El verdadero problema con el libre comercio. Por Jayati Ghosh

Al conmemorarse 10 años de la gran crisis financiera han surgido un sin fin de análisis sobre sus causas y efectos, sin embargo pocos apuntan al centro del conflicto, que es la consolidación de unos cuantos oligopolios que hoy regulan las prácticas mercantiles, financieras e inclusive controlan a quienes elaboran las leyes en todos los gobiernos mediante sus fastuosos lobbys en los que invierten miles de millones de dólares cada año.

La realidad es que la crisis del 2008 coadyuvó a depreciar los salarios para hacerlos competitivos con China quien está dictando las reglas del capitalismo del Siglo XXI y sus reglas desprecian la democracia, la libertad de expresión, el sindicalismo y el estado debienestar en general. occidente se ha volcado a seguir las reglas del gigante asiático y está moldeando el sistema a su manera.

Estos comentarios son míos, pero podrían deducirse del artículo de Jayati Ghosh para Project Syndicate en el que analiza cómo el modelo inequitativo de globalización  se ha agudizado desde la crisis del 2008 beneficiando a unas cuantas empresas.

No, no es el socialismo la gran amenaza que se cierne sobre el capitalismo, es una versión profundamente excluyente que promete hacerlo insostenible.

J. Alvear

El verdadero problema con el libre comercio

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El nuevo orden árabe. Por Marc Lynch

Comparto un desapasionado, descriptivo y objetivo análisis de la historia reciente de Medio Oriente y sobre la forma en que los poderes regionales, nuevos e históricos, han derivado en el desorden actual. Muy buen artículo de Marc Lynch para Foreign Affairs.

J.Alvear

 

https://www.foreignaffairs.com/articles/middle-east/2018-08-13/new-arab-order?cid=nlc-fa_twofa-20180823

Our kind of traitor

Brillante recolección de 4 artículos por Project Syndicate relativos a la era Trump y su relación con la OTAN, Europa, las tarifas arancelarias y los riesgos inminentes a la democracia que le atañen.

Sus autores 4 renombrados analistas: Carl Bildt, Ian Buruma, J. Bradford Delong y Javier Solana. El artículo más interesante desde mi óptica personal el de Ian Buruma.

Para leerlo de un tirón y forjarse una idea de lo que Trump implica para el mundo. Especialmente dedicado al G.O.P., ellos tienen la mayor responsabilidad en esta debacle.

J. Alvear

 

https://www.project-syndicate.org/bigpicture/our-kind-of-traitor?utm_source=Project+Syndicate+Newsletter&utm_campaign=58e0d5723b-op_newsletter_2018_20_07&utm_medium=email&utm_term=0_73bad5b7d8-58e0d5723b-101821185&mc_cid=58e0d5723b&mc_eid=cbcd228301

Divide e invierte. Porque el Plan Marshall funcionó. Por, Melvin P. Leffler

Ante la multitud de eventos que arrojan indicios de que el orden mundial establecido a partir de la Segunda Guerra Mundial está por concluir, cada vez más analistas e historiadores recapitulan los orígenes del orden que ha imperado los últimos 70 años, procurando encontrar su trascendencia histórica y la importancia de que sus motivaciones ideológicas sobrevivan a esta crítica coyuntura.

En este sentido comparto el artículo de Melvin P. Leffler, publicado en Foreign Affairs, en éste recapitula el contexto en el que se desarrolló el Plan Marshall y su importancia para contener el comunismo en Europa occidental. Resulta sumamente interesante comprender ese contexto a fin de resolver varias interrogantes históricas que nos surgen estos días, en mi caso me resuelve una duda que en particular me ha surgido este último tiempo: ¿Por qué una vez vencida la Alemania nazi, Roosevelt y Churchill no enfilaron a forzar un cambio político en la Unión Soviética?, esta interrogante se funda en la ventaja que representaba la tecnología nuclear y el conocimiento pleno de la devastación y mortandad que provocó Stalin y su modelo de comunismo en regiones como Ucrania al implantar la socialización forzada del agro especialmente; pues si se venció al fascismo podría haber sido la coyuntura adecuada para acabar con toda forma de organización política antidemocrática, tal cual lo fue el comunismo real. La respuesta de la inviabilidad de llevarlo acabo queda meridianamente clara en este artículo.

