El nuevo orden árabe. Por Marc Lynch

Comparto un desapasionado, descriptivo y objetivo análisis de la historia reciente de Medio Oriente y sobre la forma en que los poderes regionales, nuevos e históricos, han derivado en el desorden actual. Muy buen artículo de Marc Lynch para Foreign Affairs.

J.Alvear

 

https://www.foreignaffairs.com/articles/middle-east/2018-08-13/new-arab-order?cid=nlc-fa_twofa-20180823

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TRUMP Y LA DEMOCRACIA LIBERAL EN RIESGO.

TRUMP Y LA DEMOCRACIA LIBERAL EN RIESGO

 

Prefiero la libertad con peligro que la paz con esclavitud

 Jean-Jacques Rousseau

 

La globalización de hoy en día se verifica en todos los planos, ya sea en la cotidianeidad comunicacional de las redes sociales, o en grandes acuerdos globales para prevenir los riesgos climáticos, configurando grandes bloques de cooperación militar o acordando términos para promover el libre comercio. Cada una de estas grandes tendencias globales o regionales tienen Espacios propios mediante los cuales se canalizan, a saber: Facebook y Twitter, el Acuerdo de París, la OTAN o la OMC para mencionar algunos.

A nivel individual desprenderse de las redes sociales cuesta y se siente que se pierde acceso a información valiosa y a participar en ciertos niveles de debate y también que se pierde contacto con amigos, conocidos, colegas y una gran variedad de personajes. Es muy difícil retrotraerse de la globalización, en efecto incide en nuestra vida cotidiana a nivel individual e incluso en  nuestro comportamiento social no siempre de la manera más positiva, muchos advierten de los peligros inherentes a las redes sociales, recién leí al respecto al escritor Javier Marías quien advierte contra la dictadura de la mayoría y la represión a la diferencia y a la individualidad que generan los activistas en las redes

( https://elpais.com/elpais/2018/05/07/eps/1525706205_150722.html ).

Pero no solamente en el plano cultural las redes alteran nuestras posiciones, también lo hacen sobre nuestro comportamiento político, tal y como lo prueba la campaña implementada desde Rusia mediante la firma Cambridge Analytics, por la cual se modificó el comportamiento de los votantes estadounidenses durante la elección de Trump.

Ahora, la globalización a nivel nacional para un país resulta tremendamente importante, máxime si ese país es una superpotencia global. Ser parte de la globalización y orientarla, marcarle las pautas, incidir en su diseño es tarea fundamental para los países que ocupan roles protagonistas en la construcción actual de la historia humana. Cada país desde su particular modelo de desarrollo impregnará sus improntas en estos procesos que se consolidan progresivamente.

Ese es el rol que venía cumpliendo desde el fin de la Segunda Guerra, es decir que son 70 años de gestación de una propuesta de modelo político, ideológico, económico y militar con el objetivo de que se globalice la democracia liberal tal y como Fukuyama lo previó una vez derrotado el socialismo real. La historia siempre resulta imprevisible y hoy nos enfrenta a la realidad de que la locomotora que impulsó este proceso da marcha atrás, se desconecta de los vagones que arrastraba y regresa a territorios olvidados y solitarios que hace mucho habían sido dejados con miras a asumir un liderazgo global imprescindible e improrrogable.

Trump se ha encargado de borrar con el codo todo lo logrado con ambas manos durante décadas de enconado y mancomunado esfuerzo. Lo podemos verificar en que la UNESCO y el PMA de Naciones Unidas han dejado de recibir el apoyo norteamericano; Estados Unidos se deslinda unilateralmente o amenaza con hacerlo de tratados de libre comercio fundamentales como el TTIP, el NAFTA y el TPP, este último importantísimo para contener el crecimiento del modelo autoritario chino por el resto de Asia.

El retiro estadounidense de los Acuerdos de París y sus compromisos para regular el aumento de la temperatura global, a más del nombramiento por Trump de Scott Pruitt en la EPA, un negacionista del cambio climático, sumado al impulso a la industria del carbón evidencia que Estados Unidos se pone a la cola de cambios globales indispensables para el mundo, ante los cuales China incluso ha demostrado gran preocupación y la implementación sostenida de estrategias limpias que han reducido a la mitad sus emisiones de carbono.

No está lejos Trump de promover la salida de Estados Unidos de la OMC. En la práctica la aplicación de tasas impositivas sobre lavadoras, acero y aluminio ya son una violación a esos acuerdos. Pero ha tenido actos de evidente torpeza tales como su salida del acuerdo de libre comercio del Pacífico (TPP), que involucra a 12 países de la cuenca del Océano Pacífico y potenciales contenedores geopolíticos para el avance del modelo político económico totalitarista chino.

Trump analiza retornar al TPP con condicionamientos y ha tenido como respuesta la negativa a realizar cambios por parte de Japón, Australia y Malasia. Hoy los once países que conforman el nuevo TTP estudian el ingreso de China para reemplazar al mercado estadounidense y ya se han dado señales de acercamiento incluso desde Corea del Sur y Japón, que ya tuvieron una reunión tripartita con el Presidente chino Xi Jinping incluyendo la posibilidad de formar parte de la mega estrategia china de libre comercio e inversión denominada cinturón y nueva ruta de la seda.

(https://www.economist.com/news/asia/21742328-add-all-their-long-standing-squabbles-they-now-face-differences-about-north-korea-japan?fsrc=scn/tw/te/bl/ed/ )

El abandono del acuerdo comercial de Estados Unidos con la Unión Europea que abonaba la posibilidad de estrechar los nexos comerciales entre ambos con miras a reducir el déficit comercial de EEUU, obligan a la Unión Europea a reconsiderar sus relaciones con Rusia, con quien tiene una dependencia energética estructural y cuya industria siderúrgica es proveedora de múltiples industrias europeas, sin olvidar la magnitud de los capitales rusos en los bancos ingleses.

