Can the East save the West?, By Parag Khanna

Las últimas décadas demuestran que Asia propone un modelo alternativo al eje democracia-capitalismo occidental, en su lugar propone un modelo en base a resultados, de carácter mixto en la economía (mercado orientado por el Estado), tecnocrático y culturalmente conservador.

En otras palabras testea la posibilidad de que a la gente le sea secundario vivir en democracia u otra forma de autoritarismo, siempre y cuando su estabilidad material esté asegurada. Promueve la hipótesis de que culturalmente la sociedad en su conjunto evoluciona lentamente, mucho más lentamente que quienes lideran las innovaciones en temas como género, diversidad o migración, por lo que el Estado no debe adoptar esas posturas sino contenerlas. Los derechos civiles y humanos que se expresan en prácticas religiosas o en torno al acceso a la justicia pueden ser negados a individuos si se considera que ello es positivo para el conjunto (Duterte por ejemplo).

Este modelo cuestiona pilares fundamentales de occidente. Aún queda por ver si el modelo asiático es sostenible en el largo plazo, así como queda por verificar si Occidente puede superar la crisis que hoy enfrenta la democracia y los riesgos que implica para la sostenibilidad de su modelo la exorbitante inequidad actual.

El siglo XXI ya no puede regirse por las herencias del siglo XX, está marcando su propia e importante impronta en la historia.

Comparto este interesante artículo sobre el éxito asiático reciente, publicado en Project Syndicate, su idea central se sintetiza en el siguiente párrafo:

” The financial crisis in 1997 soon exposed the costs of rampant crony capitalism and the flaws of paternalistic but incompetent governments. But the new iteration of Asian values isn’t going away. Asians are not only doubling down on their own principles of mixed capitalism, technocratic governance, and social conservatism; they are also exporting them through intensifying commercial relationships, coordinated investments, and technology transfers.” P. Khanna

Can the East save the West?

 

 

Jorge Alvear

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Global Growth Cools, Leaving Scars of ’08 Unhealed. By Peter S. Goodman

Una mirada amplia a la economía global con miras a la nueva recesión en gestación.

Muy buena evaluación general de la situación.

Artículo publicado en el New York Times.

J. Alvear

Global Growth Cools, Leaving Scars of ’08 Unhealed

China: en 5 artículos profundos del New York Times

El New York Times inició el 18 de noviembre pasado una serie de 5 artículos semanales que analizan a profundidad el fenómeno chino y los retos venideros del gigante asiático.

Una pieza clave para comprender la geopolítica global actual y los probables escenarios de confrontación con Estados Unidos en el futuro a corto plazo.

J. Alvear

 

The Land That Failed to Fail

 

 

 

How to Avoid an Avoidable War. By Kevin Rudd

Trump y su modelo necesitan de una nueva guerra y ha elegido a China para tal efecto. Ese es mi punto de vista de la relación que implementa la Casa Blanca para con China.

Necesita esa guerra porque no desea un gobierno de 4 años sino transformar hasta la médula el modelo de gobierno estadounidense. Quiere dejar bases sólidas para el autoritarismo en USA y para ello hay que aglutinar al pueblo en torno a la patria y al mito del gran enemigo extranjero.

Este artículo de Foreign Affairs plantea 10 preguntas cuyas respuestas siembran serias dudas sobre la efectividad de una estrategia de confrontación con China.

J. Alvear

 

How to Avoid an Avoidable War

El Mito del Orden Liberal, Por Graham Allison

Graham Allison escribe un interesante artículo para Foreign Affairs “El mito del orden liberal”. Objetivo en su revisión histórica del rolde los Estados Unidos en el apuntalamiento del orden liberal dentro y fuera del país, señalando aciertos y errores concluye, con resignación algo muy similar al “America first” de Trump, señalando que Estados Unidos debe aceptar la diversidad de formas de gobierno globales, restringir su influencia y adaptarse a vivir con ello definiendo una nueva visión estratégica que preserve a Estados Unidos, sus valores e instituciones.

