera (Cuenca), Víctor Quirola (Sto. Dgo. de los Tsáchilas), Agustín Casanova (Portoviejo) y Jorge Zambrano (Manta). Adicionalmente cabe recordar que estos municipios, como al resto de los gobiernos seccionales del país, llevan entre dos y tres meses de atraso en las transferencias que por ley debe realizar el gobierno central para su adecuado funcionamiento, incluso que han resignado ya parte de sus derechos económicos, al prever el gobierno central una reducción de entre 300 y 400 millones este año; y, más aún, vale recordar que el Municipio de Guayaquil incluso compró papeles del Banco Central para dar liquidez al gobierno por $ 60 millones de dólares, en lugar de destinarlo a gasto corriente u obras que sus ciudadanos merecen y necesitan.

Más aún, la situación desde junio del 2015 a la fecha se ha deteriorado severamente, lo que ha provocado que el rechazo al modelo correísta se torne cada vez más patente. Los desempleados se multiplican en una escala factorial al que crecen los acreedores del gobierno, el gobierno ya se ha tomado todos los recursos económicos disponibles en el país de los que podían echar mano ya sea de manera abierta u oculta, de manera legal e ilegal, se incrementan impuestos y aranceles, los gobiernos seccionales están meses impagos, al igual que hospitales, guarderías, el ISSFA, etc.

Alianza País estalla en conflictos internos y las evidencias de corrupción eclosionan por doquier, paralelamente se pasan leyes una tras otra de manera inverosímil, el redil de levantamanos funciona impecable en su tarea de hundir jurídicamente al país, se agotan progresivamente todos los espacios de protesta, las redes sociales son combatidas y constantemente amenazadas, la impotencia se apodera de la ciudadanía que no encuentra eco a sus angustiosas demandas en ningún estamento.

En este punto de elevada descomposición, cabe preguntarse ¿ qué sucedería si la oposición se opusiera? Si los alcaldes exigieran sus presupuestos, si convocaran a una rebeldía tributaria, si llamaran a las calles a sus ciudadanos y si apoyasen una paralización obrero – patronal en sus territorios?. Si los poderes locales de oposición decidieran colapsar este gobierno, lo lograrían con relativamente poco esfuerzo concertado, pero no sucede. No existen visos de que esa voluntad exista. ¿Acaso no es urgente exigir al gobierno central un camino democrático para retornar a la democracia plena?

Esta pirotecnia entre correístas y oposición tiene tanto de realidad como el dinero electrónico. Son puro cuento. ¿Existen reales opositores políticos?, ¿Quién defiende a los ciudadanos?, ¿A quién le preocupa el país?…

Jorge Alvear T.

 

 

 

Las FFAA, hoy más que nunca

Si estuviese en sus manos, Correa desaparecería las Fuerzas Armadas. Si la popularidad de las Fuerzas Armadas decayese grandemente no lo dudaría, crearía una guardia bolivariana en su lugar. Las Fuerzas Armadas han venido siendo agredidas desde el principio de este gobierno, su trato denota un desprecio supino desde los mismos criterios de selección de los ministros de defensa, cuya tradición señalaba ese cargo lo ocupe un militar en servicio pasivo, para en su lugar dar paso a una variopinta diversidad de advenedizos en temas de seguridad tales como un poeta, un médico, un sociólogo, una politóloga, una lingüista, un arquitecto, un economista; y, la primera, educadora y Presidenta del Partido Socialista.

Imprudente desatino del líder máximo o intencionada expresión de desprecio? Tan evidente lo último que la primera ministra no solo que no provenía de filas castrense, sino que era mujer y de izquierda. Es casual? difícil de creer en un gobierno tan maquiavélico y calculador. El género de la ministra Larriva no debería llamar la atención como una afrenta ante las FFAA, pues no lo es, pero en una institución que es reserva nacional del machismo en el país, por supuesto que el género también se constituyó en un insulto, permitiéndose Correa que tres de los ocho (sí, ocho ministros de defensa en nueve años) hayan sido mujeres. Pero llama más la atención el perfil de los ministros, pues reflejan la intencionalidad de hacer un manejo político sobre las FFAA en lugar de propender hacia el fortalecimiento del profesionalismo de la institución.

Mucho más allá de lo simbólico, Alianza País ha maltratado sistemáticamente a las FFAA de manera concreta. Las agresiones y el desprecio hacia la institución militar se suceden en diferentes ámbitos, rompiendo normativas explícitas para favorecer el ascenso de oficiales adeptos al régimen, cesando a la cúpula ante su expresión de inconformidad, reduciendo los ámbitos de acción propios a su naturaleza tales como el retiro de edecanes y de agregadurías militares, paso de los hospitales de las FFAA al Ministerio de Salud, cesión de colegios militares y liceos navales al Ministerio de Educación, creación de la SENAIN en detrimento de la Dirección de Inteligencia de las FFAA, cesión de empresas productivas al gobierno central, el incumplimiento a los aportes al ISSFA al cual adeuda más de 320 millones; y, además, la decisión unilateral y sin ningún respaldo jurídico de forzar la devolución de los 41 millones del ISSFA en el caso del parque de Los Samanes.

En contrasentido a sus funciones naturales, las últimas enmiendas constitucionales agregan tareas de orden policial y de socorrismo a las FFAA, degradando su institucionalidad y orientándolas más bien a constituirse en un aparato especializado para la seguridad interna, quizás más parecido a lo que existe en Costa Rica. Es probable que, como algunos lo sospechan, esa sea la orientación final que se le quiere dar a esta noble institución. Y lo de noble no es simple lírica, a diferencia del obscuro historial de la gran mayoría de ejércitos latinoamericanos, debe destacarse que las FFAA ecuatorianas nunca se vieron envueltas en operaciones sistemáticas de exterminio de la población civil por motivos ideológicos, como sí sucedió en muchos países de nuestro entorno en el contexto de la Guerra Fría. Aún en el potente levantamiento indígena de 1.990, las FFAA hicieron prevalecer el interés nacional, permitiendo ser retirados de puntos conflictivos en los que la masiva presencia indígena cerró carreteas, ocupó gobernaciones y controló centros poblados. Hubiese sido muy fácil que allí unas Fuerzas Armadas mal preparadas o confundidas de su rol histórico debido a la coyuntura política derive en agresiones irreversibles contra la población civil.

