INCONSISTENCIAS EN EL PADRÓN ELECTORAL DE LAS ELECCIONES DE FEBRERO 2017

En las últimas semanas han surgido varias críticas a la organización del próximo proceso electoral que lleva adelante el CNE. Fundamentalmente esos cuestionamientos han hecho referencia al padrón electoral publicado por el CNE en base a información provista por el Registro Civil a ser utilizado para las elecciones del 19 de febrero de 2017.

Los principales reparos han tenido como portavoces a profesionales informáticos que fueron reconocidos por el CNE como auditores externos, los cuales fueron designados por varios partidos políticos. Varios de ellos han deslindado responsabilidades sobre la idoneidad del proceso electoral en virtud de que no se les ha provisto el acceso a la información que han solicitado y se les ha señalado de parte del CNE que se les dará esa información recién el primer día del próximo gobierno, es decir luego de la posesión de las nuevas autoridades electas el 19 de febrero de 2017 cosa que ocurrirá el 24 de mayo de 2017. El Ing. Néstor Marroquín, uno de los auditores en mención, ha ido más allá y ha cuestionado por diversas causas la legitimidad de alrededor de un millón de registros electorales de votantes del mencionado padrón.

Ante la opacidad de información que ha caracterizado a este gobierno, ante la notoria y evidente falta de independencia de las funciones públicas a las cuales por supuesto no escapa el CNE, y ante la aparición de este millón de votantes “gratuitos” realmente preocupa cuando se trata de respetar la voluntad popular y de garantizar el derecho ciudadano a elegir sus autoridades nacionales cada 4 años, que es en realidad el último retazo de democracia que nos queda a los ciudadanos en medio de un modelo represor, excluyente, que condena a quienes piensan diferente y no duda en utilizar el aparato de justicia, la policía e incluso a las Fuerzas Armadas para perseguir a sus detractores.

El presente documento pretende utilizar información censal y demográfica para establecer si existen elementos de orden estadístico y público que puedan corroborar los cuestionamientos presentados o, en su defecto, descartarlos en favor de ratificar la idoneidad del padrón electoral propuesto para las elecciones del 2017.

Siendo una población relativamente pequeña la del Ecuador, un millón de individuos no es una cifra despreciable, pues si la población actual del Ecuador, de acuerdo a las estimaciones del INEC es de 16’528.730 individuos, estamos haciendo referencia al 6% de la población total del país.; y, en relación a los 12’816.698 votantes reconocidos por el padrón electoral, representa el 7,8% del mismo.

A pesar de que las elecciones se realizarán en febrero de 2017, el padrón electoral se cierra en el año 2016, es más, razón por la cual tomamos como cifra estimativa de la población nacional la cifra prevista para el año 2016 según el INEC.

El siguiente cuadro incorpora las estimaciones de crecimiento demográfico del INEC para el año 2016:

RANGO DE EDAD

(Años)

 POBLACIÓN POR GRUPOS EDAD

CENSO 1990

CENSO 2001  CENSO 2010

ESTIMACIÓN 2016

0-14

3’739.224 4’040.020 4’870.852 5’008.955

15 – 64

5’490.782 7’302.964 9’155.082

10’376.271

65 o más 418.183 813.624 986.294

1’143.494

Población Total 9’648.189 12’156.608 15’012.228

16’528.730

Este cuadro nos permite realizar un cálculo bastante real sobre cuál debería ser la población apta para votar en el Ecuador el año 2016, ya que las cifras provenientes del censo del 2001 son datos duros con un mínimo margen de error, no están basadas en proyecciones o estimaciones. Quienes nacieron el año 2001, para el año 2016 en que se cierra el padrón electoral, tendrán 15 años de edad cumplidos siendo los únicos que no estarían en aptos para votar ya que la ley señala que el voto facultativo comprende a quienes tienen entre 16 y 18 años y por tanto ya hacen parte del padrón electoral para las elecciones del 2017.

Partiendo del supuesto inverosímil de que en toda esa población no exista ni un solo fallecido hasta la fecha y que 15 años después, es decir justamente al año 2016, íntegramente la totalidad del grupo poblacional menor de 0 a 14 años ya fuese apta para votar, asumiendo que incluso quienes tienen 15 años pueden votar, tendríamos que el máximo posible de habitantes del Ecuador en capacidad de votar serían los 12’156.608 habitantes, en base a quienes fueron contabilizados en el censo del 2001. Sin embargo, según el CNE y el Registro Civil, el padrón electoral está compuesto por 12’816.698, es decir aproximadamente 660.000 más.

Pero sigamos depurando esta información hasta lograr acercarnos a la cifra más exacta posible en base a datos de nacimientos, fallecimientos y migración.