Honestamente no sé si eso sea posible en un mundo globalizado e interpedendiente. Más aún luego de la elección de Trump, creo que este criterio terminará sepultando los valores que sustentaron el nacimiento y desarrollo de los Estados Unidos. La legitimación de los antivalores norteamericanos que fomenta Trump no preservan a los Estados Unidos, a diferencia del autor que casi exculpa a Trump, considero que no se puede enfrentar el autoritarismo con autoritarismo, que para defender la democracia liberal y las libertades individuales, es necesario retornar a lo esencial y actuar desde los principios fundamentales de la democracia. Solo más democracia, más transparencia y más libertad puede cuestionar en sus raíces los modelos autoritarios y Trump es exactamente lo contrario que la democracia liberal necesita hoy en Estados Unidos y el mundo.

J. Alvear T.

 

https://www.foreignaffairs.com/articles/2018-06-14/myth-liberal-order?cid=nlc-fa_twofa-20180621

TRUMP Y LA DEMOCRACIA LIBERAL EN RIESGO.

TRUMP Y LA DEMOCRACIA LIBERAL EN RIESGO

 

Prefiero la libertad con peligro que la paz con esclavitud

 Jean-Jacques Rousseau

 

La globalización de hoy en día se verifica en todos los planos, ya sea en la cotidianeidad comunicacional de las redes sociales, o en grandes acuerdos globales para prevenir los riesgos climáticos, configurando grandes bloques de cooperación militar o acordando términos para promover el libre comercio. Cada una de estas grandes tendencias globales o regionales tienen Espacios propios mediante los cuales se canalizan, a saber: Facebook y Twitter, el Acuerdo de París, la OTAN o la OMC para mencionar algunos.

A nivel individual desprenderse de las redes sociales cuesta y se siente que se pierde acceso a información valiosa y a participar en ciertos niveles de debate y también que se pierde contacto con amigos, conocidos, colegas y una gran variedad de personajes. Es muy difícil retrotraerse de la globalización, en efecto incide en nuestra vida cotidiana a nivel individual e incluso en  nuestro comportamiento social no siempre de la manera más positiva, muchos advierten de los peligros inherentes a las redes sociales, recién leí al respecto al escritor Javier Marías quien advierte contra la dictadura de la mayoría y la represión a la diferencia y a la individualidad que generan los activistas en las redes

( https://elpais.com/elpais/2018/05/07/eps/1525706205_150722.html ).

Pero no solamente en el plano cultural las redes alteran nuestras posiciones, también lo hacen sobre nuestro comportamiento político, tal y como lo prueba la campaña implementada desde Rusia mediante la firma Cambridge Analytics, por la cual se modificó el comportamiento de los votantes estadounidenses durante la elección de Trump.

Ahora, la globalización a nivel nacional para un país resulta tremendamente importante, máxime si ese país es una superpotencia global. Ser parte de la globalización y orientarla, marcarle las pautas, incidir en su diseño es tarea fundamental para los países que ocupan roles protagonistas en la construcción actual de la historia humana. Cada país desde su particular modelo de desarrollo impregnará sus improntas en estos procesos que se consolidan progresivamente.

Ese es el rol que venía cumpliendo desde el fin de la Segunda Guerra, es decir que son 70 años de gestación de una propuesta de modelo político, ideológico, económico y militar con el objetivo de que se globalice la democracia liberal tal y como Fukuyama lo previó una vez derrotado el socialismo real. La historia siempre resulta imprevisible y hoy nos enfrenta a la realidad de que la locomotora que impulsó este proceso da marcha atrás, se desconecta de los vagones que arrastraba y regresa a territorios olvidados y solitarios que hace mucho habían sido dejados con miras a asumir un liderazgo global imprescindible e improrrogable.

Trump se ha encargado de borrar con el codo todo lo logrado con ambas manos durante décadas de enconado y mancomunado esfuerzo. Lo podemos verificar en que la UNESCO y el PMA de Naciones Unidas han dejado de recibir el apoyo norteamericano; Estados Unidos se deslinda unilateralmente o amenaza con hacerlo de tratados de libre comercio fundamentales como el TTIP, el NAFTA y el TPP, este último importantísimo para contener el crecimiento del modelo autoritario chino por el resto de Asia.

El retiro estadounidense de los Acuerdos de París y sus compromisos para regular el aumento de la temperatura global, a más del nombramiento por Trump de Scott Pruitt en la EPA, un negacionista del cambio climático, sumado al impulso a la industria del carbón evidencia que Estados Unidos se pone a la cola de cambios globales indispensables para el mundo, ante los cuales China incluso ha demostrado gran preocupación y la implementación sostenida de estrategias limpias que han reducido a la mitad sus emisiones de carbono.