Se hace evidente que las FFAA estorban al proyecto político de Alianza País, quizás porque sus intentos por controlarlas desde el interior no han surtido los efectos deseados o, quizás, porque las provocaciones no han derivado en intentonas golpistas que las desacrediten como hubiese querido el gobiernismo. El hecho es que las FFAA hoy subsisten maltrechas y en entredicho, pero no totalmente sumisas al proyecto político en marcha desde hace casi una década. Por otro lado, si bien el régimen ha atacado a la institucionalidad militar, ha premiado a sus miembros con salarios y pensiones como nunca habían sido vistos. El nivel de ingresos en las filas castrenses se elevó substancialmente, lo cual merece reconocimiento, pues la carrera militar siempre ha sido un mecanismo que favorece el ascenso social de sectores preteridos y hace pensar en una mejor preparación y profesionalismo de sus miembros.

El estado de situación nacional ha llegado a un punto muerto en cuanto a la capacidad de resistencia política y social al correato. Desfilan leyes, impunidad, desvergüenza y descaro por doquier día a día, semana a semana y mes a mes. El país entero se ha quedado absorto ante tanta ilegalidad y ya no hace sino observar el acelerado descalabro nacional en medio de la necesidad de salvarse cada quien como pueda. Mientras, los políticos ya miran las elecciones y nada les preocupa más que llegar bien apertrechados a febrero de 2017; ya nadie le presenta resistencia seria al gobierno, al punto de que son minúsculos grupos ciudadanos los que han logrado en base a mística, disciplina y persistencia en las redes sociales marcar la agenda del presidente y provocar de manera efectiva al poder instituido.

De la institucionalidad nacional, no siempre firme ni desinteresada, ya no queda absolutamente nada. No existe una entidad pública que merezca la confianza de sus ciudadanos, ni que cumpla cabalmente con sus funciones establecidas. La banca está sometida ante la fragilidad y dispuesta a hacer lo que convenga con el gobierno para evitar la quiebra del sistema económico; las cámaras de empresarios están divididas dado que unos cuantos elegidos de la gran empresa, los oligopolios del país, se han beneficiado enormemente en el correato; las organizaciones sociales infiltradas, divididas y pauperizadas; una nueva clase media, en su momento aupada por el correísmo, hoy inmovilizada por el pánico de perder las prebendas obtenidas y volver a la pobreza.

En este desmadre de prepotencia y absolutismo, ¿quién en sus cabales puede esperar derrotar democráticamente este modelo político? Sería iluso hacerlo, sin embargo los políticos miran seriamente a las elecciones del 17 como la posibilidad de minar el poder de Alianza País. Incluso de que la oposición acceda a Carondelet. Cabe preguntarse con profunda responsabilidad si esa perspectiva tiene asidero en este país, hoy.

Esta pregunta nos trae de regreso al motivo de este artículo: el rol de las Fuerzas Armadas en el décimo año de gobierno de Alianza País. El artículo 158 de la Constitución de Montecristi señala a las FFAA como instituciones de protección de los derechos, libertades y garantías de los ciudadanos; y, su misión fundamental la defensa de la soberanía y la integridad territorial. Cabe preguntarse: ¿defender a los ciudadanos de quién? y el texto constitucional no da pistas de que sea exclusivamente ante injerencia externa, por lo cual esta defensa prevé sea una respuesta legítima ante todo tipo de amenazas, también las internas.

Ante la presencia de un gobierno como el presente, que continuamente resta derechos a los ciudadanos, proscribe libertades esenciales, sodomiza el sistema judicial mediante el cual reprime y encarcela, mantiene complejos sistemas de espionaje y coerción para favorecer la amenaza, la represión y el silenciamiento; un gobierno que agota todos los caminos democráticos y hunde en el pesimismo y la frustración a su población, acaso esta población no merece la protección de sus derechos, libertades y garantías?

Bueno, la Constitución ya señala quien tiene la misión de preservarlos, y es tarea irrenunciable de las Fuerzas Armadas garantizar la transparencia del próximo proceso electoral en el país. Por ello es imprescindible que mantengan su institucionalidad, verticalidad, idoneidad, objetividad y sobre todo el respeto de la ciudadanía para que tengan la fortaleza y ecuanimidad institucional de hacer que cada voto de cada ecuatoriano sea respetado. Venezuela tuvo al General Padrino López que hizo respetar la voluntad popular en un contexto mucho más difícil que el nuestro. Esperamos eso mismo suceda aquí en el 2017, al que parece ya nada puede evitar que arribemos, así sea con el bote haciendo agua por todos los frentes, porque ya nadie lo quiere timonear.

Jorge Alvear

CÓMO EMPIEZA EL 2016: UN SOBREVUELO GLOBAL

Existen visos de cambio en diferentes frentes simultáneamente en el mundo. Entran en serio cuestionamiento las instituciones surgidas luego de la Segunda Guerra Mundial, el tren económico global que ha sido China los últimos 15 años parece detenerse, el modelo de la Unión Europea nunca ha sido tan probable que colapse, el petróleo pone al borde de la quiebra a Rusia, el conflicto chiíta – suní ha llegado a niveles inéditos en la historia reciente y tiene al menos a tres países sumidos en el caos, Estados Unidos ya no es el policía global, los gobiernos autoritarios enfrentan retos estructurales, mientras las democracias occidentales tienden a dar por terminado el Estado de Bienestar.