Primero, la información del INEC trabaja por rangos de edad de períodos de 5 años al clasificar a la población por grupos etarios, así que hemos incluido provisionalmente a la población de 15 años en este cálculo, que en realidad no es apta para votar. Ahora, si consideramos que la cifra de nacimientos por año alrededor del año 2000 en el país era de alrededor de 300.000, debemos reducir nuestra estimación de población apta para votar en 300.000 individuos, con lo que la brecha con el padrón electoral pasa de 660.000 a 960.000

Ahora vamos a incorporar a nuestro cálculo la tasa de fallecimientos anual entre el período 2001 – 2016, ya que inicialmente para simplificar los cálculos omitimos este procedimiento. Cada año fallecen al menos 50.000 ciudadanos en el país, siempre utilizando cifras conservadoras provenientes del mismo INEC. En un ciclo de 15 años, tenemos alrededor de 750.000 personas que deberían ser suprimidas del padrón electoral porque han perecido. Esta cifra adicional a los 960.000 registros de votantes no justificados por el CNE ya establecidos en base al censo del 2001, arroja un total de 1’710.000 votantes cuya existencia resulta difícil de probar.

Procurando siempre dar una explicación lógica a lo que aparece como inexplicable revisamos las cifras publicadas por el INEC en cuanto a los registros de entradas y salidas del país tanto de ecuatorianos como de extranjeros. Siguiendo con nuestra contabilidad, vemos que el saldo en el flujo migratorio de ecuatorianos en el periodo 2001-2015 arroja que la población ha decrecido en 741.650 habitantes, es decir, la diferencia total entre entradas y salidas de ecuatorianos del país en el período 2001 – 2015 registra que 741.650 personas salieron del país y no retornaron. En cuanto a la cifra de migrantes extranjeros que ingresaron al país el resultado para el mismo período arroja que el saldo de extranjeros que ingresaron al país versus los que salieron, resulta en que se quedaron en el Ecuador 1’486.682 extranjeros, siendo su nacionalidad principalmente colombiana y cubana.

En el caso no consentido de que todos los extranjeros estuviesen en condiciones de votar, la diferencia entre los ecuatorianos que han migrado al exterior y los extranjeros que se han quedado en el país, justifica un crecimiento del padrón electoral en 745.000 votantes aproximadamente, lo que deja sin explicación aún a la presencia de 965.000 individuos registrados como votantes habilitados para el próximo proceso electoral del 19 de febrero del 2017.

965.000 registros injustificados en nuestro padrón electoral es una cifra sumamente alta, representa el 7,5% del mismo. Casualmente este cálculo basado en cifras estadísticas y demográficas prácticamente coincide con el anunciado por el Ing. Marroquín, lo cual llevaría a otorgar más elementos de legitimidad a los cuestionamientos por él presentados.

 La posibilidad de que una cifra tan alta de votos puedan devenir en favorecer ilícitamente una candidatura debe ser materia de preocupación para las autoridades a cargo de este proceso electoral, de los partidos políticos que están dispuestos a participar en esta justa electoral organizada con altos niveles de opacidad; y, por supuesto debe preocupar también al pueblo ecuatoriano, pues su voluntad y el futuro del país está en juego.

Lo menos que nos merecemos los ecuatorianos son explicaciones sensatas que contribuyan a crear la confianza necesaria para que la ciudadanía se acerque a votar confiando en que su voluntad será respetada. Queda en manos de las autoridades pertinentes brindar las explicaciones del caso y dar fe de imparcialidad, ética y capacidad técnica.

Jorge Alvear T.

 

Fuentes:

– Proyecciones Poblacionales Totales Provinciales 2010 – 2050. Secretaría Nacional de Planificación y Desarrollo Fuente: INEC, en base al Censo de Población y Vivienda 2010 (Descargado de http://sni.gob.ec/proyecciones-y-estudios-demograficos)

– Sistema Nacional de Información. Secretaría Nacional de Planificación y Desarrollo (Descargada de http://indestadistica.sni.gob.ec/QvAJAXZfc/opendoc.htm?document=SNI.qvw&host=QVS@kukuri&anonymous=truehttp://indestadistica.sni.gob.ec/QvAJAXZfc/opendoc.htm?document=SNI.qvw&host=QVS@kukuri&anonymous=true&bookmark=Document/BM26)

– Sistematización de las Elecciones 17 de febrero de 2013. CNE. (Descargado de http://cne.gob.ec/documents/publicaciones/2014/libro_resultados_electorales_2013-r.pdf)

https://es.wikipedia.org/wiki/Elecciones_en_Ecuador

– Anuario de entradas y salidas internacionales 2015 – INEC

– Oficio No. 20161014¡001 del 16 de octubre de 2016 del Ing. Néstor Marroquín al Dr. Juan Pablo Pozo, Presidente del CNE