J. Alvear

 

https://www.foreignaffairs.com/reviews/review-essay/2018-06-14/divide-and-invest?cid=nlc-fa_bnr-20180720

Mundo tribal. Por Amy Chua.

En este artículo para Foreign Affairs, denominado “Mundo tribal” Amy Chua pone en primer plano lo étnico y la identidad cultural, un eje de análisis usualmente menospreciado en el estudio de las relaciones internacionales y de los conflictos internos y entre países.

Resulta relevante para la interpretación del auge del autoritarismo y la decadencia del orden liberal actual comprender las dinamias internas que se yuxtaponen en un país más allá de la orientación política, la fe religiosa o el status socioeconómico.

Resulta refrescante y revelador superar los gastados y repetidos análisis socioeconómicos que parecen limitados en su capacidad de explicar lo que actualmente sucede. Este enfoque provoca el mismo enriquecimiento de la comprensión de los sucesos que logran aquellos autores que añaden el factor medioambiental y la degradación de los recursos del planeta para explicar el auge de los conflictos actuales.

Chau analiza los escenarios de intervención militar fallida de los Estados Unidos desde Vietnam, así como los ejes del tribalismo que se fortalece al interior de Estados Unidos y que posibilitaron el ascenso de Trump al poder.

J. Alvear T.

https://www.foreignaffairs.com/articles/world/2018-06-14/tribal-world?cid=nlc-fa_twofa-20180621

El Mito del Orden Liberal, Por Graham Allison

Graham Allison escribe un interesante artículo para Foreign Affairs “El mito del orden liberal”. Objetivo en su revisión histórica del rolde los Estados Unidos en el apuntalamiento del orden liberal dentro y fuera del país, señalando aciertos y errores concluye, con resignación algo muy similar al “America first” de Trump, señalando que Estados Unidos debe aceptar la diversidad de formas de gobierno globales, restringir su influencia y adaptarse a vivir con ello definiendo una nueva visión estratégica que preserve a Estados Unidos, sus valores e instituciones.

Honestamente no sé si eso sea posible en un mundo globalizado e interpedendiente. Más aún luego de la elección de Trump, creo que este criterio terminará sepultando los valores que sustentaron el nacimiento y desarrollo de los Estados Unidos. La legitimación de los antivalores norteamericanos que fomenta Trump no preservan a los Estados Unidos, a diferencia del autor que casi exculpa a Trump, considero que no se puede enfrentar el autoritarismo con autoritarismo, que para defender la democracia liberal y las libertades individuales, es necesario retornar a lo esencial y actuar desde los principios fundamentales de la democracia. Solo más democracia, más transparencia y más libertad puede cuestionar en sus raíces los modelos autoritarios y Trump es exactamente lo contrario que la democracia liberal necesita hoy en Estados Unidos y el mundo.

J. Alvear T.

 

https://www.foreignaffairs.com/articles/2018-06-14/myth-liberal-order?cid=nlc-fa_twofa-20180621

TRUMP Y LA DEMOCRACIA LIBERAL EN RIESGO.

TRUMP Y LA DEMOCRACIA LIBERAL EN RIESGO

 

Prefiero la libertad con peligro que la paz con esclavitud

 Jean-Jacques Rousseau

 

La globalización de hoy en día se verifica en todos los planos, ya sea en la cotidianeidad comunicacional de las redes sociales, o en grandes acuerdos globales para prevenir los riesgos climáticos, configurando grandes bloques de cooperación militar o acordando términos para promover el libre comercio. Cada una de estas grandes tendencias globales o regionales tienen Espacios propios mediante los cuales se canalizan, a saber: Facebook y Twitter, el Acuerdo de París, la OTAN o la OMC para mencionar algunos.