Miremos algunos datos y cifras al respecto:

Rusia:

La debacle de los precios del petróleo afecta seriamente a Rusia cuyo presupuesto depende en un 70% de los combustibles, su reserva de dinero en efectivo proveniente de la explotación y exportación de combustible se redujo en 2015 en 40 billones de dólares reduciéndose este fondo a 70 billones, aún cuando el precio del barril de petróleo Ural aún se cotizaba entre 40 y 50 dólares, con la caída en picada del petróleo a precios por debajo de 30 dólares este fondo de liquidez inmediata ruso puede desaparecer en 2016. Sus gasoductos largamente planeados para proveer a Europa como el South Stream que llegaría a Europa a través del Mar Negro y Bulgaria, fracasó por presión de la Unión Europea sobre Bulgaria que denegó el paso por su territorio, la segunda opción era vía Turquía, lo cual se halla totalmente paralizado y es menos viable hoy dado que Rusia y Turquía tienen intereses contradictorio en Siria e Iraq, baste recordar el avión militar ruso derribado por Turquía. La presencia militar rusa en Ucrania y Siria tiene altos costos económicos y políticos para Rusia, en noviembre fue derribado un avión comercial ruso en el Sinaí y existen focos pro Estado Islámico en el Cáucaso. Hay que recordar que fue en el contexto de una crisis petrolera cuando colapsó la Unión Soviética y si la integridad de la Federación Rusa se ve hoy en riesgo, la reacción de Putin es impredecible (Ya lo dijo Merkel sobre Putin: “está en otro mundo”). Putin es visto como el responsable de la pauperización de la calidad de vida especialmente en los 21 estados de la Federación que no son de origen ruso, especialmente en Chechenia y el Cáucaso, abiertamente conflictivas. El modelo burocrático y corrupto forjado por Putin en 18 años presupone un modelo económico ineficiente orientado a servir los intereses de esta élite burocrática, el cual no puede ya subsistir sin los ingentes ingresos petroleros recientes. La decadencia de la imagen de Putin al interior de Rusia lo ha llevado a revivir la imagen de Stalin quien ahora es recordado como el tercer ruso más grande de la historia, a fin de reavivar el sacrificio y la unión del pueblo ruso en tiempos de la Segunda Guerra Mundial.

China:

China no cumple sus expectativas de crecimiento y se mantiene por debajo del 7% esperado para 2015. La transición de su economía hacia el consumidor interno encuentra desfases con la política financiera debido a la falta de transparencia de su manejo económico y como consecuencia de su planificación centralizada desligada del mercado. El ideal chino es producir, aunque no exista demanda para sus productos, así es como se ha llegado a una extrema acumulación de stocks que se ven reflejados en el dato de que hay 50 millones de hogares construidos sin quien los habite. Lo mismo pasa a nivel industrial: la meta es que la gente trabaje y reciba su salario, aunque los stocks se acumulen, es decir aunque no existan compradores. El Estado chino entrega gran cantidad de divisas a las empresas para que continúen produciendo, sin embargo esas empresas han empezado a enviar el dinero al exterior, por lo que el Estado ha empezado a restringir el libre flujo de divisas al exterior. La solidez del dólar norteamericano  (la Reserva federal subió 0.25% las tasas de interés por primera vez en casi una década) ha provocado una estampida de capital fuera de China que se ve reflejado en el colapso de la Bolsa, que perdió en tres semanas un tercio de su valor, además debido a la desaceleración de la industria (5 meses continuos de contracción del sector manufacturero) y las regulaciones impuestas arbitrariamente por el régimen chino a la bolsa perjudica el libre mercado y a la economía en general al crear desconfianza, en medio de un gobierno acostumbrado a emitir cifras económicas opacas, no verificables y en las que ningún actor económico confía. De una reserva líquida china de 3.3 trillones de dólares en 2014, se redujo en 2015 en casi una sexta parte, es decir en 512 billones. La deuda externa china ha crecido desproporcionadamente hasta llegar a los 28 trillones de dólares. Paralelamente china impulsa el Banco de Asiático de Infraestructura e Inversión como instancia paralela al Banco Mundial, en el cual se han integrado ya 57 países (Estados Unidos no participa y se opone a este Banco), contando ya con un capital inicial de 100 billones de dólares; además en diciembre el Renmimbi fue reconocido por el FMI como moneda de reserva monetaria global, un privilegio otorgado a muy pocas monedas en el mundo. Señales contradictorias del gigante asiático.

Arabia Saudita:

El desarrollo tecnológico, siguiendo a rajatabla la Ley de Moore, hace evidente que en menos de 20 años se dé por terminada la era de los combustibles fósiles, ello implica que gran parte de las reservas probadas de combustibles del planeta se quedarán bajo tierra por siempre, ello impulsa, a más de otros factores políticos, a que los productores de petróleo a  más bajo costo impongan sus reglas al mundo. Arabia Saudita encabeza esta tendencia en un contexto interno peculiar, luego de la muerte del Rey Abdullah, las intrigas palaciegas se han cernido sobre la corona y el heredero, el Rey Salman, aún no genera la confianza en su gestión y existen dudas sobre su sanidad mental. Decisiones erradas como la intervención militar en Yemen, la ingenuidad de su hijo y Ministro de Defensa al anunciar una coalición sunita de 34 países para hacer frente a sus rivales chiítas en Medio Oriente sin ningún resultado concreto, su distanciamiento de Estados Unidos y las sostenidas evidencias del financiamiento oculto mediante ONG’s a Al Qaeda y a otros grupos radicales wahabitas (primos hermanos de los salafistas del Estado Islámico) y el incremento del costo de la vida a sus ciudadanos para paliar el déficit provocado por los bajos precios del petróleo tornan la situación al interior del reino sumamente inestables.