(https://elpais.com/internacional/2018/05/10/actualidad/1525976998_891049.html?id_externo_rsoc=FB_CM_INT )

Las amenazas de Trump contra Canadá y México de reformar el NAFTA o retirarse de él aún están en la mira. A pesar de declarar que habrán exenciones tarifarias para ambos países en sus nuevas regulaciones al acero y aluminio, la volubilidad estomacal de Trump se yergue como una espada de Damocles sobre ambos países, cuyas monedas ya han resentido el efecto de estas diatribas.

Pero la opción política de Trump en Medio Oriente en este último mes es la que parecer define finalmente el aislamiento norteamericano. La trilogía perversa Bolton – Pompeo – Mattis que ha elegido el presidente para conformar su equipo asesor en seguridad y defensa ya evidencia cuán nefasta puede ser. La trilogía ha determinado que Trump siga la agenda israelí en Medio Oriente y ha llevado a decidir unilateralmente su salida del pacto multinacional para el control nuclear de Irán firmado en 2015 por Obama en los peores términos posibles, dejando las apelaciones de Macron y Merkel burladas.

La decisión de Trump revierte la situación a los términos de bloqueo y sanción comercial del 2015 y previniendo mayores sanciones en pocos meses. Al parecer Trump no comprende y nadie le ha explicado que este paquete de medidas que afectaron la economía iraní durante tanto tiempo fue fruto de un intenso cabildeo de las eras Bush y Obama para lograr la participación efectiva de empresas y gobiernos de todo el orbe global. Hoy la situación ha cambiado drásticamente ya que luego del acuerdo con Obama el 2015 decenas de empresas se lanzaron a lograr contratos con el gobierno iraní para suplir a ese mercado de 80 millones con autos, aviones, servicios petroleros, etc. Hablamos de ese grupo selecto de las que se denominan las grandes corporaciones, incluida la norteamericana Boeing que ha venido subiendo los valores de los índices bursátiles cuando otras compañías han caído. Es muy difícil que la propia Boeing, Daimler, Volkswagen, Shell, BP o Sinopec entre otras se ciñan a las nuevas sanciones, aun cuando sus vínculos con el mercado norteamericano se vean afectados. Si Estados Unidos impone sanciones a estas empresas no hará sino agudizar la declarada pero aún no ejecutada guerra comercial hacia Europa. La Unión Europea sabrá responder proporcionalmente, afectando seriamente el aún incipiente crecimiento de ambas economías. Este enfrentamiento no tiene ganadores, sino solamente perdedores en un delicadísimo momento de recuperación económica global.

(https://www.wsj.com/articles/u-s-ready-to-impose-sanctions-on-european-companies-in-iran-bolton-says-1526248626?mod=djemwhatsnews )

( https://www.foreignaffairs.com/articles/iran/2018-05-04/challenge-reinstating-sanctions-against-iran?cid=nlc-fa_twofa-20180510 ) (https://elpais.com/internacional/2018/05/09/actualidad/1525876462_521660.html )

(https://www.nytimes.com/2018/05/09/world/europe/europe-iran-trump.html?emc=edit_th_180510&nl=todaysheadlines&nlid=627353770510 )

Para darse una idea de lo que representa para la industria de la Unión Europea el mercado iraní aquí una revisión de varias ingentes inversiones luego del acuerdo del 2015:

“Even after the end of US sanctions on Iran in 2015, US companies have (in general) been wary to do much business in the Islamic Republic. By contrast several large European companies have invested heavily, French oil giant Total has embarked on a multi-billion dollar project in the South Pars gas field, Renault and Volkswagen began exporting cars to Iran last year and Airbus struck a deal to sell 100 jets in the country. Last year European exports to Iran hit $11bn, a 66 per cent rise over 2016 and around one hundred times higher than US exports to Iran.” Señala Duncan Weldon en The Prospect

(https://www.prospectmagazine.co.uk/economics-and-finance/us-withdrawal-from-the-iran-deal-could-seriously-escalate-the-developing-trade-war?mod=djemRTE_h )

Para agravar aún más la situación Estados Unidos trasladó su embajada en Israel de Tel Aviv a Jerusalén esta semana. Esta es una bofetada a la política exterior conjunta en Medio Oriente condena definitivamente la opción de una solución binacional para el conflicto palestino y radicaliza la posición de Irán y Hezbollah. Dada la evolución del conflicto sirio y el incremento de las tensiones entre Israel e Irán esta decisión pone en alerta máxima el riesgo de conflicto militar en Medio Oriente esta vez entre las grandes potencias de la región.

(https://www.elperiodico.com/es/internacional/20180514/comienzan-enfrentamientos-protestas-gaza-6817443?utm_source=newsletter&utm_medium=email&utm_campaign=elPeriodico-ed16h )

Trump y su equipo parecen desconocer que las orientaciones estratégicas que ha tomado un mundo global y multipolar como el actual tiene la plena capacidad de seguir adelante hacia el cumplimiento de sus objetivos en todos los frentes, aún si el gobierno de la mayor economía y ejército del planeta deciden no participar. Si Estados Unidos pierde el liderazgo habrá otros quienes tomen la vanguardia de esos procesos, pero el avance del planeta en estos términos no se detendrá.

En el tema ambiental China ha tomado la posta diligentemente con grandes inversiones que duplican su capacidad de generación de energía solar cada vez con mayor frecuencia. Europa mantiene sus previsiones y expectativas al igual que Japón. Alemania destaca en su agresivo apuntalamiento de energías limpias. Mientras Estados Unidos revierte las medidas sobre emisiones de la era Obama, Suecia y Francia se plantean a corto plazo permitir la circulación solamente de autos eléctricos. Es decir, la lucha contra el cambio climático sigue su marcha, solo que ahora estados Unidos es un paria en este campo.