A nivel individual desprenderse de las redes sociales cuesta y se siente que se pierde acceso a información valiosa y a participar en ciertos niveles de debate y también que se pierde contacto con amigos, conocidos, colegas y una gran variedad de personajes. Es muy difícil retrotraerse de la globalización, en efecto incide en nuestra vida cotidiana a nivel individual e incluso en  nuestro comportamiento social no siempre de la manera más positiva, muchos advierten de los peligros inherentes a las redes sociales, recién leí al respecto al escritor Javier Marías quien advierte contra la dictadura de la mayoría y la represión a la diferencia y a la individualidad que generan los activistas en las redes

( https://elpais.com/elpais/2018/05/07/eps/1525706205_150722.html ).

Pero no solamente en el plano cultural las redes alteran nuestras posiciones, también lo hacen sobre nuestro comportamiento político, tal y como lo prueba la campaña implementada desde Rusia mediante la firma Cambridge Analytics, por la cual se modificó el comportamiento de los votantes estadounidenses durante la elección de Trump.

Ahora, la globalización a nivel nacional para un país resulta tremendamente importante, máxime si ese país es una superpotencia global. Ser parte de la globalización y orientarla, marcarle las pautas, incidir en su diseño es tarea fundamental para los países que ocupan roles protagonistas en la construcción actual de la historia humana. Cada país desde su particular modelo de desarrollo impregnará sus improntas en estos procesos que se consolidan progresivamente.

Ese es el rol que venía cumpliendo desde el fin de la Segunda Guerra, es decir que son 70 años de gestación de una propuesta de modelo político, ideológico, económico y militar con el objetivo de que se globalice la democracia liberal tal y como Fukuyama lo previó una vez derrotado el socialismo real. La historia siempre resulta imprevisible y hoy nos enfrenta a la realidad de que la locomotora que impulsó este proceso da marcha atrás, se desconecta de los vagones que arrastraba y regresa a territorios olvidados y solitarios que hace mucho habían sido dejados con miras a asumir un liderazgo global imprescindible e improrrogable.

Trump se ha encargado de borrar con el codo todo lo logrado con ambas manos durante décadas de enconado y mancomunado esfuerzo. Lo podemos verificar en que la UNESCO y el PMA de Naciones Unidas han dejado de recibir el apoyo norteamericano; Estados Unidos se deslinda unilateralmente o amenaza con hacerlo de tratados de libre comercio fundamentales como el TTIP, el NAFTA y el TPP, este último importantísimo para contener el crecimiento del modelo autoritario chino por el resto de Asia.

El retiro estadounidense de los Acuerdos de París y sus compromisos para regular el aumento de la temperatura global, a más del nombramiento por Trump de Scott Pruitt en la EPA, un negacionista del cambio climático, sumado al impulso a la industria del carbón evidencia que Estados Unidos se pone a la cola de cambios globales indispensables para el mundo, ante los cuales China incluso ha demostrado gran preocupación y la implementación sostenida de estrategias limpias que han reducido a la mitad sus emisiones de carbono.

No está lejos Trump de promover la salida de Estados Unidos de la OMC. En la práctica la aplicación de tasas impositivas sobre lavadoras, acero y aluminio ya son una violación a esos acuerdos. Pero ha tenido actos de evidente torpeza tales como su salida del acuerdo de libre comercio del Pacífico (TPP), que involucra a 12 países de la cuenca del Océano Pacífico y potenciales contenedores geopolíticos para el avance del modelo político económico totalitarista chino.