Unión Europea:

Al borde de la desintegración vía anulación del libre tránsito por los acuerdos de Schengen, debido al flujo incesante de inmigrantes desde las fronteras de Turquía y Grecia principalmente (1 millón en 2015 y se esperan 3 millones este año). El involucramiento de Rusia y Turquía en la Guerra en Siria e Iraq, así como la guerra desatada por Erdogan en el sureste de Turquía en contra de la población kurda y su decisión de exterminar al PKK, el YPG y el PYD asentado en Siria, los cuales reciben apoyo ruso y norteamericano en su lucha contra el Estado Islámico. El plebiscito en Inglaterra a realizarse este año para decidir la salida de Inglaterra de la Unión Europea, la cual al momento es ligeramente mayoritaria a favor de su salida. El surgimiento de gobiernos autoritarios anti Unión Europea en Polonia, Hungría y Turquía. El alto endeudamiento externo de Grecia, España y Portugal pone en juego al Euro y la capacidad de la troika para mantener la confianza sobre el Banco Central Europeo. La amenaza rusa sobre Ucrania luego de la toma de la Península de Crimea y el estado de guerra latente en Donbas. Las sanciones económicas a Rusia por la guerra en Ucrania que golpea también a los productores europeos. El proceso de consolidación de la Unión Europea aún no logra consolidar sus instituciones y ha devenido en dos europas, una fuerte y de rápida integración y otra débil y de escepticismo ante la integración.

Estados Unidos:

Obama pateó el tablero global al centrar su quehacer político al interior de su país y minimizar el papel de policía global que Estados Unidos había tomado en el mundo. El vacío de poder dejado en Medio Oriente luego de los desastrosos resultados de su intervención en Iraq y Libia así como por efecto de la Primavera Árabe, ha despertado la ambición de otros poderes por ocupar su lugar e imponerse a sus rivales en la región. La geopolítica cambió sustantivamente al desaparecer el poder militar imperativo norteamericano ya que posibilitó la expresión de contradicciones locales antes contenidas. La tibia respuesta ante la invasión rusa a Ucrania, el retiro de tropas de Afganistán, la indolencia con los gobiernos autoritarios latinoamericanos, la incapacidad de establecer una estrategia efectiva en contra del Estado Islámico y Bashar al Assad en Siria, todo ello replanteó la geopolítica global y permitió la actitud expansionista rusa en Siria, Iraq, Ucrania y el Mar Báltico; así como el incremento de la influencia iraní en Bahrein, Siria, Iraq, Líbano y Yemen. El mutis norteamericano ante la crisis de refugiados que sufre Europa evidencia para Europa que es mucho menos lo que podrá esperar de hoy en adelante de su aliado trasatlántico y no solamente en lo militar. El debilitamiento estructural de sus lazos para con sus aliados históricos y estratégicos son una tendencia sostenida en el gobierno de Obama. El alejamiento de Israel, Arabia Saudita, Egipto, Inglaterra y Europa parece haber cambiado el foco del escenario geopolítico norteamericano hacia China y el Océano Pacífico, mientras los acercamientos con Cuba e Irán preocupan a las democracias liberales.

El petróleo:

La decisión saudí de mantener casi al máximo su capacidad de producción petrolera desde la segunda mitad del 2015 produjo una significativa reducción de los precios de los hidrocarburos, incluso provocando un déficit de 90 billones de dólares en 2015 a la misma Arabia Saudita, que ha aumentado el precio de los combustibles a sus ciudadanos y a eliminado otros subsidios. Arabia Saudita hace esto para desincentivar la producción petrolera de las arenas de esquisto mediante “fracking”, especialmente en Estados Unidos y Canadá, cuyas reservas de combustible en este tipo de depósitos son las mayores del mundo. Eso ha provocado que 40000 pozos petroleros estén sellados en Estados Unidos y que mantenga en incertidumbre la inversión de 150 mil millones realizada en ellos cuando los precios del petróleo aún eran altos. Se esperaba que el precio del petróleo se mantenga en alrededor de 30 – 40 dólares por barril, ya que la producción mediante “fracking” tiene un costo de entre 50 y 65 dólares por barril; sin embargo, sobrevino la aguda desaceleración de la economía china y el acuerdo nuclear entre Irán y siete potencias mundiales, lo cual liberó de las sanciones comerciales a Irán y le permitió poner en el mercado 100 millones de barriles acumulados durante los largos años de restricciones a su producción y además un flujo constante de 800.000 barriles por día al mercado. Todo ello hace prever que el precio del barril de petróleo baje a alrededor de entre 20 y 30 dólares, con lo cual quedan fuera de competencia aquellos países productores con costos de producción superiores, tales como: Inglaterra, Brasil, Estados Unidos, Canadá, Noruega, Angola, Colombia, Nigeria, Ecuador, China, México y Kazajistán; los países que tendrían ganancia marginal ya que sus costos coinciden con la banda prevista son Libia, Venezuela, Argelia y Rusia, mientras que los únicos que mantendrían ganancias seguras son Kuwait, Irán, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos e Iraq. Toda una estrategia Saudí para mantener la importancia estratégica y geopolítica de Medio Oriente en el mundo. Con sus reservas líquidas de 684 billones de dólares acumulados durante años de altos precios en la producción petrolera, el reino Saudí reta al mundo a resistir estos precios.

El Ambiente:

2015 el año más caluroso jamás registrado. La escasez en el acceso al agua está fuertemente ligado al conflicto de Medio Oriente. Un día hace pocos meses hacía más calor en el Ártico que en California. El Niño más intenso jamás registrado que hace palidecer al del año 98 al menos en sus registros de temperatura. El segundo mayor lago de Bolivia, el Poopó se evaporó el 2015, el Mar de Aral en la frontera entre Kazajistán y Uzbekistán vivió una progresiva disminución hasta su desaparición el 2015, el lago Folsom desapareció temporalmente en California, que vive su cuarto año de sequía, y que llevó al racionamiento del consumo de agua permanente. Una esperanzadora cita de París que apunta a mantener el calentamiento global por debajo de los 2.7 grados.