En cuanto a la globalización económica y el Libre Comercio China durante la última década ha venido impulsando acuerdos comerciales y grandes inversiones en infraestructura en países latinoamericanos y africanos de manera intensiva y ya ha desplazado en ellos a los Estados Unidos y a organismos multilaterales, China tiene prevista una inversión de trillones de dólares para desarrollar los países de Eurasia y el Cáucaso para enlazar Europa con China; China no ha perdido tiempo y consolida acercamientos en Asia ante el retiro de Estados Unidos del TPP, acaba de visitar Tokio el primer ministro chino, Li Keqiang; y, hace un mes el Ministro de Relaciones Exteriores chino, Wang Yi, estuvo en Tokio, protagonizando la primera cumbre económica de alto nivel entre ambos países en 8 años. El libre comercio seguirá adelante, esta vez guiado por China, erosionando sistemática y quizás irreversiblemente a la democracia como el sistema político indispensable para el desarrollo y crecimiento de un país.

En el plano de la defensa el escenario no está claro. Europa debería renovar sus inversiones en defensa una vez que Estados Unidos ha dejado en claro su poca voluntad de involucrarse más en la seguridad de la región. Es más probable que la Unión Europea llegue a acuerdos amistosos con Rusia a que decida una gran inversión para elevar su capacidad militar. Por cuestiones de geopolítica la UE frenó la construcción por Bulgaria del proyecto gasífero ruso South Stream, mas no porque no requiera de un proveedor energético constante y fiable. Paralelamente es evidente la falta de herramientas y respuestas claras por parte de Bruselas para manejar el evidente crecimiento del autoritarismo entre varios miembros de la UE a saber Turquía, Hungría y Polonia, por no mencionar al auge de los movimientos antieuropeos en Francia, Italia y Alemania. Todo ello sumado al Brexit y a la debilidad económica que aún impera en la comunidad han puesto en evidencia que el modelo de integración europeo está sometido a muchas presiones y el alejamiento norteamericano sucede en el momento menos indicado.

Con este panorama global, la evolución de los temas más sensibles para la humanidad se verán afectados, pero el mundo seguirá avanzando en esas causas aunque a un ritmo menor. Pero lo más grave no radica en ello, lo que puede ser irreversible es la toma del liderazgo global por gobiernos autoritarios que verán consolidarse su modelo en detrimento de los gobiernos en los que reina la democracia liberal. Se dice que en el siglo XIX la democracia en Estados Unidos ya enfrentó serios problemas de autoritarismo, procacidad y corrupción, pero que supo superarlos mediantes gobiernos sabios. La democracia liberal pende de un hilo en los principales países europeos, por lo que en este momento histórico la importancia de Estados Unidos se torna crítica para defenderla.

No sabemos si los valores como libertad de expresión y pensamiento, multipartidismo, respeto a los derechos humanos, tolerancia ante la diversidad, igualdad de género, elecciones libres y alternabilidad en los cargos públicos están jugando una batalla decisiva. Si los regímenes autoritarios mantienen su sofisma de éxito es altamente probable que en un futuro próximo recordemos al siglo XX como el siglo de la democracia, otro modelo superado por la rueda de la historia.

Jorge Alvear T.

Mayo/2018

Porque Israel debe incrementar sus amenazas sobre Irán ahora mismo. Por Chuck Freilich.

Comparto un esclarecedor artículo sobre la geopolítica de Medio Oriente desde los intereses de Irán en Siria, y los riesgos que estos intereses conllevan para Israel una vez que Bashar Al Assad con el apoyo ruso e iraní ha retomado el control de casi todo el territorio sirio, con el agravante que en pocos días Estados Unidos deberá tomar una posición definitiva sobre el acuerdo de control nuclear firmado con Irán. El autor de este artículo publicado en Haaretz, es Chuck Freilich.

 

 

https://www.haaretz.com/middle-east-news/israel-must-escalate-its-threats-against-iran-now-1.5995289?utm_source=RC+World+Mideast+Memo&utm_campaign=18416dc911-RSS_EMAIL_CAMPAIGN&utm_medium=email&utm_term=0_1630639ffc-18416dc911-84131309

El ascenso de la hegemonía iliberal. Por Barry R. Posen.

Sin concordar plenamente con el articulista, es muy válido el diagnóstico que realiza sobre Trump, calificando su política exterior como de “hegemonía iliberal”. Se detalle una visión de Trump que, lejos de desentenderse de los conflictos globales, se involucra en ellos pero con un perfil pragmático y diferente de lo que ha venido siendo tradicionalmente la política exterior norteamericana, esta vez desligándola de la promoción de los valores democráticos.

 

A continuación el link al artículo de Barry R. Posen publicado en Foreign Affairs:

 

https://www.foreignaffairs.com/articles/2018-02-13/rise-illiberal-hegemony?cid=nlc-fa_twofa-20180215

Siria: Si es tuyo, tú lo arreglas, por eso solo réntalo. Por Thomas Friedman.

Una perspectiva clara de la actual situación en Siria, donde una vez vencido territorialmente el estado Islámico, recién empiezan a verse las caras el abigarrado conjunto de actores involucrados. Excelente y breve artículo de Thomas Friedman, para el New York Times.

 

La juventud iraní y saudita intentan sepultar 1.979. Por Thomas Friedman

Interesante artículo de Thomas Friedman en el New York Times sobre las transiciones que se están gestando en paralelo en Arabia Saudita y en Irán. Estoy mucho más convencido de la viabilidad del cambio en Arabia Saudita que Irán, el primero progresivo desde el poder; mientras que el segundo incierto, con protestas con poca acogida en la capital Teherán y desde un poder absoluto que ya demostró su fuerza borrando las protestas del 2009 y forzando la reelección de Mahmud Ahmadineyad.

J. Alvear

El link al artículo:

La próxima guerra en Medio Oriente. Por Joschka Fischer

En medio de la debacle que vive la democracia, más aún desde el arribo de Trump al poder en EEUU, el caos en Medio Oriente causado por la Segunda Guerra del Golfo llega a su fin, pero no para entrar en una nueva etapa de equilibrio, paz y prosperidad, sino para preparar el enfrentamiento soterrado que se vivió durante toda esta etapa entre Arabia Saudita e Irán, quienes vienen enfrentándose por le hegemonía en la región mediante fuerzas irregulares y gobiernos apoyados por ambos.

