El dispositivo Rafiquito

Asa Griggs Candler fue quien hizo mundialmente conocida la fórmula en base a coca y nuez de cola desarrollada por el químico John Pemberton como medicina. Sí, es la Coca Cola. Griggs fue un precursor del marketing y su estrategia se basó en in que de cada 5 dólares invertidos en Coca Cola, 4 se destinasen al mercadeo y solo 1 dólar para la producción misma. Así se hizo mundialmente conocida la chispa de la vida.

A diferencia de la Coca Cola, que solo ofrece alegría, felicidad, amor… en Ecuador hemos desarrollado un producto mucho más completo que ofrece por sí mismo todo lo que una persona pueda desear: autoestima, paz, felicidad, seguridad, dinero … poder.

Nuestro producto, hecho por ecuatorianos, con materia nacional y para todo el mundo, también se basa en el mercadeo. Al igual que la Coca Cola, ofrece satisfacciones intangibles difícilmente constatables. Las otras, las tangibles, como el dinero, claro que se pueden constatar y contar, como de seguro lo harán los dueños de ambas marcas.

Nuestro producto abarca todo lo que un pueblo puede requerir para ser feliz. No necesita de nada ni nadie más. Perdón, sí necesita de quien le reconozca su grandeza y lo aplauda, pero absolutamente nada ni nadie más. Por lo demás se basta solo. Se sirve de un complejo sistema de espejos, artilugios mecánicos, hologramas, sofismas digitales y caretas que levantan manos y repiten con voces fingidas lo mismo que dice nuestro maravilloso bálsamo doquiera que se encuentre. Ha utilizado la última tecnología de punta para aparecer negro y enjuiciar a quien dice la verdad, para aparecer esmirriado y de chiva para negar una consulta popular, para aparecer como juez y dictar sentencias, para multiplicarse por 100 y levantar las patas frondosas de aborregadas pieles que aparecen como humanas.

En todo lugar y mediante cualquier disfraz nuestro gran dispositivo nos brinda seguridad, confianza, paz y alegría, nos hacer sentir poderosos y nos asegura la satisfacción total. Hace reír y culpa de cualquier mal a todo aquello que él no vende, a la competencia. Se administra por todas las vías posibles: en audio para el oído, en video para los ojos,  en crema para la piel, en supositorio para los intestinos resistentes, intrauterino para prevenir desvíos en las futuras generaciones y vaginal para garantizar orgasmos continuos.

Este maravilloso producto aconseja su consumo continuo y perpetuo. Se asegurará de que lo consumas aunque no lo quieras, nunca podrás evitarlo, se te presentará una y otra vez donde menos te lo esperes: en el partido de fútbol de tu equipo (excepto el Ballenita FC, ahí no aceptan sus pautas.. aún), en la novela de la noche, con Bob Esponja y también con Homero, en la radio opositora que acepta sus propagandas (no faltaba más!), en el papel higiénico del baño público, en las toallas sanitarias y, claro, últimamente en los condones hipersensibles.

Quién necesita nada más que nuestro dispositivo rafiquito? Por supuesto que nadie necesita nada más. Y si a alguien se le ocurre que rafiquito no es suficiente, pues es un idiota, estúpido, corrupto, tarado, vendido, traidor, ladrón, gordo, horroroso, puerco, tonto, garrotero, ignorante, tipejo, pateable, cretino, ecologista infantil, mediocre, sátrapa, con zapato en la cabeza, tonto, torpe, troglodita, politiquero, sabido, caretuco o, sin más: pelucón.

Está claro canallas? no necesitamos nada más que esto. Tenemos a rafiquito. Y si esto no te basta quédate callado. Si hablas te caerá toda la fuerza de la ley. Hay que ser imbécil para no entender que hoy y para siempre, necesitamos a rafiquito, sin él no somos nada.

Está claro canallas? no necesitamos nada más que esto. Tenemos a rafiquito. Y si esto no te basta quédate callado. Si hablas te caerá toda la fuerza de la ley. Hay que ser imbécil para no entender que hoy y para siempre, necesitamos a rafiquito, sin él no somos nada.

No necesitamos consulta popular. El 76% de la población son unos ineptos inconscientes que no son capaces de ver lo obvio: rafiquito es todo. ENTENDISTE?

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Terca realidad de la economía global: full empleo, sin una paga suficiente. Por Peter S. Goodman y Jonathan Soble.