Solo para cerrar este recuento, hace falta mencionar la cifra de Oxfam: las 62 personas más ricas del planeta poseen la misma cantidad de dinero que la mitad más pobre del planeta conformado por 3.600 millones de personas.

A modo de conclusión:

Si se procura coaligar todos estos escenarios interdependientes entre sí, se podría plantear la hipótesis de que los altos precios de los commodities y de los recursos no renovables en especial durante la última década inflaron las arcas de los países productores sin beneficio de inventario, es decir, generando inmensos recursos económicos sin que su tejido productivo sea el generador de ese superávit, sino debido a la fortuna de los requerimientos del mercado global. Curiosamente muchos de estos países productores de materias primas y exportadores de combustibles viven regímenes autoritarios o frontalmente antidemocráticos: Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita, Omán, Kuwait, China, Venezuela, Irán, Egipto, Rusia, entre otros.

En estos países el ingreso súbito de divisas fortaleció las políticas clientelares para consolidar su poder aumentando subsidios e incrementando la burocracia, se fortaleció la corrupción y los grupos de poder vinculados a los gobiernos. Todo ello devino en sistemas económicos menos eficientes y más dependientes. Incluso se puede señalar un segundo efecto del desbordamiento de los recursos económicos en países inmersos en latentes conflictos milenarios, como Medio Oriente: la guerra. La excesiva liquidez permitió a gobiernos de orientación religiosa destinar buena parte de sus recursos a financiar la destrucción de sus antagonistas ideológicos, en muchos casos vecinos; En esa batalla se ven inmersos al menos Arabia Saudita, Kuwait, Irán, Iraq y Siria.

La situación actual coloca en franca crisis estructural a Rusia y propone serios retos a China, ambos principales regímenes que promueven los modelos autoritarios en el mundo como una propuesta exitosa, que consideran superior a las democracias liberales occidentales. Es difícil prever si esto derivará en una crisis que lleve a la conformación de gobiernos más democráticos en estos países, y, por tanto en el mundo. Ese es solo un escenario de entre los posibles.

Por otro lado las democracias liberales han tenido resultados mixtos. Si bien Estados Unidos mantiene indicadores positivos de recuperación a partir de la crisis del 2008, Europa marca una evolución divergente entre los países con agudas crisis fiscales (España, Portugal, Italia y Grecia) y Francia y Alemania que lentamente han sabido equilibrar sus economías. Japón no ha tenido éxito sostenido en salir de la crisis del 2008, luego de inyectar ingentes cantidades de capital a su economía en una lógica anticíclica, los resultados no ha sido los mejores y hoy enfrenta una tendencia de contracción económica desde el 2013 que no ha podido revertir y con una deuda de alrededor del 200% de su PIB.

Desde lo político Occidente se enfrenta a varios retos, como ya se vio es altamente probable que Europa no logre consolidar su modelo de Unión; y, por otro lado, en el contexto de una recuperación económica norteamericana basada en la pauperización de las capas medias, no es aún lo suficientemente firme y se enfrenta a un proceso electoral que, como pocos, se presenta impredecible por las orientaciones de quienes pueden llegar a la Casa Blanca, por un lado Trump y por el otro, con menos probabilidades, Sanders; ambos externos al stablishment republicano y demócrata respectivamente. El abandono de la lucha mundial por la democracia y el liberalismo, especialmente por parte de Estados Unidos, ha permitido la expansión de focos de guerra y terror que aún no terminan de definir su ámbito de expansión, que ya tiene células desde el Cáucaso ruso hasta el centro y norte de África, atravesando toda Europa y el sudeste asiático.

En este volátil contexto cabe dudar sobre la prioridad que se le asignará al Acuerdo de París. Logrará la tecnología que ha provocado desde la Revolución Industrial afectar seriamente el medio ambiente, convertirse en la llave que suplante los combustibles fósiles y nos lleve a un modelo más amigable con el ambiente? Si no es la Ley de Moore la que nos saque de este embrollo de insostenibilidad planetaria, es muy poco probable que este sistema que presenta serios indicios de agotamiento (sin que esté aún claro que lo reemplazará), sea capaz de superar los problemas ambientales en base a acuerdos políticos.

Empieza un año interesante. Esperemos nos brinde claves más claras de aquello que será superado y de aquello que se implementará en su lugar. A ver si finalmente empezamos el siglo XXI, todo aún tiene muy impregnado el tufo a siglo XX.

Jorge Alvear

31/1/2016

¿QUÉ PRETENDE ESTADOS UNIDOS EN MEDIO ORIENTE EN EL SIGLO XXI?

Está pregunta ha sido difícil de responder desde que en junio de 2014 el Estado Islámico, inicialmente menospreciado olímpicamente por Obama, tomó la ciudad de Mosul, la segunda en importancia de Iraq después de la capital Bagdad. Una ciudad de más de un millón de habitantes donde no solo tomó control e impuso La Sharia, sino que además se preocupó de organizar las servicios mejorar vías y organizar una autoridad local en todos los órdenes.

Quedó claro que la creación del nuevo Califato en Mosul no era una estrategia terrorista puntual sino que se trataba efectivamente de reinstalar un Estado en los términos que prescribe Mahoma en el siglo VII. El crecimiento exponencial del Estado Islámico, sus múltiples franquicias en Asia, África, Medio Oriente y recientemente en el Cáucaso demuestran un fortalecimiento sistemático amplificado por la reciente toma de Ramadi y Palmira.