La ineptitud de Trump para enfrentar este nuevo período una vez finiquitado el califato del Estado Islámico, con Siria profundamente debilitada, Iraq en caos, la cuestión kurda a flor de piel, el chiísmo controlando gran parte de Medio Oriente bajo la batuta de Irán, el autoritarismo de Erdogan en Turquía, entonces el cuestionamiento de Trump al acuerdo antinuclear iraní resulta gravísimo.

Chiítas y sunnitas, encarnados en Irán y Arabia Saudita, persas y árabes respectivamente, parecen enfilarse a resolver sus seculares conflictos para desgracia del mundo entero. El sistemático fracaso de la política norteamericana en Medio Oriente cedió paso a la mayor presencia de Rusia e incluso China en la región.

En este amargo contexto se da la sucesión en Arabia Saudita en donde su nuevo príncipe al mando MBS (Mohammed Bin Salman) está decidido a transformar el país en lo religioso, político, tecnológico y militar. Para ello ejecutó una purga sin precedentes, encarceló a 11 príncipes de las demás líneas reales herederas, y a varios exministros billonarios que han hecho su riqueza en base a contratos con el gobierno árabe, hoy encarcelados bajo cargos de corrupción. La concentración del poder en Arabia Saudita altera profundamente el espectro de sucesos que pueden devenir en Medio Oriente, como muestra de ello es la renuncia forzosa del Primer Ministro libanés Saad Hariri impuesto en diciembre desde Arabia Saudita, sin permitirle el retorno a Líbano.

Nunca un Occidente tan debilitado había enfrentado una transición política crítica en Medio Oriente como hoy. Se mira con escepticismo el futuro de la región. Paradójicamente, esta situación ya empezó a disparar el precio del petróleo cuyo precio WTI llegó a los $ 58, máximos de hace dos años, lo cual significarán mayores ingresos para financiar la guerra de los principales actores de la región.

A continuación el link del artículo de Joschka Fischer publicado en Project Syndicate

Jorge Alvear

 

https://www.project-syndicate.org/commentary/middle-east-struggle-for-hegemony-by-joschka-fischer-2017-07/spanish

 

Problems from hell, un artículo de Project Syndicate.

Project Syndicate periódicamente elabora un artículo basado en la opinión de múltiples analistas sobre los diversos tópicos que se avisoran como los más trascendentes para el planeta. Esta vez su artículo en este sentido se denomina”Problems from hell”, en el mismo se destacan posiciones con respecto al insurgencia del populismo en Europa, Trump, los retos en medio oriente, las políticas sobre inmigración y su incidencia en la política europea, los potenciales conflictos en los que se envuelve el factor nuclear incluyendo Norcorea por supuesto, entre otros. Se trata de un excelente briefing global para estar al día. Lamentablemente solo en Inglés.

https://www.project-syndicate.org/onpoint/problems-from-hell-2017-03?utm_source=Project+Syndicate+Newsletter&utm_campaign=7afe0ef89e-op_newsletter_2017_3_31&utm_medium=email&utm_term=0_73bad5b7d8-7afe0ef89e-101821185

 

 

CÓMO EMPIEZA EL 2016: UN SOBREVUELO GLOBAL

Existen visos de cambio en diferentes frentes simultáneamente en el mundo. Entran en serio cuestionamiento las instituciones surgidas luego de la Segunda Guerra Mundial, el tren económico global que ha sido China los últimos 15 años parece detenerse, el modelo de la Unión Europea nunca ha sido tan probable que colapse, el petróleo pone al borde de la quiebra a Rusia, el conflicto chiíta – suní ha llegado a niveles inéditos en la historia reciente y tiene al menos a tres países sumidos en el caos, Estados Unidos ya no es el policía global, los gobiernos autoritarios enfrentan retos estructurales, mientras las democracias occidentales tienden a dar por terminado el Estado de Bienestar.

Miremos algunos datos y cifras al respecto:

Rusia:

La debacle de los precios del petróleo afecta seriamente a Rusia cuyo presupuesto depende en un 70% de los combustibles, su reserva de dinero en efectivo proveniente de la explotación y exportación de combustible se redujo en 2015 en 40 billones de dólares reduciéndose este fondo a 70 billones, aún cuando el precio del barril de petróleo Ural aún se cotizaba entre 40 y 50 dólares, con la caída en picada del petróleo a precios por debajo de 30 dólares este fondo de liquidez inmediata ruso puede desaparecer en 2016. Sus gasoductos largamente planeados para proveer a Europa como el South Stream que llegaría a Europa a través del Mar Negro y Bulgaria, fracasó por presión de la Unión Europea sobre Bulgaria que denegó el paso por su territorio, la segunda opción era vía Turquía, lo cual se halla totalmente paralizado y es menos viable hoy dado que Rusia y Turquía tienen intereses contradictorio en Siria e Iraq, baste recordar el avión militar ruso derribado por Turquía. La presencia militar rusa en Ucrania y Siria tiene altos costos económicos y políticos para Rusia, en noviembre fue derribado un avión comercial ruso en el Sinaí y existen focos pro Estado Islámico en el Cáucaso. Hay que recordar que fue en el contexto de una crisis petrolera cuando colapsó la Unión Soviética y si la integridad de la Federación Rusa se ve hoy en riesgo, la reacción de Putin es impredecible (Ya lo dijo Merkel sobre Putin: “está en otro mundo”). Putin es visto como el responsable de la pauperización de la calidad de vida especialmente en los 21 estados de la Federación que no son de origen ruso, especialmente en Chechenia y el Cáucaso, abiertamente conflictivas. El modelo burocrático y corrupto forjado por Putin en 18 años presupone un modelo económico ineficiente orientado a servir los intereses de esta élite burocrática, el cual no puede ya subsistir sin los ingentes ingresos petroleros recientes. La decadencia de la imagen de Putin al interior de Rusia lo ha llevado a revivir la imagen de Stalin quien ahora es recordado como el tercer ruso más grande de la historia, a fin de reavivar el sacrificio y la unión del pueblo ruso en tiempos de la Segunda Guerra Mundial.