Trump analiza retornar al TPP con condicionamientos y ha tenido como respuesta la negativa a realizar cambios por parte de Japón, Australia y Malasia. Hoy los once países que conforman el nuevo TTP estudian el ingreso de China para reemplazar al mercado estadounidense y ya se han dado señales de acercamiento incluso desde Corea del Sur y Japón, que ya tuvieron una reunión tripartita con el Presidente chino Xi Jinping incluyendo la posibilidad de formar parte de la mega estrategia china de libre comercio e inversión denominada cinturón y nueva ruta de la seda.

(https://www.economist.com/news/asia/21742328-add-all-their-long-standing-squabbles-they-now-face-differences-about-north-korea-japan?fsrc=scn/tw/te/bl/ed/ )

El abandono del acuerdo comercial de Estados Unidos con la Unión Europea que abonaba la posibilidad de estrechar los nexos comerciales entre ambos con miras a reducir el déficit comercial de EEUU, obligan a la Unión Europea a reconsiderar sus relaciones con Rusia, con quien tiene una dependencia energética estructural y cuya industria siderúrgica es proveedora de múltiples industrias europeas, sin olvidar la magnitud de los capitales rusos en los bancos ingleses.

(https://elpais.com/internacional/2018/05/10/actualidad/1525976998_891049.html?id_externo_rsoc=FB_CM_INT )

Las amenazas de Trump contra Canadá y México de reformar el NAFTA o retirarse de él aún están en la mira. A pesar de declarar que habrán exenciones tarifarias para ambos países en sus nuevas regulaciones al acero y aluminio, la volubilidad estomacal de Trump se yergue como una espada de Damocles sobre ambos países, cuyas monedas ya han resentido el efecto de estas diatribas.

Pero la opción política de Trump en Medio Oriente en este último mes es la que parecer define finalmente el aislamiento norteamericano. La trilogía perversa Bolton – Pompeo – Mattis que ha elegido el presidente para conformar su equipo asesor en seguridad y defensa ya evidencia cuán nefasta puede ser. La trilogía ha determinado que Trump siga la agenda israelí en Medio Oriente y ha llevado a decidir unilateralmente su salida del pacto multinacional para el control nuclear de Irán firmado en 2015 por Obama en los peores términos posibles, dejando las apelaciones de Macron y Merkel burladas.

La decisión de Trump revierte la situación a los términos de bloqueo y sanción comercial del 2015 y previniendo mayores sanciones en pocos meses. Al parecer Trump no comprende y nadie le ha explicado que este paquete de medidas que afectaron la economía iraní durante tanto tiempo fue fruto de un intenso cabildeo de las eras Bush y Obama para lograr la participación efectiva de empresas y gobiernos de todo el orbe global. Hoy la situación ha cambiado drásticamente ya que luego del acuerdo con Obama el 2015 decenas de empresas se lanzaron a lograr contratos con el gobierno iraní para suplir a ese mercado de 80 millones con autos, aviones, servicios petroleros, etc. Hablamos de ese grupo selecto de las que se denominan las grandes corporaciones, incluida la norteamericana Boeing que ha venido subiendo los valores de los índices bursátiles cuando otras compañías han caído. Es muy difícil que la propia Boeing, Daimler, Volkswagen, Shell, BP o Sinopec entre otras se ciñan a las nuevas sanciones, aun cuando sus vínculos con el mercado norteamericano se vean afectados. Si Estados Unidos impone sanciones a estas empresas no hará sino agudizar la declarada pero aún no ejecutada guerra comercial hacia Europa. La Unión Europea sabrá responder proporcionalmente, afectando seriamente el aún incipiente crecimiento de ambas economías. Este enfrentamiento no tiene ganadores, sino solamente perdedores en un delicadísimo momento de recuperación económica global.