No está lejos Trump de promover la salida de Estados Unidos de la OMC. En la práctica la aplicación de tasas impositivas sobre lavadoras, acero y aluminio ya son una violación a esos acuerdos. Pero ha tenido actos de evidente torpeza tales como su salida del acuerdo de libre comercio del Pacífico (TPP), que involucra a 12 países de la cuenca del Océano Pacífico y potenciales contenedores geopolíticos para el avance del modelo político económico totalitarista chino.

Trump analiza retornar al TPP con condicionamientos y ha tenido como respuesta la negativa a realizar cambios por parte de Japón, Australia y Malasia. Hoy los once países que conforman el nuevo TTP estudian el ingreso de China para reemplazar al mercado estadounidense y ya se han dado señales de acercamiento incluso desde Corea del Sur y Japón, que ya tuvieron una reunión tripartita con el Presidente chino Xi Jinping incluyendo la posibilidad de formar parte de la mega estrategia china de libre comercio e inversión denominada cinturón y nueva ruta de la seda.

(https://www.economist.com/news/asia/21742328-add-all-their-long-standing-squabbles-they-now-face-differences-about-north-korea-japan?fsrc=scn/tw/te/bl/ed/ )

El abandono del acuerdo comercial de Estados Unidos con la Unión Europea que abonaba la posibilidad de estrechar los nexos comerciales entre ambos con miras a reducir el déficit comercial de EEUU, obligan a la Unión Europea a reconsiderar sus relaciones con Rusia, con quien tiene una dependencia energética estructural y cuya industria siderúrgica es proveedora de múltiples industrias europeas, sin olvidar la magnitud de los capitales rusos en los bancos ingleses.

(https://elpais.com/internacional/2018/05/10/actualidad/1525976998_891049.html?id_externo_rsoc=FB_CM_INT )

Las amenazas de Trump contra Canadá y México de reformar el NAFTA o retirarse de él aún están en la mira. A pesar de declarar que habrán exenciones tarifarias para ambos países en sus nuevas regulaciones al acero y aluminio, la volubilidad estomacal de Trump se yergue como una espada de Damocles sobre ambos países, cuyas monedas ya han resentido el efecto de estas diatribas.

Pero la opción política de Trump en Medio Oriente en este último mes es la que parecer define finalmente el aislamiento norteamericano. La trilogía perversa Bolton – Pompeo – Mattis que ha elegido el presidente para conformar su equipo asesor en seguridad y defensa ya evidencia cuán nefasta puede ser. La trilogía ha determinado que Trump siga la agenda israelí en Medio Oriente y ha llevado a decidir unilateralmente su salida del pacto multinacional para el control nuclear de Irán firmado en 2015 por Obama en los peores términos posibles, dejando las apelaciones de Macron y Merkel burladas.

La decisión de Trump revierte la situación a los términos de bloqueo y sanción comercial del 2015 y previniendo mayores sanciones en pocos meses. Al parecer Trump no comprende y nadie le ha explicado que este paquete de medidas que afectaron la economía iraní durante tanto tiempo fue fruto de un intenso cabildeo de las eras Bush y Obama para lograr la participación efectiva de empresas y gobiernos de todo el orbe global. Hoy la situación ha cambiado drásticamente ya que luego del acuerdo con Obama el 2015 decenas de empresas se lanzaron a lograr contratos con el gobierno iraní para suplir a ese mercado de 80 millones con autos, aviones, servicios petroleros, etc. Hablamos de ese grupo selecto de las que se denominan las grandes corporaciones, incluida la norteamericana Boeing que ha venido subiendo los valores de los índices bursátiles cuando otras compañías han caído. Es muy difícil que la propia Boeing, Daimler, Volkswagen, Shell, BP o Sinopec entre otras se ciñan a las nuevas sanciones, aun cuando sus vínculos con el mercado norteamericano se vean afectados. Si Estados Unidos impone sanciones a estas empresas no hará sino agudizar la declarada pero aún no ejecutada guerra comercial hacia Europa. La Unión Europea sabrá responder proporcionalmente, afectando seriamente el aún incipiente crecimiento de ambas economías. Este enfrentamiento no tiene ganadores, sino solamente perdedores en un delicadísimo momento de recuperación económica global.