China:

China no cumple sus expectativas de crecimiento y se mantiene por debajo del 7% esperado para 2015. La transición de su economía hacia el consumidor interno encuentra desfases con la política financiera debido a la falta de transparencia de su manejo económico y como consecuencia de su planificación centralizada desligada del mercado. El ideal chino es producir, aunque no exista demanda para sus productos, así es como se ha llegado a una extrema acumulación de stocks que se ven reflejados en el dato de que hay 50 millones de hogares construidos sin quien los habite. Lo mismo pasa a nivel industrial: la meta es que la gente trabaje y reciba su salario, aunque los stocks se acumulen, es decir aunque no existan compradores. El Estado chino entrega gran cantidad de divisas a las empresas para que continúen produciendo, sin embargo esas empresas han empezado a enviar el dinero al exterior, por lo que el Estado ha empezado a restringir el libre flujo de divisas al exterior. La solidez del dólar norteamericano  (la Reserva federal subió 0.25% las tasas de interés por primera vez en casi una década) ha provocado una estampida de capital fuera de China que se ve reflejado en el colapso de la Bolsa, que perdió en tres semanas un tercio de su valor, además debido a la desaceleración de la industria (5 meses continuos de contracción del sector manufacturero) y las regulaciones impuestas arbitrariamente por el régimen chino a la bolsa perjudica el libre mercado y a la economía en general al crear desconfianza, en medio de un gobierno acostumbrado a emitir cifras económicas opacas, no verificables y en las que ningún actor económico confía. De una reserva líquida china de 3.3 trillones de dólares en 2014, se redujo en 2015 en casi una sexta parte, es decir en 512 billones. La deuda externa china ha crecido desproporcionadamente hasta llegar a los 28 trillones de dólares. Paralelamente china impulsa el Banco de Asiático de Infraestructura e Inversión como instancia paralela al Banco Mundial, en el cual se han integrado ya 57 países (Estados Unidos no participa y se opone a este Banco), contando ya con un capital inicial de 100 billones de dólares; además en diciembre el Renmimbi fue reconocido por el FMI como moneda de reserva monetaria global, un privilegio otorgado a muy pocas monedas en el mundo. Señales contradictorias del gigante asiático.

Arabia Saudita:

El desarrollo tecnológico, siguiendo a rajatabla la Ley de Moore, hace evidente que en menos de 20 años se dé por terminada la era de los combustibles fósiles, ello implica que gran parte de las reservas probadas de combustibles del planeta se quedarán bajo tierra por siempre, ello impulsa, a más de otros factores políticos, a que los productores de petróleo a  más bajo costo impongan sus reglas al mundo. Arabia Saudita encabeza esta tendencia en un contexto interno peculiar, luego de la muerte del Rey Abdullah, las intrigas palaciegas se han cernido sobre la corona y el heredero, el Rey Salman, aún no genera la confianza en su gestión y existen dudas sobre su sanidad mental. Decisiones erradas como la intervención militar en Yemen, la ingenuidad de su hijo y Ministro de Defensa al anunciar una coalición sunita de 34 países para hacer frente a sus rivales chiítas en Medio Oriente sin ningún resultado concreto, su distanciamiento de Estados Unidos y las sostenidas evidencias del financiamiento oculto mediante ONG’s a Al Qaeda y a otros grupos radicales wahabitas (primos hermanos de los salafistas del Estado Islámico) y el incremento del costo de la vida a sus ciudadanos para paliar el déficit provocado por los bajos precios del petróleo tornan la situación al interior del reino sumamente inestables.

Unión Europea:

Al borde de la desintegración vía anulación del libre tránsito por los acuerdos de Schengen, debido al flujo incesante de inmigrantes desde las fronteras de Turquía y Grecia principalmente (1 millón en 2015 y se esperan 3 millones este año). El involucramiento de Rusia y Turquía en la Guerra en Siria e Iraq, así como la guerra desatada por Erdogan en el sureste de Turquía en contra de la población kurda y su decisión de exterminar al PKK, el YPG y el PYD asentado en Siria, los cuales reciben apoyo ruso y norteamericano en su lucha contra el Estado Islámico. El plebiscito en Inglaterra a realizarse este año para decidir la salida de Inglaterra de la Unión Europea, la cual al momento es ligeramente mayoritaria a favor de su salida. El surgimiento de gobiernos autoritarios anti Unión Europea en Polonia, Hungría y Turquía. El alto endeudamiento externo de Grecia, España y Portugal pone en juego al Euro y la capacidad de la troika para mantener la confianza sobre el Banco Central Europeo. La amenaza rusa sobre Ucrania luego de la toma de la Península de Crimea y el estado de guerra latente en Donbas. Las sanciones económicas a Rusia por la guerra en Ucrania que golpea también a los productores europeos. El proceso de consolidación de la Unión Europea aún no logra consolidar sus instituciones y ha devenido en dos europas, una fuerte y de rápida integración y otra débil y de escepticismo ante la integración.

Estados Unidos:

Obama pateó el tablero global al centrar su quehacer político al interior de su país y minimizar el papel de policía global que Estados Unidos había tomado en el mundo. El vacío de poder dejado en Medio Oriente luego de los desastrosos resultados de su intervención en Iraq y Libia así como por efecto de la Primavera Árabe, ha despertado la ambición de otros poderes por ocupar su lugar e imponerse a sus rivales en la región. La geopolítica cambió sustantivamente al desaparecer el poder militar imperativo norteamericano ya que posibilitó la expresión de contradicciones locales antes contenidas. La tibia respuesta ante la invasión rusa a Ucrania, el retiro de tropas de Afganistán, la indolencia con los gobiernos autoritarios latinoamericanos, la incapacidad de establecer una estrategia efectiva en contra del Estado Islámico y Bashar al Assad en Siria, todo ello replanteó la geopolítica global y permitió la actitud expansionista rusa en Siria, Iraq, Ucrania y el Mar Báltico; así como el incremento de la influencia iraní en Bahrein, Siria, Iraq, Líbano y Yemen. El mutis norteamericano ante la crisis de refugiados que sufre Europa evidencia para Europa que es mucho menos lo que podrá esperar de hoy en adelante de su aliado trasatlántico y no solamente en lo militar. El debilitamiento estructural de sus lazos para con sus aliados históricos y estratégicos son una tendencia sostenida en el gobierno de Obama. El alejamiento de Israel, Arabia Saudita, Egipto, Inglaterra y Europa parece haber cambiado el foco del escenario geopolítico norteamericano hacia China y el Océano Pacífico, mientras los acercamientos con Cuba e Irán preocupan a las democracias liberales.