(https://www.wsj.com/articles/u-s-ready-to-impose-sanctions-on-european-companies-in-iran-bolton-says-1526248626?mod=djemwhatsnews )

( https://www.foreignaffairs.com/articles/iran/2018-05-04/challenge-reinstating-sanctions-against-iran?cid=nlc-fa_twofa-20180510 ) (https://elpais.com/internacional/2018/05/09/actualidad/1525876462_521660.html )

(https://www.nytimes.com/2018/05/09/world/europe/europe-iran-trump.html?emc=edit_th_180510&nl=todaysheadlines&nlid=627353770510 )

Para darse una idea de lo que representa para la industria de la Unión Europea el mercado iraní aquí una revisión de varias ingentes inversiones luego del acuerdo del 2015:

“Even after the end of US sanctions on Iran in 2015, US companies have (in general) been wary to do much business in the Islamic Republic. By contrast several large European companies have invested heavily, French oil giant Total has embarked on a multi-billion dollar project in the South Pars gas field, Renault and Volkswagen began exporting cars to Iran last year and Airbus struck a deal to sell 100 jets in the country. Last year European exports to Iran hit $11bn, a 66 per cent rise over 2016 and around one hundred times higher than US exports to Iran.” Señala Duncan Weldon en The Prospect

(https://www.prospectmagazine.co.uk/economics-and-finance/us-withdrawal-from-the-iran-deal-could-seriously-escalate-the-developing-trade-war?mod=djemRTE_h )

Para agravar aún más la situación Estados Unidos trasladó su embajada en Israel de Tel Aviv a Jerusalén esta semana. Esta es una bofetada a la política exterior conjunta en Medio Oriente condena definitivamente la opción de una solución binacional para el conflicto palestino y radicaliza la posición de Irán y Hezbollah. Dada la evolución del conflicto sirio y el incremento de las tensiones entre Israel e Irán esta decisión pone en alerta máxima el riesgo de conflicto militar en Medio Oriente esta vez entre las grandes potencias de la región.

(https://www.elperiodico.com/es/internacional/20180514/comienzan-enfrentamientos-protestas-gaza-6817443?utm_source=newsletter&utm_medium=email&utm_campaign=elPeriodico-ed16h )

Trump y su equipo parecen desconocer que las orientaciones estratégicas que ha tomado un mundo global y multipolar como el actual tiene la plena capacidad de seguir adelante hacia el cumplimiento de sus objetivos en todos los frentes, aún si el gobierno de la mayor economía y ejército del planeta deciden no participar. Si Estados Unidos pierde el liderazgo habrá otros quienes tomen la vanguardia de esos procesos, pero el avance del planeta en estos términos no se detendrá.

En el tema ambiental China ha tomado la posta diligentemente con grandes inversiones que duplican su capacidad de generación de energía solar cada vez con mayor frecuencia. Europa mantiene sus previsiones y expectativas al igual que Japón. Alemania destaca en su agresivo apuntalamiento de energías limpias. Mientras Estados Unidos revierte las medidas sobre emisiones de la era Obama, Suecia y Francia se plantean a corto plazo permitir la circulación solamente de autos eléctricos. Es decir, la lucha contra el cambio climático sigue su marcha, solo que ahora estados Unidos es un paria en este campo.

En cuanto a la globalización económica y el Libre Comercio China durante la última década ha venido impulsando acuerdos comerciales y grandes inversiones en infraestructura en países latinoamericanos y africanos de manera intensiva y ya ha desplazado en ellos a los Estados Unidos y a organismos multilaterales, China tiene prevista una inversión de trillones de dólares para desarrollar los países de Eurasia y el Cáucaso para enlazar Europa con China; China no ha perdido tiempo y consolida acercamientos en Asia ante el retiro de Estados Unidos del TPP, acaba de visitar Tokio el primer ministro chino, Li Keqiang; y, hace un mes el Ministro de Relaciones Exteriores chino, Wang Yi, estuvo en Tokio, protagonizando la primera cumbre económica de alto nivel entre ambos países en 8 años. El libre comercio seguirá adelante, esta vez guiado por China, erosionando sistemática y quizás irreversiblemente a la democracia como el sistema político indispensable para el desarrollo y crecimiento de un país.