Pero intentar responder la pregunta inicial: ¿qué pretende hoy Estados Unidos de Medio Oriente?, sigue resultando un acertijo de variedad de probables respuestas, cada una más intrigante que la otra.

Los elementos con los que contamos para intentar dar una respuesta atraviesan por los indicadores explícitos que se han presentado los últimos meses. Por un lado está la nueva estrategia global de Obama que reniega del envío de tropas al extranjero y ha procurado su retorno a casa de donde estuvieren desplegadas en combate. Ha modificado su incidencia militar global al entrenamiento  de combatientes locales, al uso de drones y a la dotación de armamento a sus aliados de coyuntura. Una causa para ello puede ser la impagable deuda pública de 18150 trillones de dólares que ha crecido en más de 3 billones de dólares cada día durante el gobierno de Obama. Otra causa innegable y evidente es la multipolaridad del poder global, la que ha provocado el resquebrajamiento de la hegemonía de las instituciones de post guerra que santifican la hegemonía norteamericana en el mundo, que para muchos ya ha derivado en el progresivo retiro de Estados Unidos del escenario global no solo en el plano militar, sino también en los planos financiero, institucional; y, por sobre todo, su representación como defensor de la Democracia como el mejor modelo político para alumbrar el futuro del planeta.

El eclipsamiento del imperio norteamericano viene acompañado de una serie de evidencias contundentes, solo para señalar algunas: La invasión rusa a Ucrania, la actual amenaza rusa sobre los estados bálticos, la guerra civil en Siria, la evolución hacia estados fracasados de los países invadidos como Libia e Iraq, la proliferación de conflictos atizados por grupos armados iraníes en Yemen, Palestina, Líbano y Jordania, la incapacidad de acción efectiva sobre el Estado Islámico, el acuerdo nuclear con Irán en términos vergonzosos, la creación del Banco Asiático de Inversión en Infraestructura, la creación de islas y la imposición china en el Mar del Sur de China, el abandono del protectorado a sus aliados históricos como Israel y Arabia Saudita…. la lista puede seguir más y más extensa, por no hablar de la situación interna de Estados Unidos y la aguda pauperización de la clase media, el desempleo y de los servicios públicos.

Quienes como yo, que rondamos los 50 años de edad, hemos estado acostumbrados desde que tenemos uso de razón a mirar a USA hacer y deshacer a su conveniencia en el mundo, aún en tiempos de guerra fría, más aún estando en su patio trasero. Es de suponer que el estado de cosas actual se nos supone profundamente incomprensible y que cuesta redibujar el mapa global a la luz de estos hechos. Es difícil imaginarse unos Estados Unidos en retirada global, tratando de dedicar sus pocos recursos a sacar a flote la crítica condición interna.

Si aceptamos esta hipótesis como cierta, es decir, que Estados Unidos está más preocupado de solucionar sus conflictos internos que los globales porque su músculo económico se ha visto mermado grandemente y su modelo político ha entrado en crisis, quizás desde ese punto de vista sea posible una mejor comprensión de lo que Estados Unidos pretende de Medio Oriente.

Medio Oriente ha sido de gran importancia para Estados Unidos debido a la necesidad de garantizar un flujo de petróleo constante y a precios razonables para su industria y satisfacer el consumo nacional. ¿Qué sucede si esa necesidad desaparece?, ¿cuál es el nivel adecuado de involucramiento de Estados Unidos en los conflictos de Medio Oriente si ya no representa esa fuente estratégica? Allí es donde se empieza a encontrar congruencia entre la práctica norteamericana y sus intereses.

El hecho es que el fracking, el método de explotación de combustibles en los depósitos de esquisto, ya sea en forma de gas o hidrocarburo, ya es una realidad luego de décadas de que el petrolero George Mitchell venía bregando por encontrar una forma rentable de explotarlo. Esta explotación es complicada, altamente costosa y contaminante, debido a que se trata de fracturar inmensos depósitos de piedras que yacen a alrededor de 3 kilómetros bajo tierra, dichas piedras tienen mínimas rajaduras de menos de un milímetro de grosor en las cuales se aloja ya sea el gas o el hidrocarburo. Para poder explotarlas Mitchell diseñó un sistema de perforación horizontal que inyecta a presión gran cantidad de agua mezclada con químicos y arena, todo lo cual reduce a polvo las piedras y separa el combustible.

Estados Unidos tiene las reservas probadas más grandes de todo el planeta de esta fuente de explotación hidrocarburífera. Hoy Estados Unidos es potencialmente autónomo en la provisión de combustibles, por primera vez en su historia a roto esa dependencia que los hacía tan frágil y que condicionó durante décadas sus estrategias geopolíticas y sus alineamientos con otros países.

La principal limitación que enfrenta el fracking es que su costo de producción es de $ 65 dólares por barril de petróleo, es por esa razón que podemos estar seguros de que el precio del petróleo va a rondar entre 50 y 60 dólares por barril, a fin de desincentivar la explotación por fracking y así logra Medio Oriente mantener la demanda global de su petróleo. Por otro lado, a pesar de lo altamente contaminante para el medio ambiente que resulta el fracking, éste está reemplazando al carbón como fuente energética nacional en USA, lo cual tiene muchos adherentes, ya que los hidrocarburos arrojan menos contaminación al medio ambiente que el carbón.

Desde allí se puede comprender el pobre involucramiento norteamericano en los agudos conflictos de Medio Oriente y el norte de África, que están a punto de convertir a toda la región en una inmensa zona de guerra. De igual manera, y siendo un tanto especulador, se podría comprender que una y otra vez el Estado Islámico termine apoderándose de ingentes dotaciones militares norteamericanas una vez entregadas al ejército iraquí, la última de gran envergadura hace un par de meses en la caída de Ramadi a apenas 100 kilómetros de Bagdad y capital de la provincia de Anbar, que es donde se produjo el mayor número de bajas norteamericanas durante la invasión a Iraq. Es público que el principal equipamiento militar del Estado Islámico es norteamericano, desde la desbandada inicial del ejército iraquí.