El petróleo:

La decisión saudí de mantener casi al máximo su capacidad de producción petrolera desde la segunda mitad del 2015 produjo una significativa reducción de los precios de los hidrocarburos, incluso provocando un déficit de 90 billones de dólares en 2015 a la misma Arabia Saudita, que ha aumentado el precio de los combustibles a sus ciudadanos y a eliminado otros subsidios. Arabia Saudita hace esto para desincentivar la producción petrolera de las arenas de esquisto mediante “fracking”, especialmente en Estados Unidos y Canadá, cuyas reservas de combustible en este tipo de depósitos son las mayores del mundo. Eso ha provocado que 40000 pozos petroleros estén sellados en Estados Unidos y que mantenga en incertidumbre la inversión de 150 mil millones realizada en ellos cuando los precios del petróleo aún eran altos. Se esperaba que el precio del petróleo se mantenga en alrededor de 30 – 40 dólares por barril, ya que la producción mediante “fracking” tiene un costo de entre 50 y 65 dólares por barril; sin embargo, sobrevino la aguda desaceleración de la economía china y el acuerdo nuclear entre Irán y siete potencias mundiales, lo cual liberó de las sanciones comerciales a Irán y le permitió poner en el mercado 100 millones de barriles acumulados durante los largos años de restricciones a su producción y además un flujo constante de 800.000 barriles por día al mercado. Todo ello hace prever que el precio del barril de petróleo baje a alrededor de entre 20 y 30 dólares, con lo cual quedan fuera de competencia aquellos países productores con costos de producción superiores, tales como: Inglaterra, Brasil, Estados Unidos, Canadá, Noruega, Angola, Colombia, Nigeria, Ecuador, China, México y Kazajistán; los países que tendrían ganancia marginal ya que sus costos coinciden con la banda prevista son Libia, Venezuela, Argelia y Rusia, mientras que los únicos que mantendrían ganancias seguras son Kuwait, Irán, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos e Iraq. Toda una estrategia Saudí para mantener la importancia estratégica y geopolítica de Medio Oriente en el mundo. Con sus reservas líquidas de 684 billones de dólares acumulados durante años de altos precios en la producción petrolera, el reino Saudí reta al mundo a resistir estos precios.

El Ambiente:

2015 el año más caluroso jamás registrado. La escasez en el acceso al agua está fuertemente ligado al conflicto de Medio Oriente. Un día hace pocos meses hacía más calor en el Ártico que en California. El Niño más intenso jamás registrado que hace palidecer al del año 98 al menos en sus registros de temperatura. El segundo mayor lago de Bolivia, el Poopó se evaporó el 2015, el Mar de Aral en la frontera entre Kazajistán y Uzbekistán vivió una progresiva disminución hasta su desaparición el 2015, el lago Folsom desapareció temporalmente en California, que vive su cuarto año de sequía, y que llevó al racionamiento del consumo de agua permanente. Una esperanzadora cita de París que apunta a mantener el calentamiento global por debajo de los 2.7 grados.

Solo para cerrar este recuento, hace falta mencionar la cifra de Oxfam: las 62 personas más ricas del planeta poseen la misma cantidad de dinero que la mitad más pobre del planeta conformado por 3.600 millones de personas.

A modo de conclusión:

Si se procura coaligar todos estos escenarios interdependientes entre sí, se podría plantear la hipótesis de que los altos precios de los commodities y de los recursos no renovables en especial durante la última década inflaron las arcas de los países productores sin beneficio de inventario, es decir, generando inmensos recursos económicos sin que su tejido productivo sea el generador de ese superávit, sino debido a la fortuna de los requerimientos del mercado global. Curiosamente muchos de estos países productores de materias primas y exportadores de combustibles viven regímenes autoritarios o frontalmente antidemocráticos: Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita, Omán, Kuwait, China, Venezuela, Irán, Egipto, Rusia, entre otros.

En estos países el ingreso súbito de divisas fortaleció las políticas clientelares para consolidar su poder aumentando subsidios e incrementando la burocracia, se fortaleció la corrupción y los grupos de poder vinculados a los gobiernos. Todo ello devino en sistemas económicos menos eficientes y más dependientes. Incluso se puede señalar un segundo efecto del desbordamiento de los recursos económicos en países inmersos en latentes conflictos milenarios, como Medio Oriente: la guerra. La excesiva liquidez permitió a gobiernos de orientación religiosa destinar buena parte de sus recursos a financiar la destrucción de sus antagonistas ideológicos, en muchos casos vecinos; En esa batalla se ven inmersos al menos Arabia Saudita, Kuwait, Irán, Iraq y Siria.

La situación actual coloca en franca crisis estructural a Rusia y propone serios retos a China, ambos principales regímenes que promueven los modelos autoritarios en el mundo como una propuesta exitosa, que consideran superior a las democracias liberales occidentales. Es difícil prever si esto derivará en una crisis que lleve a la conformación de gobiernos más democráticos en estos países, y, por tanto en el mundo. Ese es solo un escenario de entre los posibles.

Por otro lado las democracias liberales han tenido resultados mixtos. Si bien Estados Unidos mantiene indicadores positivos de recuperación a partir de la crisis del 2008, Europa marca una evolución divergente entre los países con agudas crisis fiscales (España, Portugal, Italia y Grecia) y Francia y Alemania que lentamente han sabido equilibrar sus economías. Japón no ha tenido éxito sostenido en salir de la crisis del 2008, luego de inyectar ingentes cantidades de capital a su economía en una lógica anticíclica, los resultados no ha sido los mejores y hoy enfrenta una tendencia de contracción económica desde el 2013 que no ha podido revertir y con una deuda de alrededor del 200% de su PIB.