Es ridícula la pretendida “sorprendente e injustificable” ausencia de inflación en Estados Unidos y Europa que expresan Janeth Yellen y Mario Draghi, máximos personeros de la Reserva Federal norteamericana y del Banco Central Europeo respectivamente.

Se trata de encontrar justificativos de una sobre oferta temporal de productos, lo cual no tienen ningún respaldo en la realidad económica global, mas no se quiere ver que la ausencia de inflación se debe a la estructural tendencia hacia la supresión de la clase media en el primer mundo occidental, enrumbando el fracaso del gran pacto social que permitió el surgimiento del Estado de Bienestar post segunda guerra.

Sin clase media no hay demanda de bienes suntuarios, no es posible seguir la moda en el vestuario y cambiar de auto cada año, lo cual es fundamental para que el modelo funcione, ya que se basa en el consumo constante de sus miembros. La sociedad polarizada que se está gestando  consolida a los multimillonarios (quienes ya hoy en USA acaparan el 50% de la renta total del país y son menos del 1% de sus ciudadanos) y masifica la clase trabajadora (existe una gran diferencia entre quienes constituyen la clase media y la clase trabajadora).

La ausencia de inflación se basa en lo que describe este artículo del New York Times, cuya autoría pertenece a Peter S. Goodman y Jonathan Soble, en el que se detalla de USA a Noruega y Japón la forma en la que ha caído el salario y por tanto la capacidad adquisitva de los trabajadores. Sin consumo no hay inflación. Sin salarios que permitan algo más que sobrevivir no hay consumo. ¿Es qué no está claro? No hay peor ciego que el que no quiere ver.

Jorge Alvear T.

 

La “Resistencia”, logrando mucho dinero da un vuelco a la política liberal (en USA). Por Kenneth P. Vogel.

El fenómeno Trump ha desgarrado al Partido Demócrata, cuyos líderes han sido cuestionados. Lentamente se está construyendo el fin del bipartidismo en los Estados Unidos… al menos eso parece indicar el apoyo de muchos donantes a las nuevas estructuras que se han formado el interior del Partido Demócrata que se alinean con las propuestas más de izquierda como las de Bernie Sanders.

Es difícil esta tendencia tome el control del partido, pero todo es posible. Lo que sí parece seguro es que esta tendencia tiene suficiente fuerza para superar el agotamiento que expresa la incestuosa relación entre ambos partidos que controlan la política estadounidense.

El artículo que refiero fue publicado en el New York Times y su autor es Kenneth P. Vogel, he aquí el link:

 

What kills inequality. Redistribution’s violent history. By Timur Kuran.

Una reflexión inusual pero con sólido fundamento histórico revela como a partir de la Segunda Guerra Mundial, la destrucción de las redes de poder y los monopolios locales permitieron crecer a Alemania y Japón a niveles sin precedentes al liberar otras fuerzas productivas que se hallaban resignadas al control de los monopolios locales.

Este análisis da pie a analizar en la actualidad, ¿cuánto afecta al desarrollo pleno del capitalismo la influencia de los grandes poderes económicos y sus lobbystas en la aplicación de normas y leyes que favorezcan la libre empresa? Esta es una pregunta que muchos no se quieren hacer ni, mucho menos, responder.

El presente artículo fue publicado en Foreign Affairs y es de autoría de Tiomur Kuran, pero basado enteramente en el libro “The great leveler” (El gran nivelador) de Walter Scheidel.

https://www.foreignaffairs.com/reviews/review-essay/2017-08-15/what-kills-inequality?cid=nlc-fa_bnr-20170922

 

 

What Britain needs to understand about the profound and ancient divisions in Germany. By James Hawes

Muchas veces nuestra visión de la historia europea acepta generalismos que muchas veces resultan harto imprecisos. Dado el rol global que mantiene Alemania para Europa y el mundo occidental, comparto este artículo que básicamente devela una historia alemana diferente a la versión que conocemos desde lejos, en la que lo Pruso se identifica con lo alemán. Este anlítico artículo nos revela una historia muy diferente con serias implicancias con el futuro a mediano plazo de Europa. Considero muy interesante e ilustrativa su lectura.