Si este planteamiento es cierto, todo empieza tomar mayor coherencia: a Estados Unidos no le interesa la paz en Medio Oriente, pues ello jamás le permitiría extraer sus hidrocarburos mediante el costoso fracking y se vería sujeto a la dependencia de combustibles extranjeros.

Entonces, la pregunta inicial puede ya ser respondida: Estados Unidos quiere un Medio Oriente convulsionado, en guerra permanente que le permita explotar sus propios recursos hidrocarburíferos, reduciendo personal militar en zonas de combate, reduciendo bajas militares, reduciendo sus ingentes gastos militares y precautelando el crecimiento del altísimo déficit (la guerra con Iraq se seguirá pagando mediante bonos hasta el año 2053 por ejemplo), ganando autonomía energética y geopolítica, reduciendo la salida de capitales del país y quebrando la producción de carbón interna altamente contaminante.

Siguiendo con una línea especulativa, podríamos insertar en este marco explicativo el acuerdo nuclear con Irán, especialmente ese acuerdo tan malo para el mundo y tan ventajoso para Irán que le permitió violar las pautas iniciales mismas con las que fue concebido: enviar al exterior (Rusia) la mayor parte del uranio enriquecido y permitir visitas intempestivas de los inspectores nucleares. Ambas premisas fueron borradas de un plumazo: Irán mantendrá a su cargo el uranio enriquecido que posee y cualquier inspección requerirá de 25 días de aviso antes de que pongan su pies en territorio iraní los inspectores. Si alguien sospechaba que el acuerdo iba a ser malo, nadie pudo imaginarse que el acuerdo iba a ser una licencia para que Irán fabrique la bomba, tal y cual lo hizo Corea del Norte luego de engañar al mundo desde 1994 hasta 2002.

Entonces, si esta línea de análisis tiene sindéresis con la explicado, la luz verde a un Irán chiíta atómico, cosa absolutamente inviable para Arabia Saudita sunita y para Israel, es una provocación al conflicto nuclear en Medio Oriente, cosa muy altamente viable en el contexto actual. Una nueva pregunta: ¿por qué Estados Unidos podría desear esto? Simple y brutal: una exposición atómica tipo Chernobyl en la Península arábiga dejaría gran cantidad de yacimientos petroleros imposibilitados de ser explotados, viéndose mermada grandemente la producción petrolera global, lo que subiría los precios del petróleo a niveles exorbitantes y permitiría sentar grandes inversiones norteamericanas en el fracking de manera estable y segura desde la certeza de que nada va a cambiar los precios del petróleo súbitamente y esas inversiones van a ser rentables por décadas.

Claro, es apenas una especulación, pero creo que un escenario tan terrible amerita analizar quien se beneficia y quien pierde y sopesar las acciones ejecutadas hasta el momento hacia donde apuntan. Por otro lado, un gran perdedor de este escenario es China, la potencia económica llamada a desplazar a Estados Unidos del protagonismo global, dada su altísima dependencia de los hidrocarburos importados principalmente desde Medio Oriente..

Jorge Alvear

Sociólogo

74 POR CIENTO Y 33 AÑOS

Durante esta última semana he escuchado a varios políticos empezar a barajar seriamente nombres para las elecciones del 2017 y eso me preocupa sobremanera.

No es un conflicto sobre cuales son los nombres que se barajen ni de las tendencias a las que dicen representar, sino porque reflejan una comprensión poco realista de la situación que vivimos y creen que el 2017 es posible que las elecciones sean democráticas y que se dé una sucesión gubernamental propia de una democracia. Sospecho que esa lectura de la realidad obedece únicamente al efecto ilusorio que provocan sus legítimas expectativas personales de poder, las cuales logran ignorar a modo de cortina de humo mental esta oprobiosa realidad que vivimos.

Es que no se ha aprendido nada estos últimos años? Es que a alguien se le ocurre que esta es una democracia respetable? Es que no se quiere entender que el modelo correísta no tiene en cuenta la democracia ni respeta los procesos electorales? Es que mirar hacia Venezuela no es suficiente? Es que no se comprenden los milagros “Smart Matic” que han logrado esas maquinitas con Maduro y Dilma?

De pronto, como si viviésemos en Democracia, así, con mayúscula, hay quienes ya calculan los probables escenarios y estudian cómo hay que alinearse para enfrentar las elecciones del 2017 y alcanzar el poder, además haciendo remilgos sobre los posibles aliados siempre acorde a sus prejuicios históricos, señalando a quienes hay que marginar y quienes son admisibles para juntarse frente a la próxima justa electoral. Estos análisis se hacen sin tomar en cuenta que de nada sirve un nuevo presidente montado en una Constitución, un marco de leyes y una mega estructura burocrática diseñada para una dictadura y no para la democracia. Eso no llevaría a un cambio de modelo sino, apenas a cambiar el nombre del dictador, nada más.

Hay quienes hacen lecturas atávicas, propias de otros tiempos, recuerdan cuando aún teníamos algo de democracia y pretenden replicar transiciones gubernamentales sensatas como algunas de las pocas que vivimos en las últimas décadas. Hay que hacer comprender a esos profetas del pasado que esta realidad es diferente, que no es posible esperar un proceso democrático y transparente el 2017, que esta casta enquistada en el poder no piensa irse, que piensan quedarse por las buenas o por las malas.

Hay que echar a andar el discurso de la unidad nacional como único mecanismo para superar este autoritarismo, no es tiempo de buscarle la quinta pata al gato o de buscar afinidades ideológicas, tenemos que generar un proceso de concertación nacional que entregue un mensaje firme y decidido a Correa: o rectificas o seremos ingobernables.