Desde lo político Occidente se enfrenta a varios retos, como ya se vio es altamente probable que Europa no logre consolidar su modelo de Unión; y, por otro lado, en el contexto de una recuperación económica norteamericana basada en la pauperización de las capas medias, no es aún lo suficientemente firme y se enfrenta a un proceso electoral que, como pocos, se presenta impredecible por las orientaciones de quienes pueden llegar a la Casa Blanca, por un lado Trump y por el otro, con menos probabilidades, Sanders; ambos externos al stablishment republicano y demócrata respectivamente. El abandono de la lucha mundial por la democracia y el liberalismo, especialmente por parte de Estados Unidos, ha permitido la expansión de focos de guerra y terror que aún no terminan de definir su ámbito de expansión, que ya tiene células desde el Cáucaso ruso hasta el centro y norte de África, atravesando toda Europa y el sudeste asiático.

En este volátil contexto cabe dudar sobre la prioridad que se le asignará al Acuerdo de París. Logrará la tecnología que ha provocado desde la Revolución Industrial afectar seriamente el medio ambiente, convertirse en la llave que suplante los combustibles fósiles y nos lleve a un modelo más amigable con el ambiente? Si no es la Ley de Moore la que nos saque de este embrollo de insostenibilidad planetaria, es muy poco probable que este sistema que presenta serios indicios de agotamiento (sin que esté aún claro que lo reemplazará), sea capaz de superar los problemas ambientales en base a acuerdos políticos.

Empieza un año interesante. Esperemos nos brinde claves más claras de aquello que será superado y de aquello que se implementará en su lugar. A ver si finalmente empezamos el siglo XXI, todo aún tiene muy impregnado el tufo a siglo XX.

Jorge Alvear

31/1/2016

¿QUÉ PRETENDE ESTADOS UNIDOS EN MEDIO ORIENTE EN EL SIGLO XXI?

Está pregunta ha sido difícil de responder desde que en junio de 2014 el Estado Islámico, inicialmente menospreciado olímpicamente por Obama, tomó la ciudad de Mosul, la segunda en importancia de Iraq después de la capital Bagdad. Una ciudad de más de un millón de habitantes donde no solo tomó control e impuso La Sharia, sino que además se preocupó de organizar las servicios mejorar vías y organizar una autoridad local en todos los órdenes.

Quedó claro que la creación del nuevo Califato en Mosul no era una estrategia terrorista puntual sino que se trataba efectivamente de reinstalar un Estado en los términos que prescribe Mahoma en el siglo VII. El crecimiento exponencial del Estado Islámico, sus múltiples franquicias en Asia, África, Medio Oriente y recientemente en el Cáucaso demuestran un fortalecimiento sistemático amplificado por la reciente toma de Ramadi y Palmira.

Pero intentar responder la pregunta inicial: ¿qué pretende hoy Estados Unidos de Medio Oriente?, sigue resultando un acertijo de variedad de probables respuestas, cada una más intrigante que la otra.

Los elementos con los que contamos para intentar dar una respuesta atraviesan por los indicadores explícitos que se han presentado los últimos meses. Por un lado está la nueva estrategia global de Obama que reniega del envío de tropas al extranjero y ha procurado su retorno a casa de donde estuvieren desplegadas en combate. Ha modificado su incidencia militar global al entrenamiento  de combatientes locales, al uso de drones y a la dotación de armamento a sus aliados de coyuntura. Una causa para ello puede ser la impagable deuda pública de 18150 trillones de dólares que ha crecido en más de 3 billones de dólares cada día durante el gobierno de Obama. Otra causa innegable y evidente es la multipolaridad del poder global, la que ha provocado el resquebrajamiento de la hegemonía de las instituciones de post guerra que santifican la hegemonía norteamericana en el mundo, que para muchos ya ha derivado en el progresivo retiro de Estados Unidos del escenario global no solo en el plano militar, sino también en los planos financiero, institucional; y, por sobre todo, su representación como defensor de la Democracia como el mejor modelo político para alumbrar el futuro del planeta.

El eclipsamiento del imperio norteamericano viene acompañado de una serie de evidencias contundentes, solo para señalar algunas: La invasión rusa a Ucrania, la actual amenaza rusa sobre los estados bálticos, la guerra civil en Siria, la evolución hacia estados fracasados de los países invadidos como Libia e Iraq, la proliferación de conflictos atizados por grupos armados iraníes en Yemen, Palestina, Líbano y Jordania, la incapacidad de acción efectiva sobre el Estado Islámico, el acuerdo nuclear con Irán en términos vergonzosos, la creación del Banco Asiático de Inversión en Infraestructura, la creación de islas y la imposición china en el Mar del Sur de China, el abandono del protectorado a sus aliados históricos como Israel y Arabia Saudita…. la lista puede seguir más y más extensa, por no hablar de la situación interna de Estados Unidos y la aguda pauperización de la clase media, el desempleo y de los servicios públicos.

Quienes como yo, que rondamos los 50 años de edad, hemos estado acostumbrados desde que tenemos uso de razón a mirar a USA hacer y deshacer a su conveniencia en el mundo, aún en tiempos de guerra fría, más aún estando en su patio trasero. Es de suponer que el estado de cosas actual se nos supone profundamente incomprensible y que cuesta redibujar el mapa global a la luz de estos hechos. Es difícil imaginarse unos Estados Unidos en retirada global, tratando de dedicar sus pocos recursos a sacar a flote la crítica condición interna.

Si aceptamos esta hipótesis como cierta, es decir, que Estados Unidos está más preocupado de solucionar sus conflictos internos que los globales porque su músculo económico se ha visto mermado grandemente y su modelo político ha entrado en crisis, quizás desde ese punto de vista sea posible una mejor comprensión de lo que Estados Unidos pretende de Medio Oriente.