El artículo es de James Hawes y publicado en la Revista digital New Statesman, de origen inglés.

https://www.newstatesman.com/world/europe/2017/09/what-britain-needs-understand-about-profound-and-ancient-divisions-germany

 

La lección perdida de la crisis financiera. Por Mohamed A. El Erian

En este artículo para The Project Syndicate, El Erian retoma un análisis particular de la crisis del 2007 y los errores por como se lo enfrentó, descuidando la inequidad interna. Este análisis apuntala mi escrito anterior, publicado hace pocos minutos, así como el temor a una resolución violenta  de lo que Harold James llama esta “desglobalización” ( “Deconstructing globalization” –  https://www.project-syndicate.org/commentary/three-emotions-underlying-deglobalization-by-harold-james-2017-09?utm_source=Project+Syndicate+Newsletter&utm_campaign=f297196641-sunday_newsletter_17_9_2017&utm_medium=email&utm_term=0_73bad5b7d8-f297196641-101821185)

En fin, las señales son muchas y señalan al mismo lugar: la inequidad como clave inobservada para la estabilidad política y económica de nuestra comunidad global.

Link del artículo de Mohamed A. El Erian:

https://www.project-syndicate.org/commentary/lost-lessons-of-the-financial-crisis-by-mohamed-a–el-erian-2017-08/spanish

Jorge Alvear T.

 

La economía en su laberinto

A raíz de la crisis económica del 2007 los bancos centrales asumieron una serie de medidas contra la recesión, quizás la principal de esas medidas fue la reducción de las tasas de interés a fin de hacer el dinero más accesible a todos los actores económicos y así estimular la producción y elevar el empleo.

Esa lógica tiene hasta la fecha expresiones extremas como la del Banco Central de Japón, que ha mantenido tasas negativas durante largo tiempo. Pero también es extremo mantener las tasas de interés en cero, tal como lo hizo la Reserva Federal durante alrededor de 7 años. Lo mismo que hoy hace el Banco Central Europeo hasta hoy. ¿Cuál es el problema de mantener tasas de interés tan bajas? Pues que los Bancos Centrales pierden una herramienta monetaria valiosísima para regular el funcionamiento de la economía. Si volviesen a presentarse síntomas de recesión sería muy poco lo que podrían hacer los Bancos Centrales para estimular la economía.

Fuera de todo pronóstico estas medidas vistas como temporales y de urgencia se han mantenido creando lo que empieza a ser visto como una nueva normalidad de la economía global, lo cual tiene sumamente preocupadas a las máximas autoridades de la economía global.

La Reserva Federal norteamericana y el Banco Central Europeo postergan la suspensión de este paquete de medidas de incentivo a la economía sucesivamente debido a la baja de crecimiento de la inflación. La paradoja es que a altos niveles de empleo, debería seguir un incremento en la inflación debido a la elevación del consumo, la cual evidencie la necesidad de subir las tasas de interés para incrementar los costos de producción y así normalizar el incremento desmesurado de la demanda. Sin embargo aquello no ocurre. Sobre este tema hay dos hipótesis y para ello tomamos las ideas de Nariel Roubini, quien sostiene:

“Una posible explicación para la combinación misteriosa de un crecimiento más fuerte y una baja inflación es que, además de una mayor demanda agregada, las economías desarrolladas han venido experimentando shocks de oferta positivos.

Esos shocks pueden presentarse en muchas formas. La globalización mantiene baratos los bienes y servicios que provienen de China y otros mercados emergentes. Sindicatos más débiles y un poder de negociación reducido de los trabajadores han aplanado la curva de Phillips, en tanto el bajo desempleo estructural produce escasa inflación salarial. Los precios del petróleo y otras materias primas son bajos o están declinando. Y las innovaciones tecnológicas, empezando con una nueva revolución de Internet, están reduciendo los costos de los bienes y servicios.

La teoría económica estándar sugiere que la respuesta correcta en materia de política monetaria a estos shocks de oferta positivos depende de su persistencia. Si un shock es temporario, los bancos centrales no deberían reaccionar; deberían normalizar la política monetaria porque, llegado el caso, el shock desaparecerá naturalmente y, si el mercado de productos y laboral están más restringidos, la inflación aumentará. Si, por el contrario, el shock es permanente, los bancos centrales deberían aliviar las condiciones monetarias; de otro modo, nunca podrán alcanzar su meta de inflación.

Esto no es ninguna novedad para los bancos centrales. La Fed ha justificado su decisión de empezar a normalizar las tasas, a pesar de que la inflación de base esté por debajo de la meta, con el argumento de que los shocks de oferta que debilitan la inflación son temporarios. De la misma manera, el BCE se está preparando para disminuir sus compras de bonos en 2018, bajo la presunción de que la inflación aumentará a su debido tiempo.