(https://www.wsj.com/articles/u-s-ready-to-impose-sanctions-on-european-companies-in-iran-bolton-says-1526248626?mod=djemwhatsnews )

( https://www.foreignaffairs.com/articles/iran/2018-05-04/challenge-reinstating-sanctions-against-iran?cid=nlc-fa_twofa-20180510 ) (https://elpais.com/internacional/2018/05/09/actualidad/1525876462_521660.html )

(https://www.nytimes.com/2018/05/09/world/europe/europe-iran-trump.html?emc=edit_th_180510&nl=todaysheadlines&nlid=627353770510 )

Para darse una idea de lo que representa para la industria de la Unión Europea el mercado iraní aquí una revisión de varias ingentes inversiones luego del acuerdo del 2015:

“Even after the end of US sanctions on Iran in 2015, US companies have (in general) been wary to do much business in the Islamic Republic. By contrast several large European companies have invested heavily, French oil giant Total has embarked on a multi-billion dollar project in the South Pars gas field, Renault and Volkswagen began exporting cars to Iran last year and Airbus struck a deal to sell 100 jets in the country. Last year European exports to Iran hit $11bn, a 66 per cent rise over 2016 and around one hundred times higher than US exports to Iran.” Señala Duncan Weldon en The Prospect

(https://www.prospectmagazine.co.uk/economics-and-finance/us-withdrawal-from-the-iran-deal-could-seriously-escalate-the-developing-trade-war?mod=djemRTE_h )

Para agravar aún más la situación Estados Unidos trasladó su embajada en Israel de Tel Aviv a Jerusalén esta semana. Esta es una bofetada a la política exterior conjunta en Medio Oriente condena definitivamente la opción de una solución binacional para el conflicto palestino y radicaliza la posición de Irán y Hezbollah. Dada la evolución del conflicto sirio y el incremento de las tensiones entre Israel e Irán esta decisión pone en alerta máxima el riesgo de conflicto militar en Medio Oriente esta vez entre las grandes potencias de la región.

(https://www.elperiodico.com/es/internacional/20180514/comienzan-enfrentamientos-protestas-gaza-6817443?utm_source=newsletter&utm_medium=email&utm_campaign=elPeriodico-ed16h )

Trump y su equipo parecen desconocer que las orientaciones estratégicas que ha tomado un mundo global y multipolar como el actual tiene la plena capacidad de seguir adelante hacia el cumplimiento de sus objetivos en todos los frentes, aún si el gobierno de la mayor economía y ejército del planeta deciden no participar. Si Estados Unidos pierde el liderazgo habrá otros quienes tomen la vanguardia de esos procesos, pero el avance del planeta en estos términos no se detendrá.

En el tema ambiental China ha tomado la posta diligentemente con grandes inversiones que duplican su capacidad de generación de energía solar cada vez con mayor frecuencia. Europa mantiene sus previsiones y expectativas al igual que Japón. Alemania destaca en su agresivo apuntalamiento de energías limpias. Mientras Estados Unidos revierte las medidas sobre emisiones de la era Obama, Suecia y Francia se plantean a corto plazo permitir la circulación solamente de autos eléctricos. Es decir, la lucha contra el cambio climático sigue su marcha, solo que ahora estados Unidos es un paria en este campo.

En cuanto a la globalización económica y el Libre Comercio China durante la última década ha venido impulsando acuerdos comerciales y grandes inversiones en infraestructura en países latinoamericanos y africanos de manera intensiva y ya ha desplazado en ellos a los Estados Unidos y a organismos multilaterales, China tiene prevista una inversión de trillones de dólares para desarrollar los países de Eurasia y el Cáucaso para enlazar Europa con China; China no ha perdido tiempo y consolida acercamientos en Asia ante el retiro de Estados Unidos del TPP, acaba de visitar Tokio el primer ministro chino, Li Keqiang; y, hace un mes el Ministro de Relaciones Exteriores chino, Wang Yi, estuvo en Tokio, protagonizando la primera cumbre económica de alto nivel entre ambos países en 8 años. El libre comercio seguirá adelante, esta vez guiado por China, erosionando sistemática y quizás irreversiblemente a la democracia como el sistema político indispensable para el desarrollo y crecimiento de un país.