Medio Oriente ha sido de gran importancia para Estados Unidos debido a la necesidad de garantizar un flujo de petróleo constante y a precios razonables para su industria y satisfacer el consumo nacional. ¿Qué sucede si esa necesidad desaparece?, ¿cuál es el nivel adecuado de involucramiento de Estados Unidos en los conflictos de Medio Oriente si ya no representa esa fuente estratégica? Allí es donde se empieza a encontrar congruencia entre la práctica norteamericana y sus intereses.

El hecho es que el fracking, el método de explotación de combustibles en los depósitos de esquisto, ya sea en forma de gas o hidrocarburo, ya es una realidad luego de décadas de que el petrolero George Mitchell venía bregando por encontrar una forma rentable de explotarlo. Esta explotación es complicada, altamente costosa y contaminante, debido a que se trata de fracturar inmensos depósitos de piedras que yacen a alrededor de 3 kilómetros bajo tierra, dichas piedras tienen mínimas rajaduras de menos de un milímetro de grosor en las cuales se aloja ya sea el gas o el hidrocarburo. Para poder explotarlas Mitchell diseñó un sistema de perforación horizontal que inyecta a presión gran cantidad de agua mezclada con químicos y arena, todo lo cual reduce a polvo las piedras y separa el combustible.

Estados Unidos tiene las reservas probadas más grandes de todo el planeta de esta fuente de explotación hidrocarburífera. Hoy Estados Unidos es potencialmente autónomo en la provisión de combustibles, por primera vez en su historia a roto esa dependencia que los hacía tan frágil y que condicionó durante décadas sus estrategias geopolíticas y sus alineamientos con otros países.

La principal limitación que enfrenta el fracking es que su costo de producción es de $ 65 dólares por barril de petróleo, es por esa razón que podemos estar seguros de que el precio del petróleo va a rondar entre 50 y 60 dólares por barril, a fin de desincentivar la explotación por fracking y así logra Medio Oriente mantener la demanda global de su petróleo. Por otro lado, a pesar de lo altamente contaminante para el medio ambiente que resulta el fracking, éste está reemplazando al carbón como fuente energética nacional en USA, lo cual tiene muchos adherentes, ya que los hidrocarburos arrojan menos contaminación al medio ambiente que el carbón.

Desde allí se puede comprender el pobre involucramiento norteamericano en los agudos conflictos de Medio Oriente y el norte de África, que están a punto de convertir a toda la región en una inmensa zona de guerra. De igual manera, y siendo un tanto especulador, se podría comprender que una y otra vez el Estado Islámico termine apoderándose de ingentes dotaciones militares norteamericanas una vez entregadas al ejército iraquí, la última de gran envergadura hace un par de meses en la caída de Ramadi a apenas 100 kilómetros de Bagdad y capital de la provincia de Anbar, que es donde se produjo el mayor número de bajas norteamericanas durante la invasión a Iraq. Es público que el principal equipamiento militar del Estado Islámico es norteamericano, desde la desbandada inicial del ejército iraquí.

Si este planteamiento es cierto, todo empieza tomar mayor coherencia: a Estados Unidos no le interesa la paz en Medio Oriente, pues ello jamás le permitiría extraer sus hidrocarburos mediante el costoso fracking y se vería sujeto a la dependencia de combustibles extranjeros.

Entonces, la pregunta inicial puede ya ser respondida: Estados Unidos quiere un Medio Oriente convulsionado, en guerra permanente que le permita explotar sus propios recursos hidrocarburíferos, reduciendo personal militar en zonas de combate, reduciendo bajas militares, reduciendo sus ingentes gastos militares y precautelando el crecimiento del altísimo déficit (la guerra con Iraq se seguirá pagando mediante bonos hasta el año 2053 por ejemplo), ganando autonomía energética y geopolítica, reduciendo la salida de capitales del país y quebrando la producción de carbón interna altamente contaminante.

Siguiendo con una línea especulativa, podríamos insertar en este marco explicativo el acuerdo nuclear con Irán, especialmente ese acuerdo tan malo para el mundo y tan ventajoso para Irán que le permitió violar las pautas iniciales mismas con las que fue concebido: enviar al exterior (Rusia) la mayor parte del uranio enriquecido y permitir visitas intempestivas de los inspectores nucleares. Ambas premisas fueron borradas de un plumazo: Irán mantendrá a su cargo el uranio enriquecido que posee y cualquier inspección requerirá de 25 días de aviso antes de que pongan su pies en territorio iraní los inspectores. Si alguien sospechaba que el acuerdo iba a ser malo, nadie pudo imaginarse que el acuerdo iba a ser una licencia para que Irán fabrique la bomba, tal y cual lo hizo Corea del Norte luego de engañar al mundo desde 1994 hasta 2002.

Entonces, si esta línea de análisis tiene sindéresis con la explicado, la luz verde a un Irán chiíta atómico, cosa absolutamente inviable para Arabia Saudita sunita y para Israel, es una provocación al conflicto nuclear en Medio Oriente, cosa muy altamente viable en el contexto actual. Una nueva pregunta: ¿por qué Estados Unidos podría desear esto? Simple y brutal: una exposición atómica tipo Chernobyl en la Península arábiga dejaría gran cantidad de yacimientos petroleros imposibilitados de ser explotados, viéndose mermada grandemente la producción petrolera global, lo que subiría los precios del petróleo a niveles exorbitantes y permitiría sentar grandes inversiones norteamericanas en el fracking de manera estable y segura desde la certeza de que nada va a cambiar los precios del petróleo súbitamente y esas inversiones van a ser rentables por décadas.

Claro, es apenas una especulación, pero creo que un escenario tan terrible amerita analizar quien se beneficia y quien pierde y sopesar las acciones ejecutadas hasta el momento hacia donde apuntan. Por otro lado, un gran perdedor de este escenario es China, la potencia económica llamada a desplazar a Estados Unidos del protagonismo global, dada su altísima dependencia de los hidrocarburos importados principalmente desde Medio Oriente..

Jorge Alvear

Sociólogo