En el plano de la defensa el escenario no está claro. Europa debería renovar sus inversiones en defensa una vez que Estados Unidos ha dejado en claro su poca voluntad de involucrarse más en la seguridad de la región. Es más probable que la Unión Europea llegue a acuerdos amistosos con Rusia a que decida una gran inversión para elevar su capacidad militar. Por cuestiones de geopolítica la UE frenó la construcción por Bulgaria del proyecto gasífero ruso South Stream, mas no porque no requiera de un proveedor energético constante y fiable. Paralelamente es evidente la falta de herramientas y respuestas claras por parte de Bruselas para manejar el evidente crecimiento del autoritarismo entre varios miembros de la UE a saber Turquía, Hungría y Polonia, por no mencionar al auge de los movimientos antieuropeos en Francia, Italia y Alemania. Todo ello sumado al Brexit y a la debilidad económica que aún impera en la comunidad han puesto en evidencia que el modelo de integración europeo está sometido a muchas presiones y el alejamiento norteamericano sucede en el momento menos indicado.

Con este panorama global, la evolución de los temas más sensibles para la humanidad se verán afectados, pero el mundo seguirá avanzando en esas causas aunque a un ritmo menor. Pero lo más grave no radica en ello, lo que puede ser irreversible es la toma del liderazgo global por gobiernos autoritarios que verán consolidarse su modelo en detrimento de los gobiernos en los que reina la democracia liberal. Se dice que en el siglo XIX la democracia en Estados Unidos ya enfrentó serios problemas de autoritarismo, procacidad y corrupción, pero que supo superarlos mediantes gobiernos sabios. La democracia liberal pende de un hilo en los principales países europeos, por lo que en este momento histórico la importancia de Estados Unidos se torna crítica para defenderla.

No sabemos si los valores como libertad de expresión y pensamiento, multipartidismo, respeto a los derechos humanos, tolerancia ante la diversidad, igualdad de género, elecciones libres y alternabilidad en los cargos públicos están jugando una batalla decisiva. Si los regímenes autoritarios mantienen su sofisma de éxito es altamente probable que en un futuro próximo recordemos al siglo XX como el siglo de la democracia, otro modelo superado por la rueda de la historia.

Jorge Alvear T.

Mayo/2018

UN CAMELLO EN EL POLO NORTE

Recuerdo una frase muy en boga durante los años de las guerrillas latinoamericanas que dice: “el mejor invento para la revolución es la represión” quizás inspirada en la frase que se le atribuye al presidente norteamericano Woodrow Wilson: “La semilla de la revolución es la represión”.

Y la cito porque muchos gobiernos han considerado que la mejor forma de neutralizar cualquier cambio social es mediante el ejercicio de la represión, la cual en muchos casos resulta contraproducente, ya que estimula la organización política en cada vez más amplios sectores sociales, coadyuvando finalmente a que se lleven a cabo los cambios sociales que en su momento la represión pretendió evitar.

Hemos vivido en Latinoamérica durante los últimos 20 años un despertar de viejas tesis comunistas en varios países de la región. Heinz Dieterich lo bautizó como Socialismo del Siglo XXI. Fidel desde Cuba y Lula desde Brasil le dieron lineamientos generales y perspectivas regionales con objetivos organizativos, económicos y políticos cuando el Foro de Sao Paulo allá en 1.990. La superficialidad de los radicales derechistas con tintes fachos reaccionaron señalando que todo fue una urdimbre de tinte ideológico orquestado por el viejo dictador desde La Habana.

Nada más fácil que deslindarse de cualesquier responsabilidad y querer distorsionar la realidad al punto de querer convencer en sus análisis de que las grandes masas populares que votaron por Lula y Dilma, Mujica y Vázquez, por Chávez, por Ortega, por Zelaya, por Correa, por Evo, o por los Kirchner y que muy probablemente voten este año por Petro y AMLO, lo hacen porque de pronto superaron sus limitaciones de lectoescritura y se convirtieron al marxismo y ahora son comunistas consumados.