En el plano de la defensa el escenario no está claro. Europa debería renovar sus inversiones en defensa una vez que Estados Unidos ha dejado en claro su poca voluntad de involucrarse más en la seguridad de la región. Es más probable que la Unión Europea llegue a acuerdos amistosos con Rusia a que decida una gran inversión para elevar su capacidad militar. Por cuestiones de geopolítica la UE frenó la construcción por Bulgaria del proyecto gasífero ruso South Stream, mas no porque no requiera de un proveedor energético constante y fiable. Paralelamente es evidente la falta de herramientas y respuestas claras por parte de Bruselas para manejar el evidente crecimiento del autoritarismo entre varios miembros de la UE a saber Turquía, Hungría y Polonia, por no mencionar al auge de los movimientos antieuropeos en Francia, Italia y Alemania. Todo ello sumado al Brexit y a la debilidad económica que aún impera en la comunidad han puesto en evidencia que el modelo de integración europeo está sometido a muchas presiones y el alejamiento norteamericano sucede en el momento menos indicado.

Con este panorama global, la evolución de los temas más sensibles para la humanidad se verán afectados, pero el mundo seguirá avanzando en esas causas aunque a un ritmo menor. Pero lo más grave no radica en ello, lo que puede ser irreversible es la toma del liderazgo global por gobiernos autoritarios que verán consolidarse su modelo en detrimento de los gobiernos en los que reina la democracia liberal. Se dice que en el siglo XIX la democracia en Estados Unidos ya enfrentó serios problemas de autoritarismo, procacidad y corrupción, pero que supo superarlos mediantes gobiernos sabios. La democracia liberal pende de un hilo en los principales países europeos, por lo que en este momento histórico la importancia de Estados Unidos se torna crítica para defenderla.

No sabemos si los valores como libertad de expresión y pensamiento, multipartidismo, respeto a los derechos humanos, tolerancia ante la diversidad, igualdad de género, elecciones libres y alternabilidad en los cargos públicos están jugando una batalla decisiva. Si los regímenes autoritarios mantienen su sofisma de éxito es altamente probable que en un futuro próximo recordemos al siglo XX como el siglo de la democracia, otro modelo superado por la rueda de la historia.

Jorge Alvear T.

Mayo/2018

El fin del siglo democrático. El ascenso global de las autocracias. Por Y. Mounk y R. Stefan Roa.

Comparto un artículo que refrenda la crisis que vive la democracia en el contexto actual y los riesgos cada vez más claros que conllevan el progreso del autoritarismo como modelo de gobierno. El éxito y la progresiva mayor concentración de la capacidad económica en países totalitarios prende las alarmas para occidente. Este artículo se presentó en Foreign Affairs y sus autores son Yascha Mounk y Roberto Stefan Foa.

J. Alvear

 

https://www.foreignaffairs.com/articles/2018-04-16/end-democratic-century?cid=nlc-fa_twofa-20180426

Autocracia con rasgos chinos. Por Yuen Yuen Ang.

Sin duda uno de los artículos más lúcidos y reveladores sobre porque el éxito capitalista chino desde las reformas de Deng Xiao Ping.

Yuen Yuen Ang nos guía didácticamente en la forma como la transformación del gigantesco aparato burocrático chino logró superar el atraso económico y alcanzó el despertar de fuerzas económicas usualmente reprimidas en el comunismo.

Este artículo publicado en Foreign Affairs lo considero indispensable para comprender la dinamia china en su constante conflicto latente de desarrollar el capitalismo desde el partido único y sin democracia.

A la luz de este artículo, se entreteje la posibilidad de que la democracia no sea indispensable para el capitalismo, lo que auparía aún más a la fuerte corriente autoritaria hoy en boga en todo el mundo. La democracia vive el mayor reto de su historia, pues la tendencia a la concentración del capital y al predominio de los oligopolios están matando la iniciativa privada y la esencia misma del sistema: la libre competencia.

Creo que sin duda América Latina debería considerar la aplicación de algunas de las estrategias de Deng Xiao Ping en lo que se refiere a las estructuras burocráticas regionales, provinciales y locales. La tradición cultural latinoamericana, andina y centroamericana en especial, se acoplarían muy bien a ellas. Una reflexión que podría mitigar problemas como el desarrollo hipercentralizado versus amplias zonas atrasadas, así como frente al gravitante problema de la corrupción.

J. Alvear

 

https://www.foreignaffairs.com/articles/asia/2018-04-16/autocracy-chinese-characteristics?cid=nlc-fa_twofa-20180426