La sociedad ecuatoriana tiene que unirse en el rechazo a este modelo: desde indígenas y campesinos, hasta trabajadores y patronos, desde ciudadanos hasta amas de casa, desde gente de izquierda hasta gente de derecha. Correa confía en nuestras diferencias para instalar su autoritarismo por décadas y gobernar fortificado desde el Epiclachima.

No es momento de pensar en candidatos, sino de pensar en un programa de transición que nos saque del hoyo profundo en que nos ha metido la revolución ciudadana y que nos brinde un derrotero diferente sin tener que regresar a la obscura noche neoliberal. Solo un período de transición aupado por la inmensa mayoría del país y de todas las fuerzas políticas democráticas nos permitirá desarticular el complejo entramado constitucional, legal y burocrático, estructurado por Correa para perennizarse en el poder

Es necesario concertar un plan de salida del correísmo desde la perspectiva del interés común y priorizando el fin de este modelo: ello implica dejar de lado intereses personales y proyectos ideológico-partidistas.

Hoy la unidad nacional no es una opción, sino una necesidad nacional y en ese sentido hay que aplaudir la lucidez de Fanny Campos en Pachakutik, de Compromiso Ecuador y del movimiento de unidad propuesto por tres importantes autoridades locales del país.

Todavía me dan chirinchos y se me pone la piel de gallina con el mensaje por Twitter de Patiño: “Hoy me reuní con Presidente de Angola José Eduardo Santos, quien recibió 74% de votos en elecciones del 2012, a pesar de estar 33 años en poder”

Nos unimos o dejaremos que nuestros hijos sufran la Dictadura?

Jorge Alvear

El dispositivo Rafiquito

Asa Griggs Candler fue quien hizo mundialmente conocida la fórmula en base a coca y nuez de cola desarrollada por el químico John Pemberton como medicina. Sí, es la Coca Cola. Griggs fue un precursor del marketing y su estrategia se basó en in que de cada 5 dólares invertidos en Coca Cola, 4 se destinasen al mercadeo y solo 1 dólar para la producción misma. Así se hizo mundialmente conocida la chispa de la vida.

A diferencia de la Coca Cola, que solo ofrece alegría, felicidad, amor… en Ecuador hemos desarrollado un producto mucho más completo que ofrece por sí mismo todo lo que una persona pueda desear: autoestima, paz, felicidad, seguridad, dinero … poder.

Nuestro producto, hecho por ecuatorianos, con materia nacional y para todo el mundo, también se basa en el mercadeo. Al igual que la Coca Cola, ofrece satisfacciones intangibles difícilmente constatables. Las otras, las tangibles, como el dinero, claro que se pueden constatar y contar, como de seguro lo harán los dueños de ambas marcas.

Nuestro producto abarca todo lo que un pueblo puede requerir para ser feliz. No necesita de nada ni nadie más. Perdón, sí necesita de quien le reconozca su grandeza y lo aplauda, pero absolutamente nada ni nadie más. Por lo demás se basta solo. Se sirve de un complejo sistema de espejos, artilugios mecánicos, hologramas, sofismas digitales y caretas que levantan manos y repiten con voces fingidas lo mismo que dice nuestro maravilloso bálsamo doquiera que se encuentre. Ha utilizado la última tecnología de punta para aparecer negro y enjuiciar a quien dice la verdad, para aparecer esmirriado y de chiva para negar una consulta popular, para aparecer como juez y dictar sentencias, para multiplicarse por 100 y levantar las patas frondosas de aborregadas pieles que aparecen como humanas.

En todo lugar y mediante cualquier disfraz nuestro gran dispositivo nos brinda seguridad, confianza, paz y alegría, nos hacer sentir poderosos y nos asegura la satisfacción total. Hace reír y culpa de cualquier mal a todo aquello que él no vende, a la competencia. Se administra por todas las vías posibles: en audio para el oído, en video para los ojos,  en crema para la piel, en supositorio para los intestinos resistentes, intrauterino para prevenir desvíos en las futuras generaciones y vaginal para garantizar orgasmos continuos.

Este maravilloso producto aconseja su consumo continuo y perpetuo. Se asegurará de que lo consumas aunque no lo quieras, nunca podrás evitarlo, se te presentará una y otra vez donde menos te lo esperes: en el partido de fútbol de tu equipo (excepto el Ballenita FC, ahí no aceptan sus pautas.. aún), en la novela de la noche, con Bob Esponja y también con Homero, en la radio opositora que acepta sus propagandas (no faltaba más!), en el papel higiénico del baño público, en las toallas sanitarias y, claro, últimamente en los condones hipersensibles.

Quién necesita nada más que nuestro dispositivo rafiquito? Por supuesto que nadie necesita nada más. Y si a alguien se le ocurre que rafiquito no es suficiente, pues es un idiota, estúpido, corrupto, tarado, vendido, traidor, ladrón, gordo, horroroso, puerco, tonto, garrotero, ignorante, tipejo, pateable, cretino, ecologista infantil, mediocre, sátrapa, con zapato en la cabeza, tonto, torpe, troglodita, politiquero, sabido, caretuco o, sin más: pelucón.

Está claro canallas? no necesitamos nada más que esto. Tenemos a rafiquito. Y si esto no te basta quédate callado. Si hablas te caerá toda la fuerza de la ley. Hay que ser imbécil para no entender que hoy y para siempre, necesitamos a rafiquito, sin él no somos nada.

Está claro canallas? no necesitamos nada más que esto. Tenemos a rafiquito. Y si esto no te basta quédate callado. Si hablas te caerá toda la fuerza de la ley. Hay que ser imbécil para no entender que hoy y para siempre, necesitamos a rafiquito, sin él no somos nada.

No necesitamos consulta popular. El 76% de la población son unos ineptos inconscientes que no son capaces de ver lo obvio: rafiquito es todo. ENTENDISTE?