Si los responsables de las políticas se equivocan al suponer que los shocks de oferta positivos que mantienen baja la inflación son temporarios, la normalización de las políticas tal vez sea la estrategia equivocada, y las políticas no convencionales deberían mantenerse por más tiempo. Pero también puede implicar lo contrario: si los shocks son permanentes o más persistentes de lo esperado, se debe aplicar una normalización inclusive más acelerada, porque ya hemos alcanzado una “nueva normalidad” para la inflación.”

https://www.project-syndicate.org/commentary/monetary-policy-missing-inflation-by-nouriel-roubini-2017-09/spanish)

Una vez planteada la situación, quiero añadir un par de reflexiones:

Del texto de Roubini se puede deducir que las causas para el presente shock de oferta positivo son estructurales, no coyunturales. Los bajos costos de la producción de los países emergentes, la reducción de costos de bienes y servicios por la globalización, la baja capacidad de negociación sindical y la reducción de los precios de las materias primas, especialmente de los hidrocarburos, está claro que llegaron para quedarse y que son la cara de la economía del siglo XXI. No hay motivos razonables para considerar estos elementos sean parte de un escenario temporal. Solamente ciertas materias primas podrán elevar sus precios pero no así con los hidrocarburos. Es decir, si estos factores llegaron para quedarse y Roubini tiene razón, de ello se deriva que la situación de shocks de oferta positiva llegó para quedarse, suprimiendo la viabilidad de la primera hipótesis que sostiene que este shock es temporal y que no presenta ningún conflicto la subida de tasas de interés, en virtud de que el shock de oferta positivo deberá terminar en cualquier momento.

Si aceptamos la segunda hipótesis como cierta, a saber, que esta condición de shock de oferta positiva es estructural y la inflación cero constituyen la “nueva normalidad”, encontramos que aquello resultaría muy desventajoso para los Bancos Centrales porque debilitaría mucho su capacidad de regulación monetaria al no poder incrementar las tasas de interés, pues si lo hacen con tasas de crecimiento económico tan bajas como las que se registran actualmente, muy probablemente ello provocará una reducción aún mayor del consumo y con ello surgiría el fantasma de una nueva recesión.

Pero la segunda reflexión es la que me parece más importante. ¿Por qué Roubini no se interroga sobre las causas de esta nueva normalidad? ¿Son acaso las causas del shock de oferta positivo las únicas existentes? Es evidente que aquello que se considera como una oferta de shock positivo en un determinado contexto, está directamente relacionado con la demanda de ese mercado. A lo que voy es a que no se debería aceptar esa “nueva normalidad” como una consecuencia inevitable de la globalización y el desarrollo tecnológico, ello ya ha sucedido antes en la historia y las leyes económicas no se han roto, especialmente luego de las crisis post Segunda Guerra Mundial, las reglas económicas a pesar de los sucesivos saltos tecnológicos.

Lanzo como hipótesis sujeta a comprobación, que lo que hoy se aprecia como un shock de oferta positivo en un contexto de altos niveles de empleo, se debe fundamentalmente a la reducción de la demanda, que este fenómeno no surge fruto de las innovaciones tecnológicas y la globalización, sino de la falta de adecuación de los salarios a ellas. Para nadie es un misterio que la crisis del 2007 aniquiló gran parte de la competencia y produjo una concentración de capitales y por tanto de la riqueza en cada vez pocas manos, de la cual aún la clase media global no se ha recuperado. Si bien hay indicadores de una mejoría en los Estados Unidos, no hay perspectivas ciertas de recuperar las condiciones de vida de la clase media previas a la crisis. Todos los estudios marcan la tendencia hacia una disminución de las clases medias en todo Occidente y su crecimiento en Asia.

¿La impresión generalizada de un “shock de oferta positivo” no será más bien una reducción estructural de la demanda? La globalización ha impuesto en el primer mundo la reducción salarial para permitir la competencia con el modelo chino de capitalismo, que se caracteriza por darse en términos de cuasi esclavitud para gran parte de los migrantes del campo a las urbes chinas. La imposición de China como modelo económico y político exitoso está teniendo efectos impredecibles para las estructuras occidentales, en lo político abiertamente cuestiona la democracia liberal como el modelo idóneo a seguir promoviendo una gran variedad de autoritarismos; y, en lo económico, promoviendo el desmonte del Estado de Bienestar para procurar mantener la competitividad.

La situación de Estados Unidos y Europa parece inevitablemente condenar a sus ciudadanos a la pérdida de su calidad de vida. Si se elevan salarios y prestaciones sociales se pierde competitividad, con lo que se produciría desempleo; y, si se suben las tasas de interés el aumento en el precio de los productos y servicios reducirá el mercado que puede acceder a ellos.