Quizás exagero un poco, planteemos una situación menos extrema. No se presentaron como de izquierda comunista, sino que se presentaron bajo el membrete de populistas y mediante un baratillo de ofertas electorales, todas ellas incumplidas, obtuvieron los votos para traicionar al pueblo y llevarlo al neo comunismo del siglo XXI.

Cuál de las dos situaciones prevaleció en realidad poco importa. En cualquiera de las dos vías, tenemos a un ciudadano (sí, la gente que vive en el campo, los informales y quienes viven en los cinturones de miseria, también son ciudadanos) que se siente frustrado por el modelo político en que vive. Que no ve salida a su miseria ni trabajando de sol a sol, ni allí donde ambas cabezas de familia trabajan incluso en más de un trabajo cada uno, aun abandonando a sus hijos al cuidado de cualquier pariente para intentar llevar una vida digna, sienten que ningún esfuerzo alcanza y que no hay salida.

¿Y por qué me detengo en este actor político latinoamericano y no en otro? Pues porque es quien encarna el voto mayoritario que decide los procesos electorales en nuestros países. En ellos estriba el destino de países y de un subcontinente entero. Aquellos ignorantes, sin educación, brutos, pendencieros, holgazanes, vagos, promiscuos, alcohólicos…. Y más epítetos despectivos que las clases pudientes gastan sobre estos sectores son los que tienen la batuta de nuestra subregión.

En sí ese no debería ser un problema, me refiero a que las capas mayoritarias de la población decidan el destino de un país en democracia. El problema radica en la explicación de porque en nuestros países la gran masa poblacional vive estas condiciones de miseria, exclusión, falta de expectativas, imposibilidad de ascenso social y frustración generalizada que los lleva a votar por cualquier mentiroso que viene y les dice exactamente lo que quieren escuchar.

La correlación entre frustración y opciones políticas extremas no tiene latitud. Es una correlación directa que se expresa en todo el mundo. La misma elección de Trump en Estados Unidos está estrechamente relacionada con una implementación de la globalización excluyente que ha polarizado económicamente al país y ha afectado profundamente la subsistencia de la clase media, otrora símbolo de esa nación. Hoy el 1% más rico acumula el 40% de la riqueza nacional y es un imposible culminar el sueño americano según el cual si “hacías bien los deberes”, es decir estudiabas, seguías universidad, luego trabajabas y luego te jubilabas con tu plan 401K todo estaba asegurado para ti y tu familia. Seguir ese camino garantizaba tu futuro y el de tus hijos. Hoy eso ha cambiado y hacer bien los deberes no basta. USA vive la sistemática reducción de la clase media, de la libre competencia, de la educación como medio de ascenso social, del acceso a la salud, del incremento de los costos de la colegiatura y de servicios básicos. En muchos casos ni con dos trabajos de los denominados “blue collar” sus familias logran la tan anhelada estabilidad económica.

Es tan preocupante la situación que los candidatos que se muestran literalmente como socialistas dentro del partido demócrata van ganando gran apoyo de parte de los millenials y no es de extrañarse, son los millenials quienes se han visto más golpeados por la crisis: ni de lejos pueden soñar en adquirir un hogar o vivir solos, viven con sus padres o compartiendo el pago de un arriendo con amigos, están sobrecalificados para los trabajos para los que los contratan y están hiperenduedados por sus estudios. Para colmos amenazan con subir la edad de su jubilación para que financien las jubilaciones de los baby boomers y de la generación X. También en la capital del imperio la inequidad y la frustración están impulsando el comunismo, mediante gobiernos sometidos a las directrices de las corporaciones y donde la competencia está cada vez más restringida.

No es diferente al auge de los partidos xenófobos, fascistas y populistas en Europa. El incremento de sus votaciones en Italia (Movimientos 5 Estrellas), Alemania (Alternativa para Alemania), Grecia (Amanecer Dorado) o Francia Frente Nacional)  tienen en vilo a la Comunidad Europea, que ya recibió desprevenida un primer garrotazo con el Brexit en  el 2016.

