Un zapato me quiere meter preso

Estado de propaganda

En circunstancias normales, cuando uno recibe una citación para rendir confesión judicial un día sábado sabe que sólo puede tratarse de un error: la ley manda de forma expresa que ese tipo de trámites legales se cumpla exclusivamente en días hábiles. Pero el aparato de justicia del Estado correísta ha puesto la normalidad entre paréntesis. Bajo su control, una citación para presentarse ante un juez en día sábado bien puede tratarse no de un error, sino de una trampa. O ser una forma de intimidación. O simplemente ganas de joder. Hay que tomar precauciones. Lo mejor -contra toda lógica, contra todo sentido común, contra toda noción de legalidad- es presentarse. Porque en el aparato de justicia del Estado de correísta cualquier cosa puede ocurrir, lo sabe todo el mundo. Ahí donde un ciudadano inocente (en una sentencia que reconoce expresamente esa inocencia) es condenado a prisión por el delito de…

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