Ni Yellen ni Draghi parecen dispuestos a mantenerse vulnerables ante una potencial recesión por mucho tiempo más. La subida progresiva de tasas de interés continuará en 2018 en USA, si Trump mantiene a Yellen en el cargo; y, tal y como se prevé por las más recientes declaraciones de Draghi, ello sucederá a inicios del 2018 en Europa. Para agravar la situación, el dólar ha perdido el 13% de su valor frente al Euro en los últimos meses debido a la incertidumbre que provoca Trump y la ausencia de decisiones claras en torno a su política tributaria y frente al techo de endeudamiento.

De acuerdo a las prioridades de ambas entidades, la Reserva Federal norteamericana y el Banco Central Europeo, esta situación los complica más: Un Euro fuerte perjudica el arribo a la tasa del 2% de inflación que persigue Draghi; y, por otro lado, limita la posibilidad de que Yellen mantenga su intención de aumentar las tasas de interés.

En cualquier escenario, cada vez parece que las condiciones y ataduras de los gestores de la economía global promueven un modelo social cada vez más inequitativo y fomentan el surgimiento debido al dinero barato de sucesivas burbujas financieras con impredecibles consecuencias.

Jorge Alvear T.

Nuestra economía fracturada, en un simple gráfico, por David Leonhardt

Recuerdan cuando la palabra neoliberalismo se puso de moda? fue durante los años ’80, en la era en la que Reagan y el Partido Republicano tomaron el poder en los Estados Unidos. Al final de esa década cayó el muro de Berlín y poco después desapareció la Unión Soviética y con ello se nos introdujo otro término “natural”: globalización.

Para quienes pretenden que la globalización neoliberal de la economía es el Santo Grial de la economía y se niegan a comprender los motivos por los que el sentimiento de rechazo a la globalización es global y masivo; y, más aún, niegan los efectos de incremento de la desigualdad y la concentración de la riqueza en el cada vez más estrecho círculo del 1% más rico, conviene leer este brevísimo artículo publicado por el New York Times, que más que un artículo es un gráfico y su análisis.

A partir de los años ’80 el modelo del sueño americano comienza desplomarse por la vía del incremento sistemático de la desigualdad de los ingresos, fomentado por gobiernos que liberaron de obligaciones a los sectores más ricos y redujeron beneficios a las grande mayorías. Ello también redujo la competencia y fomentó figuras oligopólicas en USA. Justamente lo que hoy propone radicalizar Trump.

Los economistas ultraliberales sucesores de Friedman siguen sosteniendo que el mercado se encarga mágicamente de redistribuir la riqueza a todos los miembros de la sociedad. Eso es falso. Este gráfico parte del trabajo de Piketty y lo pone en evidencia. El mundo post guerra fría aúpa una versión de capitalismo desenfrenada, que está muy lejos del capitalismo basado en la competencia regulado por el Estado.

Esta versión neoliberal del capitalismo parte de la sobredeterminación del Estado a manos de los grandes consorcios económicos y bancarios, evidenciando lo que yo sostengo es una quimera viable solo durante el combate a la guerra fría: la clase media. Para esta visión del capitalismo la clase media es accesoria, innecesaria, bien se puede prescindir de ella y fomentar una visión polarizada de la humanidad, dividida entre poseedores y desposeídos. Al tacho de basura el Estado de Bienestar, ¿quién lo necesita?

 

Los cambios climáticos no solo tienen que ver con el ambiente. Por Thomas Friedman

Mirando más allá de los hechos y la coyuntura, Thomas Friedman logra un artículo para el New York Times en el que crudamente compara las estrategias frente al futuro de China con las que implementa Trump en USA…. el balance no puede ser más desagradable para los estados Unidos. vale leerlo. Friedman, muy lúcido, como siempre.

 

El capitalismo no venció en la Guerra Fría. Sami J. Karam

En un interesante artículo para Foreign Affairs, Sami J. Karam propone una perspectiva particular sobre quién venció en la guerra fría y señala que es el modelo de gobierno de amigotes (crony goverment), que se ha impuesto los últimos 25 años en el mundo, tanto en los países aparentemente vencedores de la Guerra Fría, así como en los derrotados. esta es una visión de cómo la democracia liberal y el capitalismo desenfrenado a partir de la desaparición del modelo del socialismo real, desembocaron en corrupción, inequidad y autoritarismo.

https://www.foreignaffairs.com/articles/world/2017-07-19/capitalism-did-not-win-cold-war?cid=nlc-fa_twofa-20170720