Quien está llamando a grito pelado el retorno del comunismo no son las hordas marxistas (bueno, ellas también, pero sus gritos desesperados no tiene oídos) y que sí lo logran con inmenso suceso son los que consideran que el sindicalismo es nocivo, que las regulaciones salariales son perjudiciales para hacer empresa, que los impuestos redistributivos afean la inversión, que el Estado no se debe entrometer en los quehaceres económicos, los que fomentan la inversión en policía y cárceles en lugar de escuelas, colegios y universidades, los que anulan subsidios estratificados y redistributivos, los que eliminan servicios básicos, los que desean una mayor edad de jubilación y menos prestaciones sociales, los que anulan la sana competencia económica mediante su injerencia en los gobiernos de turno…. En fin, los capitalistas radicales son los apologistas máximos del comunismo, así como lo escucha.

¿Se imagina Usted lector un camello en el Polo Norte? (antes de que se derrita por supuesto) sería de lo más incomprensible e inoficioso ver a ese animal que trasiega los desiertos portando ingentes reservas de agua dada la escasez propia de su hábitat, colocado en un medio natural que es todo agua, cien por ciento agua como lo es el Polo Norte. Así de ridículo sería ver a un marxista leninista luchando por implantar su ideología en medio de una sociedad capitalista sin miseria extrema, con mayor equidad, con ricos muy ricos, pero sin pobres muy pobres, con una clase media pujante. En ese entorno social, un marxista no tiene nada que hacer; al igual que el camello en el Polo Norte.

No se trata hoy de huir del comunismo implantando un capitalismo radical que lo que va a hacer es sembrar más y más comunismo. Hoy la tarea es implantar un capitalismo con un gobierno independiente de los poderes económicos, que vele por el emprendimiento y la sana competencia, que priorice como mecanismo de ascenso social la educación, la cobertura en salud y servicios básicos, que brinde acceso al capital, que haga que la gente crea en el sistema, que crea que hay futuro para sus hijos y que la vida digna no es un derecho ajeno. Ese país es el que estará cada vez más y más lejos del temido comunismo.

Jorge Alvear T.

Mayo 5/2018

 

 

 

Autocracia con rasgos chinos. Por Yuen Yuen Ang.

Sin duda uno de los artículos más lúcidos y reveladores sobre porque el éxito capitalista chino desde las reformas de Deng Xiao Ping.

Yuen Yuen Ang nos guía didácticamente en la forma como la transformación del gigantesco aparato burocrático chino logró superar el atraso económico y alcanzó el despertar de fuerzas económicas usualmente reprimidas en el comunismo.

Este artículo publicado en Foreign Affairs lo considero indispensable para comprender la dinamia china en su constante conflicto latente de desarrollar el capitalismo desde el partido único y sin democracia.

A la luz de este artículo, se entreteje la posibilidad de que la democracia no sea indispensable para el capitalismo, lo que auparía aún más a la fuerte corriente autoritaria hoy en boga en todo el mundo. La democracia vive el mayor reto de su historia, pues la tendencia a la concentración del capital y al predominio de los oligopolios están matando la iniciativa privada y la esencia misma del sistema: la libre competencia.

Creo que sin duda América Latina debería considerar la aplicación de algunas de las estrategias de Deng Xiao Ping en lo que se refiere a las estructuras burocráticas regionales, provinciales y locales. La tradición cultural latinoamericana, andina y centroamericana en especial, se acoplarían muy bien a ellas. Una reflexión que podría mitigar problemas como el desarrollo hipercentralizado versus amplias zonas atrasadas, así como frente al gravitante problema de la corrupción.

J. Alvear

 

https://www.foreignaffairs.com/articles/asia/2018-04-16/autocracy-chinese-characteristics?cid=nlc-fa_twofa-20180426